ENGLEWOOD, Colorado, EE.UU. (AP) Brian Dawkins no es dar discursos que motiven. El lunes, sin embargo, el capitán de los Broncos de Denver decidió dirigirse a sus compañeros para decirles lo siguiente: están en los playoffs y eso es lo que realmente importa.

Los Broncos (8-8) se clasificaron a los tumbos a la postemporada, luego de cerrar la fase regular con tres derrotas consecutivas y necesitando de ayuda para colarse a la fiesta. Es más, la magia de Tim Tebow que aparecía en los últimos minutos ha desaparecido.

Aun así, su temporada logró extenderse y cualquier cosa es posible.

Apenas el año pasado, los Seahawks de Seattle, que entraron a playoffs con foja de 7-9, sorprendieron a los Saints de Nueva Orleáns en la primera ronda. Eso se ha convertido en la fuente de inspiración para los Broncos mientras preparan el encuentro en que recibirán a los favoritos Steelers de Pittsburgh (12-4) el domingo.

"Miren a Seattle hace un año cuando pasaron. Hicieron mucha bulla", dijo Willis McGahee, el líder corredor del equipo con 1.199 yardas. "Eso es lo que planeamos hacer".

El mensaje de Dawkins pareció sacar a los Broncos de su pasmo luego de una desmoralizadora derrota 7-3 ante Kyle Orton y los Chiefs de Kansas City el domingo. El ánimo en el vestidor fue más ameno que molesto, más concentrado que titubeante.

Pero el discurso Dawkins podría ser la mayor contribución en estos playoffs. Se perdió el juego del domingo por una lesión en el cuello y su situación para el juego contra los Steelers es incierta.

Los Broncos se enfilan a su primer partido de postemporada en seis años con una ofensiva limitada, y no sólo porque Tebow esté en el timón.

El guard derecho Chris Kuper, el pilar de su joven línea, se fracturó la pierna izquierda y se perderá el resto de la temporada, mientras que el fullback Spencer Larsen podría perderse el siguiente encuentro por un esguince en la rodilla izquierda.

Tebow tiene una misión hecha a la medida. El singular quarterback terminó la temporada con un juego en el que completó apenas seis de 22 pases para 60 yardas solamente. También perdió un balón cuando el equipo estaba en zona de anotación y tuvo una intercepción.

"No va tener un gran juego todas las semanas", dijo McGahee.

El entrenador John Fox no culpa al errático brazo izquierdo de Tebow por la debilidad en la ofensiva aérea.

"Hay muchos factores involucrados en un pase. Hay protección. Hay momentos propicios para la trayectoria. Tienes que lanzar el balón por espacios que son a veces muy estrechos", dijo Fox.