En esta fotografía de archivo del 8 de noviembre de 2011, un avión teledirigido Predator B carretera en la Estación Aero-Naval en la ciudad estadounidense
En esta fotografía de archivo del 8 de noviembre de 2011, un avión teledirigido Predator B carretera en la Estación Aero-Naval en la ciudad estadounidense de Corpus Christi en el estado de Texas. La Administración Federal de Aviación adopta las primeras medidas para propiciar la presencia de esas aeronaves en los cielos de Estados Unidos, de acuerdo a una información del jueves 14 de febrero de 2013. (Foto AP/Eric Gay, archivo) (Associated Press)
WASHINGTON (AP) En una decisión significativa para abrir los cielos de Estados Unidos a millares de aviones teledirigidos, las autoridades federales solicitaron el jueves propuestas para establecer en varias partes del país seis polígonos de prueba para esas aeronaves.

La Agencia Federal de la Aviación también presentó en línea el borrador de un plan para que la privacidad de la gente sea protegida de las miradas desde el cielo con esos aviones. Según el proyecto, los sitios de prueba estarían obligados a seguir las leyes federales y estatales, además de que harían pública una política de respeto a la privacidad.

Los defensores de la vida íntima de las personas temen que la proliferación de esos aviones, también conocidos como drones, termine en una "sociedad vigilada" en la que los movimientos de los estadounidenses sean monitorizados, seguidos, grabados y escudriñados de manera rutinaria por las autoridades.

La agencia aeronáutica, identificada como FAA por sus siglas en inglés, está obligada por una ley promulgada el año pasado a instalar polígonos para pruebas de drones civiles y militares con miras a integrarse al espacio aéreo estadounidense que ahora está limitado a las aeronaves tripuladas.

La legislación también estipula que la FAA permita a los aviones teledirigidos un acceso amplio al espacio aéreo de Estados Unidos para 2015, pero la institución va demorada y es posible que incumpla el plazo, dijo el inspector general del Departamento de Transporte en un informe el año pasado.

Los sitios de prueba tienen el propósito de evaluar los requisitos para evitar que los drones choquen con aviones tripulados o pongan en riesgo a personas y propiedades en tierra. Los drones son manejados a control remoto y no tienen pilotos que puedan ver a otras aeronaves como ocurre con los operadores de aviones y helicópteros.

También existe el temor de que el enlace entre los drones y sus operadores en tierra pueda fallar o ser intervenido por piratas informáticos con la consecuente pérdida de su control. Los aviones teledirigidos militares son controlados mediante señales cifradas de GPS (o sistema de posicionamiento global) que evitan las intervenciones de piratas informáticos, pero los drones civiles no tienen esa protección.

La administración prevé que unos 10.000 drones civiles operarán en Estados Unidos dentro de cinco años.

"Nuestro propósito es mantener y mejorar la seguridad y eficiencia del sistema de aviación más grande del mundo", afirmó el secretario de Transporte, Ray LaHood, en un comunicado. "Esta investigación nos dará información valiosa sobre la mejor manera de lograr la introducción segura de esta tecnología avanzada a los cielos de nuestra nación".

Las fuerzas armadas han llegado a depender considerablemente de los drones en terceros países. Ahora existe una tremenda necesidad para utilizar los drones en Estados Unidos para todo tipo de tareas que son demasiado sucias, sosas o peligrosas para las aeronaves tripuladas. Los drones son también con frecuencia más baratos que los aviones con tripulación. El mercado más grande podrían ser los departamentos estatales y locales de policía.

Varios especialistas de ese sector predicen que un mercado valorado en muchos miles de millones de dólares para los drones civiles se pondría en marcha en cuando la FAA complete la reglamentación para evitar los riesgos de seguridad a otras aeronaves. Los posibles usuarios civiles de los aviones teledirigidos son tan diversos como los mismos drones. Las empresas eléctricas los quieren para examinar el cableado. Los productores agrícolas los desean para detectar necesidades de riego en sus cultivos. Los finqueros pueden usarlos para contar su ganado. Las compañías cinematográficas los utilizarían para filmar películas. Los periodistas exploran la posible recolección de información con los drones.

Las autoridades fronterizas utilizan drones a lo largo de la frontera con México, y la FAA ha otorgado varios permisos a universidades, departamentos policiales y otros gobiernos para usar aviones pequeños que vuelan a bajas alturas.

El Departamento de Defensa dice que la demanda de los drones y su versatilidad en ascenso para misiones exigen que tengan un acceso rutinario y libre en el espacio aéreo nacional, incluyendo aeropuertos y ciudades, para las pruebas y la experimentación de tipo militar.

Se preguntó el jueves al presidente Barack Obama su opinión respecto de las preocupaciones sobre la legalidad de atacar a ciudadanos estadounidenses en el extranjero mediante drones, y si ello se permitiría también en territorio estadounidense.

"Nunca se ha empleado un dron en suelo estadounidense para atacar a un ciudadano estadounidense", dijo el mandatario, durante una conversación en línea patrocinada por Google, en la que promovió sus iniciativas.