El senador republicano Marco Rubio durante una entrevista con The Associated Press el 7 de febrero del 2013 en Washington. Jóvenes inmigrantes conocidos
El senador republicano Marco Rubio durante una entrevista con The Associated Press el 7 de febrero del 2013 en Washington. Jóvenes inmigrantes conocidos como “dreamers” avisaron el martes a políticos republicanos, como el senador Rubio, de que perderán el voto latino si proponen una reforma migratoria que priorice la seguridad fronteriza y deje en un segundo plano a un camino a la ciudadanía para millones de inmigrantes sin papeles. (Foto AP/J. Scott Applewhite) (Associated Press)
NUEVA YORK (AP) Jóvenes inmigrantes conocidos como "dreamers" avisaron el martes a políticos republicanos, entre ellos al senador hispano Marco Rubio, de que perderán el voto latino si proponen una reforma migratoria que priorice la seguridad fronteriza y deje en un segundo plano a un camino a la ciudadanía para millones de inmigrantes sin papeles.

Los jóvenes, que forman parte de la alianza Dream Action Coalition, dijeron que obtener ciudadanía es fundamental para familias inmigrantes que quieren mantenerse unidas.

"Si el senador Rubio tiene aspiraciones presidenciales, tendrá que lidiar con Ohio. Latinos en Ohio no lo olvidarán si el senador pide más militarización de la frontera y un complicado camino a la ciudadanía", dijo Nick Torres, un joven inmigrante de la coalición en Ohio. "Si Rubio da la espalda a los latinos de Ohio, nosotros le daremos la espalda a él".

Rubio forma parte de un grupo de ocho senadores que hace unas dos semanas presentaron un plan de reforma migratoria que abriría un camino a la ciudadanía de inmigrantes sin papeles, pero bajo el requisito de antes reforzar la seguridad en las fronteras. Se espera que el martes por la noche Rubio ofrezca la respuesta del Partido Republicano al discurso del presidente Barack Obama, que probablemente tocará el tema de la inmigración.

Se conoce como "dreamers" a jóvenes inmigrantes que fueron traídos ilegalmente por sus padres a Estados Unidos cuando eran niños.


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Algunos de estos jóvenes, hablando en conferencia telefónica desde Nueva York, Florida, Idaho, Arizona y Ohio, dijeron el martes que los votantes hispanos que participaron en las elecciones presidenciales de noviembre no quieren una reforma migratoria que suponga gastar más dinero federal en la frontera, donde "prosiguen las violaciones de derechos humanos y civiles" contra inmigrantes.

César Vargas, un joven mexicano sin papeles que dirige la coalición, habló a favor de un plan de reforma que otorgue primero la residencia permanente y después la ciudadanía en un plazo de cinco años.

"Vemos que los republicanos siguen insistiendo en promover una condición poco realista para otorgar la ciudadanía a 11 millones de inmigrantes indocumentados, contingente a la seguridad en las fronteras", dijo Vargas durante la llamada con periodistas. "Vamos a lanzar una campaña nacional para recordarles que la comunidad latina no votó por una condición o requisito poco realista para lograr la ciudadanía. Vamos a hacer al senador Rubio responsable si insiste realmente en ese punto contingente de seguridad fronteriza".

Alex Burgos, portavoz de Rubio, dijo a The Associated Press que reforzar la seguridad en las fronteras, además de un sistema que asegure el empleo para inmigrantes con papeles y otro que controle mejor las entradas y salidas de inmigrantes en el país son "componentes clave" de la legislación que Rubio trabaja con otros legisladores.

"Tal y cómo él (Rubio) y el grupo bipartidista han dejado claro, la gente joven que fue traída ilegalmente por sus padres, sin que ello fuera su culpa, deberían ser tratados de forma distinta a la población indocumentada en general", dijo Burgos en un mensaje de correo electrónico.

La Dream Action Coalition es una alianza de grupos de "dreamers" presentes en 13 estados.

El año 2013 ha empezado en Washington con un intenso debate para lograr una reforma migratoria, sobre todo tras la victoria electoral de Obama en noviembre, impulsada en gran medida por el 70% del voto hispano. A pesar de ello, el gobierno del político demócrata anunció en diciembre que en el año fiscal 2012 deportó una cifra récord de 410.000 inmigrantes.