Tokio, 10 Ene (Notimex).- Las empresas privadas, encargadas de descontaminar la región de Fukushima tras el desastre nuclear de marzo de 2011, muestran métodos cuestionables o incapacidad para llevar a cabo su trabajo, reveló hoy el diario japonés The Asahi Shimbun.

La limpieza de los residuos radiactivos esparcidos desde la dañada planta nuclear de Fukushima, causa del terremoto y tsunami registrados entonces, es una enorme tarea confiada a empresas privadas por el gobierno japonés.

En diciembre pasado, el rotativo envió a sus reporteros a observar durante una semana las tareas de limpieza y recuperación de residuos en 13 sitios de Fukushima, y después a la Oficina de Restauración Ambiental, que supervisa la descontaminación alrededor de la planta.

Durante su recorrido capturaron imágenes de los trabajos y recopilaron testimonios que evidencian la "mala calidad" del proceso de descontaminación que llevan a cabo las compañías y su incapacidad para purificar, almacenar y evacuar toneladas de materiales intoxicados.

El diario indicó que las empresas laboran bajo la presión del tiempo para reducir costos y que los mismos contratistas instruyen a los empleados a abandonar vegetación potencialmente contaminada y a no molestarse con recuperar apropiadamente el agua usada para limpiar.

Asimismo, parte del agua utilizada en las tareas de limpieza ha sido vertida en los ríos de alrededor, donde incluso los trabajadores enjuagan sus botas al final de su jornada, mientras que a algunos empleados se les ha pedido medir los niveles de radiación.


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The Asahi Shimbun citó el caso de un trabajador quien envió un mensaje a la oficina Restauración Ambiental en Fukushima y Tokio, para informar que se le ordenó abandonar la vegetación cortada y denunciar lo que sucede durante el proceso de descontaminación.

El trabajador incluyó su nombre y la dirección de su correo electrónico, pero hasta el 8 de enero pasado no había recibido respuesta.

Los reporteros acudieron a la Oficina de Fukushima para exponer la situación al director Takashi Omura, quien admitió que se trataba de un grave problema y aseguró que consultaría la cuestión con los responsables, sin embargo no lo hizo.

La información compilada por el rotativo fue entregada a la Oficina de Gestión de Medio Ambiente, que declaró desconocer la situación y que necesitaría confirmar los hechos con la Oficina de Fukushima.

Yoshimi Okunishi, un consejero en el Ministerio de Medio Ambiente, declaró que la dependencia investigaría el informe y se creó una comisión que ya está trabajando en el terreno y prepara un reporte que se espera será entregado mañana viernes.

La comisión también debe elaborar una serie de medidas para prevenir una recurrencia, en caso de que confirme las irregularidades en los trabajos de limpieza, el cual tendrá que presentar la próxima semana.