El presidente estadounidense Barack Obama saluda al primer ministro japonés Shinzo Abe en la Casa Blanca el 22 de febrero del 2013. (AP Foto/Charles
El presidente estadounidense Barack Obama saluda al primer ministro japonés Shinzo Abe en la Casa Blanca el 22 de febrero del 2013. (AP Foto/Charles Dharapak) (Associated Press)
WASHINGTON (AP) El presidente Barack Obama recibió el viernes al nuevo primer ministro japonés en la Casa Blanca con el propósito de reforzar su crucial alianza en momentos de tensión por una disputa territorial sino-nipona y una prueba nuclear de Corea del Norte.

Shinzo Abe es nacionalista y partidario de sostener relaciones más estrechas con Washington, las cuales han tomado mayor importancia debido a la disputa con China por el control de islas desocupadas en el mar rico en recursos entre ambos países.

Abe se reunió con Obama y el vicepresidente Joe Biden, con quienes almorzó.

Abe, que llegó el jueves por la tarde y partirá el sábado temprano, ansiaba esta reunión desde que volvió al poder después de una convincente victoria electoral en diciembre para su segundo término como primer ministro. En el 2007 renunció por motivos de salud después de gobernar solamente un año.

La sociedad estadounidense con Japón, donde hay estacionados 50.000 soldados norteamericanos, es sólida y uno de los fundamentos de la política asiática de Washington, aunque establecer una relación personal entre los líderes no ha sido fácil. Mientras Japón lidia con sus prolongados problemas económicos, ha habido varios primeros ministros: Abe es el quinto desde que asumió Obama.

Las medidas de mercado de Abe para estimular la economía nipona han suscitado esperanzas de una recuperación.

Estados Unidos tanteará las intenciones de Tokio para sumarse a las negociaciones de la Sociedad Transpacífica, un pacto de libre comercio promovido por Washington.


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A ese pacto se opone la mayoría en el partido de Abe y el grupo agrícola políticamente poderoso, por lo menos hasta las elecciones de julio para la cámara alta.

Joe Hinrichs, presidente de Ford Motor Co. para las Américas, dijo que debería pedirse a Abe que abra los mercados automotores japoneses, ya que solamente un 4% de los automóviles vendidos allí son fabricados por compañías extranjeras.

"Esperamos que el gobierno de Estados Unidos transmita un mensaje claro de que cualquier política comercial futura con Japón debe asegurar un plano de igualdad y no sobrevenir a expensa de los trabajadores estadounidenses", afirmó el sábado.