Una ventisca de proporciones potencialmente históricas amenazaba con azotar el noreste de Estados Unidos el viernes, con una acumulación de hasta 60
Una ventisca de proporciones potencialmente históricas amenazaba con azotar el noreste de Estados Unidos el viernes, con una acumulación de hasta 60 centímetros (dos pies) de nieve en un corredor densamente poblado que va del área metropolitana de Nueva York a Boston y aún más lejos. (Associated Press)
BOSTON (AP) Una ventisca de proporciones potencialmente históricas amenazaba con azotar el noreste de Estados Unidos el viernes, con una acumulación de hasta 60 centímetros (dos pies) de nieve en un corredor densamente poblado que va del área metropolitana de Nueva York a Boston y aún más lejos.

De Pensilvania a Maine, la gente se apresuraba a abastecerse de alimentos, palas y otras provisiones, y cuadrillas esparcieron sal y arena sobre las carreteras, a mediados de la que había sido un invierno compasivo. Las autoridades de Boston; Providence, Rhode Island; Hartford, Connecticut, y de otras ciudades de Nueva Inglaterra suspendieron actividades escolares el viernes, mientras que las aerolíneas cancelaron más de 1.700 vuelos, y los trastornos seguramente se extenderán por todo Estados Unidos.

Los meteorólogos dijeron que esta tormenta podría ser histórica.

"Esto no se registra todos los días. Esta va a ser una peligrosa tormenta invernal", dijo Alan Dunham, experto del Servicio Meteorológico Nacional en Taunton, Massachusetts. "A cualquier lugar al que necesite llegar, llegue para el viernes por la tarde y no planee salir".

Se espera que la nieve empiece a caer el viernes por la mañana, aunque la tormenta arreciaría por la noche y hasta el sábado. Las ráfagas de viento podrían alcanzar los 104,6 kilómetros (65 millas) por hora. Se teme que se extiendan las fallas de energía eléctrica e inundaciones en zonas costeras que aún no se recuperan de la Supertormenta Sandy ocurrida en octubre.

Boston podría recibir más de 60 centímetros (dos pies) de nieve, mientras que se espera que en la Ciudad de Nueva York caigan entre 10 y 15 centímetros (4 y 6 pulgadas). El alcalde Michael Bloomberg dijo que barredoras de nieve y 250.000 toneladas de sal están a la espera.

"Esperamos que los pronósticos exageren la cantidad de nieve, pero nunca se sabe", dijo Bloomberg, quien agradeció que al menos la tormenta se presente en un fin de semana, cuando el tráfico se reduce y las barredoras de nieve pueden limpiar las calles con mayor facilidad.

La agencia de trenes de pasajeros Amtrak informó que sus trenes en el noreste de Estados Unidos dejarán de prestar servicio el viernes por la tarde. Los organizadores de la Semana de la Moda de Nueva York una serie de desfiles de moda realizados bajo una enorme carpa dijeron que contarán con cuadrillas adicionales que ayudarán en el retiro de nieve. Además, los organizadores aumentarán el nivel de la calefacción y agregarán una capa extra al recinto.

Alertas de tormenta fueron emitidas para zonas de Nueva Jersey y Long Island, así como partes de Massachusetts, Rhode Island y Connecticut, entre éstas Hartford, New Haven y Providence. Las alertas fueron ampliadas hasta Nueva Hampshire y Maine.

El Servicio Meteorológico Nacional informó que la mayor parte de la zona sur de Nueva Inglaterra puede recibir entre 45 y 60 centímetros (18 y 14 pulgadas) de nieve entre el viernes y el sábado. Otros pronósticos advertían que la acumulación total podría ser aún mayor.

El meteorólogo William Babcock, del Servicio Meteorológico Nacional en Taunton, Massachusetts, dijo que si todo sucede como está previsto, ésta tiene el potencial de estar entre las 10 mayores tormentas de nieve en la historia de Nueva Inglaterra.

La tormenta podría golpear poco después del 35to aniversario de la histórica tormenta de 1978, que paralizó la región con más de 60 centímetros (dos pies) de nieve y vientos con fuerza de huracán entre el 5 y el 7 de febrero. La última gran tormenta en afectar la zona sur de Nueva Inglaterra ocurrió durante la Noche de Brujas en 2011, e interrumpió el servicio eléctrico para muchos habitantes, con grandes cantidades de nieve pesada y húmeda.

En Massachusetts, el gobernador Deval Patrick ordenó a funcionarios de departamentos estatales no relacionados con emergencias que trabajen desde casa el viernes, y exhortó a empleadores de empresas privadas a hacer lo mismo con sus trabajadores.