El Papa Benedicto XVI pronuncia su mensaje en ocasión de las felicitaciones navideñas con la curia romana, en el Salón Clementino del Vaticano, el viernes
El Papa Benedicto XVI pronuncia su mensaje en ocasión de las felicitaciones navideñas con la curia romana, en el Salón Clementino del Vaticano, el viernes 21 de diciembre de 2012 (AP Foto/Alessandra Tarantino, pool) (Alessandra Tarantino)
CIUDAD DEL VATICANO (AP) El papa Benedicto XVI consideró su viaje a México y Cuba uno de los "puntos destacados" de su pontificado, en el discurso que dirigió el viernes a la Curia Romana con motivo de la Navidad.

Fueron "encuentros inolvidables, con la fuerza de la fe profundamente arraigada en los corazones de los hombres y con la alegría por la vida que surge de la fe", señaló al recordar su segundo viaje a América Latina y el primero a dos países de lengua española.

"Recuerdo que, tras llegar a México, se agolpaban al borde del largo trecho que se debía recorrer interminables filas de personas, que saludaban agitando pañuelos y banderas", manifestó ante los cardenales y obispos.

También recordó cómo durante el trayecto hacia Guanajuato "había jóvenes a los lados de la carretera, devotamente arrodillados para recibir la bendición del Sucesor de Pedro".

Todo ello, expresó, en el contexto de los problemas de un país, México, "que sufre múltiples formas de violencia y las dificultades de dependencias económicas".

El Papa sostuvo que aunque esos problemas "no se pueden resolver simplemente mediante la religiosidad, pero menos aún se solucionarán sin esa purificación interior del corazón que proviene de la fuerza de la fe, del encuentro con Jesucristo".

Respecto de su experiencia en Cuba, el Pontífice destacó que allí también hubo grandes liturgias "en cuyos cantos, oraciones y silencios se podía percibir la presencia de Aquel, al que durante mucho tiempo se había querido negar cabida en el país".


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Subrayó que "la búsqueda en ese país de un justo planteamiento de la relación entre vinculaciones y libertad, ciertamente no puede tener éxito sin una referencia a esos criterios de fondo que se han manifestado a la humanidad en el encuentro con el Dios de Jesucristo".