WASHINGTON (AP) El presidente Barack Obama celebró en privado el Día de Acción de Gracias en la Casa Blanca con su familia, amistades y algunos miembros de su personal después de telefonear a diez miembros de las fuerzas armadas estadounidenses estacionados en Afganistán.

Al igual que en festividades anteriores, Obama habló con militares de las cuatro ramas de las fuerzas armadas.

"El presidente agradeció a cada uno de ellos por su servicio y sacrificio, y les deseó a ellos y a sus familias un feliz Día de Acción de Gracias", informó la Casa Blanca.

El mandatario se aprestaba a cenar con la primera dama Michelle Obama y sus hijas Sasha y Malia, junto con miembros de la Casa Blanca e invitados.

El menú incluía jamón, ostras rellenas y macarrones con queso, además del pavo tradicional, batatas y cacerola de guisantes. Como remate había media docena de tartas.

En su mensaje semanal por radio e internet, difundido en relación con la festividad, Obama instó a los estadounidenses a dejar de lado las diferencias partidistas y estrechar filas como nación.

Agregó que el país "acaba de salir de una campaña que fue apasionada, bulliciosa y vital para nuestra democracia".

Mientras la elección exigió a los votantes elegir, Obama dijo que el Día de Acción de Gracias ofrecía "la oportunidad de poner todo en perspectiva, de recordar que, pese a nuestras diferencias, primero y antes que todo somos y seremos siempre estadounidenses".

En el mensaje del Partido Republicano, la representante Cathy McMorris Rodgers, del estado de Washington, dijo que su partido estaba dispuesto a trabajar junto con Obama para impedir los amenazantes aumentos de impuestos, fuertes reducciones a los gastos y otros problemas.