BEIRUT, Líbano (AP) Pistoleros a favor del gobierno secuestraron a más de 300 personas en el noroeste de Siria en represalia por el secuestro de 42 chiíes esta semana, en acciones que podrían alimentar más las tensiones sectarias en el país, dijeron activistas el sábado.

Los secuestros resaltan los oscuros matices sectarios en la guerra civil siria, una rebelión popular mayoritariamente suní contra el régimen del presidente Bashar Assad, de la minoría alauí, una secta de los chiíes. El país es hogar además de minorías cristianas, curdas y armenias, todas ellas arrastradas al conflicto.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que los secuestros ocurrieron en norteña provincia de Idlib, predominantemente suní, en la frontera con Turquía.

Aunque muchos de los detalles siguen confusos, el secuestro pareció tener tonos sectarios. Los secuestros por rescate se han incrementado en Siria desde el estallido de la crisis en marzo del 2011, pero aquellos por razones sectarias o políticas han sido inusuales.

El Observatorio dijo que 42 chiíes, en su mayoría mujeres y niños, fueron secuestrados el jueves de un autobús que viajaba desde las aldeas chiíes de Foua y Kfarrya a Damasco. El director del Observatorio, Rami Abdul-Rahman, dijo el sábado que no estaba claro quién secuestró a los chiíes, y añadió que los chiíes se han negado a dar los nombres de los secuestrados, ni detalles sobre el autobús.

El activista Fadi al-Yassin Al-Yassin, basado en Idlib, dijo que Foua y Kfarya están siendo usadas por el gobierno para bombardear aldeas y pueblos cercanos, y dijo que el régimen las ha convertido en "castillos de shabiha", aludiendo a pistoleros pro gobierno.

En represalia por el secuestro del autobús, miembros de los Comités Populares, partidarios del gobierno, establecieron retenes en dos aldeas chiíes y el jueves y el viernes estaban sacando a personas de autos que detenían, dijo el observatorio. Añadió que la mayoría de los secuestrados eran de las aldeas suníes de Saraqeb, Binnish, Sarmin, Qimnas, Maaret al-Numan y Maaret Musreen.

Al-Yassin confirmó los secuestros por ambas partes, pero dijo que la cifra de 300 era alta.

En la vecina provincia de Alepo, rebeldes y tropas del gobierno siguieron trabados en fieros combates en los alrededores de la base aérea de Kweiras, que fuerzas opositoras han estado tratando de capturar durante semanas, dijo el Observatorio. En la ciudad de Alepo, rebeldes y soldados del gobierno combatían junto al aeropuerto internacional y la colindante base aérea de Nairab.

Se registraron también choques en partes de Damasco, donde las fuerzas del régimen bombardearon barrios sureños en poder rebelde.