Una partida de soldados retira el domingo 3 de febrero de 2013 escombros dejados por una explosión en un edificio administrativo de la petrolera estatal de
Una partida de soldados retira el domingo 3 de febrero de 2013 escombros dejados por una explosión en un edificio administrativo de la petrolera estatal de México. El procurador nacional de Justicia, Jesús Murillo Karam, informó el lunes 4 que el estallido se debió a una acumulación de gas en el sótano del edificio, ubicado en la capital mexicana. La explosión, ocurrida el jueves 31 de enero, dejó al menos 37 muertos. (Foto AP/Marco Ugarte) (Associated Press)
MEXICO (AP) La reciente explosión en un edificio de oficinas de la empresa petrolera estatal de México que causó la muerte de 37 personas fue ocasionada por una acumulación de gas en el sótano del inmueble, informó el lunes el procurador general de justicia, Jesús Murillo Karam, y aclaró que todavía se desconoce el origen de la fuga del fluido.

El funcionario dijo que la investigación realizada por expertos de México, España, Estados Unidos y Gran Bretaña no encontró evidencias de explosivos en el estallido del jueves pasado que derrumbó varios pisos bajos del edificio administrativo de Pemex en la Ciudad de México.

Los especialistas creen que una falla eléctrica provocó la chispa que detonó el gas acumulado, explicó Murillo Karam en rueda de prensa y afirmó que hubo escasa evidencia de los rastros de quemadura que deja normalmente la explosión de una bomba. Tampoco hubo indicios de cráter como el que suele causar un artefacto explosivo.

Murillo Karam dijo que las autoridades investigan aún la fuente del gas, que al parecer fue metano que escapó de una serie de ductos y túneles que estaban debajo del edificio o conectados a éste. También es posible que la acumulación haya provenido del sistema de drenaje.

Describió a la explosión como "difusa", que es característica en la detonación de una nube de gas, al contrario de lo que sería un estallido que hubiera surgido de una fuente relativamente compacta como una bomba.


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El procurador nacional aseguró que las pruebas de laboratorio hallaron evidencia "cero" de algún explosivo.

"Esta explosión propició en su momento álgido un efecto en la estructura de los pisos, de los pisos del edificio que generó primero su impulso hacia arriba y posteriormente su caída", precisó. "Fue esta la principal causa de muertes en el edificio".

El anuncio hecho en la noche del lunes puso fin a varios días de silencio sobre la posible causa del peor desastre de la compañía en una década. La explosión atizó el debate sobre el carácter de la ahora estatal Pemex, fuente vital de los ingresos gubernamentales que ha tenido décadas con baja inversión y ha padecido una serie reciente de accidentes con el subsecuente empañamiento de su expediente con una mejor seguridad.

Hasta ahora, casi todos los accidentes han afectado su infraestructura petrolera, no sus instalaciones administrativas.

El presidente Enrique Peña Nieto ha prometido abrir el gigante petrolero a más inversión privada y extranjera, lo cual es considerado por izquierdistas como un intento por privatizar a la empresa considerada uno de los pilares del Estado mexicano. Peña Nieto ha suministrado pocos detalles de su reforma petrolera, pero niega que busque la privatización de Pemex.

Murillo Karam dijo que por ahora no hay evidencias de algún delito en la explosión, pero que sigue abierta la posibilidad de presentar acusaciones penales.

El desastre fue un serio revés al expediente de seguridad que había estado mejorando luego de una serie de incidentes en las décadas de 1980 y 1990, según datos de la compañía. El número de accidentes por millón de horas trabajadas disminuyó en más de la mitad, de 1,06 en 2005 a 0,42 en 2010. El promedio internacional es de casi 0,43 por millón, de acuerdo con la Asociación de Productores de Petróleo y Gas, que está asentada en Gran Bretaña y no verifica independiente los datos de empresas.

Pemex reconoció en un informe que a partir de finales de 2011 una serie de pequeñas explosiones e incendios, sobre todo en refinerías y plantas petroquímicas, habían "impactado seriamente" su índice de seguridad. Señaló que había aumentado a 0,54 la tasa de lesiones por millón de horas.

Siendo parte del gobierno federal, Pemex es totalmente responsable de la inspección de sus edificios. Murillo Karam dijo que los investigadores examinaban los expedientes de la inspección de inmuebles, así como los motivos de que no haya sido descubierta la acumulación de gas.