Job applicants filled out forms prior to entering the El Paso convention center Tuesday.
Job applicants filled out forms prior to entering the El Paso convention center Tuesday. (Victor Calzada / El Paso Times)
WASHINGTON (AP) Un grupo de expertos subrayó el lunes la trascendencia del acuerdo anunciado por la Cámara de Comercio y la central sindical AFL-CIO para crear un mecanismo que permita a las empresas contratar más fácilmente a extranjeros cuando no haya estadounidenses interesados en ocupar esos puestos y pronosticó que el ente pudiera estar completamente operativo durante los próximos dos o tres años.

Doris Meissner, investigadora senior del centro del Instituto de Política Migratoria (MPI, por su siglas en inglés) y ex directora del Servicio de Inmigración y Naturalización, describió el anuncio de la semana para que se cree un nuevo organismo asesor al Congreso en política migratoria como "un avance importante" y dijo que ambas partes pueden afinar los detalles para implementar el acuerdo, alcanzado hasta el momento en principios generales.

La Cámara de Comercio y la central sindical AFL-CIO emitieron el jueves una declaración conjunta tras haber negociado durante semanas a pedido de los ocho senadores de ambos partidos que preparan un proyecto de ley de reforma migratoria.

Ambas partes anunciaron su acuerdo tras discrepancias prolongadas sobre programas de trabajadores temporales, que fueron un factor clave para el fracaso de un intento de reforma migratoria en el Senado en 2007.

Las patronales siempre han deseado más trabajadores mientras que los sindicatos han expresado preocupación por los trabajadores estadounidenses.

Meissner explicó que el nuevo ente pudiera estar constituido en dos o tres años una vez que se decida si estará adscrito a un ministerio o si será una comisión federal autónoma.

Recomendó que ese organismo inicialmente emita recomendaciones sobre cuál debería ser el flujo ideal de extranjeros con baja capacitación porque ha sido el tema principal en la negociaciones, pero que eventualmente incluya también el segmento de trabajadores especializados para analizar de manera integral las políticas sobre inmigración por vínculos laborales, mas no los familiares.

"Establecer un nivel razonable de flujo migratorio para un segmento específico de trabajadores es un buen primer paso. Favorecemos la idea de que las recomendaciones provenientes de un panel profesional e independiente cubran todo el espectro, pero necesitas empezar con algo", indicó.

Ray Marshall, ex secretario de Trabajo y fundador del Instituto de Política Económica (EPI por sus siglas en inglés), señaló la importancia de que el nuevo ente sea transparente, profesional e independiente, para que sus recomendaciones al Congreso sean respetadas por diversos sectores de la sociedad.

Marshall sugirió que el nuevo organismo se dedique inmediatamente a realizar un inventario de las estadísticas emanadas por diferentes organismos del gobierno federal y por centros de estudio particulares para determinar cuánta información ya está disponible y cuál habría que elaborar, porque nadie hasta ahora ha compilado las diferentes fuentes de estadísticas disponibles y que sean relevantes a la formulación de política migratoria por vínculos laborales.

"¿Cuántos trabajadores (extranjeros) tenemos (en Estados Unidos con (la visa) H1? ¿Cuál es su efecto en la economía estadounidense? ¿Cuántos se convirtieron en residentes permanentes? ¿Lo hicieron por vínculos familiares o porque el patrono los patrocinó? No tenemos respuestas a muchas de esas preguntas", indicó.

Demetrios Papademetriou, presidente de MPI y ex director de la oficina para Investigación y Política Migratoria del Departamento del Trabajo, advirtió que si bien el nuevo organismo "debe ser apolítico, necesitamos incluir en el proceso alguna medida que apunte hace la toma de decisiones" por parte del Congreso.

"Si tuviéramos otro organismo que solamente opine y no tiene una manera de impulsar la toma de decisiones, tardará mucho tiempo antes de que hagamos algo diferente a lo que hemos visto durante la última década", indicó.

La Cámara de Comercio y los sindicatos seguirán negociando los detalles de su propuesta para identificar escasez de trabajadores en un sector de la economía y adoptar medidas al respecto.

La cantidad de inmigrantes que Estados Unidos debe autorizar en el futuro es un elemento principal de la reforma migratoria que el presidente Barack Obama ha instado al Senado a abordar durante el primer semestre del 2013.

Los ocho senadores esperan tener listo un proyecto de ley el 1 de marzo y la Casa Blanca ha dicho que si el Congreso no ha mostrado progreso sustancial en marzo, Obama presentará su propia iniciativa.