El actor de 54 años tiene una personalidad voluble, según él mismo confiesa a la revista Vanity Fair. Esto lo lleva a comportarse "de manera poco razonable" e "infantil", dice, reconociendo que a menudo rechazó a ciertas personas en Hollywood.
Eso no es todo. También está su reciente encontronazo con un fotógrafo de un periódico en Nueva York. Y en la historia de Vanity Fair revela ciertas fantasías truculentas de cómo habría eliminado al abogado de su esposa ("con un bate de béisbol") y a Harvey Levin, el productor de TMZ que en 2007 expuso un mensaje de voz que Baldwin le había dejado a su hija, reprendiéndola.
Baldwin dice de Levin: "Quería clavarle un cuchillo y destriparlo y matarlo, y que diera su último respiro viéndome a los ojos".
Pero el recién casado actor, quien el sábado desposó a la instructora de yoga Hilaria Thomas, arrojó esperanzas de que podrá mantener su ira bajo control.
"Uno debe dejar pasar las cosas", dijo. "Con el tiempo suficiente, las heridas sanan".




Font Resize