EL PASO.- A menos que el clima lo impida, las chimeneas de Asarco serán derribadas el próximo sábado 13 de abril al amanecer.

Los trabajadores encargados de la demolición cortarán un nivel de la sección de las chimeneas que dan hacia la Interestatal 10, un espacio en la parte trasera así como otro hueco en el medio. Posteriormente, se detonarán explosivos y las chimeneas de 825 y 612 pies de altura caerán simultáneamente.

Los detalles de la demolición fueron revelados el martes durante una sesión pública realizada en la biblioteca pública del centro.

Aproximadamente 50 personas estuvieron presentes y algunas manifestaron su preocupación por la seguridad del proceso de demolición.

Durante más de un siglo, la empresa American Smelting and Refining Co. procesó metales tales como plomo, cobre y zinc en el lugar ubicado al oeste del centro de la ciudad a lo largo del Río Grande.

El polvo de plomo puede ser particularmente dañino por lo que la Administración de Salud y Seguridad Laboral ha indicado que la demolición de las chimeneas podría levantar dichas partículas.

Mike Casbon, representante de Brandenburg Industrial Service Company una de las compañías a cargo de dichas obras, señaló que se tomarán elaboradas medidas de seguridad para controlar el polvo.

"Ya hemos extraído el material contaminante del interior de las chimeneas".

Cabson puntualizó que se están construyendo franjas de tierra alrededor de la zona para contener el polvo que surja de las maniobras de demolición.

Agregó que encima de éstas, se colocarán veinte cañones oscilantes que lanzarán 150 galones de rocío por minuto a una distancia de 300 pies con el fin de asentar el polvo.

Una vez que las chimeneas sean derribadas, el metal que contengan será reciclado y el cemento será triturado y utilizado como relleno para el lugar, como lo indicó Roberto Puga, quien es la persona encargada de las obras de limpieza de Asarco.

El área será cubierta con un pie de relleno fresco para evitar esparcir las partículas contaminantes.

El canal americano, el cual proporciona la mayor parte del agua utilizada en El Paso, será cubierto con plástico.

El plan de demolición podría alterarse si los vientos durante el 13 de abril exceden las 25 millas por hora ya que sería muy poco seguro cortar el hierro de la base de la estructura y también sería probable que se esparciera el polvo.

La calle Paisano Drive será cerrada a la circulación durante tres horas antes de la explosión y una hora después de la misma. La autopista Interestatal 10 será clausurada quince minutos antes y quince minutos después de la demolición ya que los automovilistas podrían alarmarse al ver las chimeneas caer. Asimismo una vialidad de Juárez, Boulevard Bernardo Norzagaray, también será cerrada a la circulación.

A pesar de todas las medidas de seguridad, Carlos Rodríguez, de 30 años y ex empleado de Asarco, señaló que duda que tanto la demolición como las obras de limpieza sean seguras.

"Los ladrillos y cemento se encuentran contaminados , dijo Rodriguez, quien agregó que todas las medidas van a ser insuficientes para proteger el lugar.

Por su parte Bill Palmer, veterano jubilado, manifestó que hubiera sido mejor haber conservado las chimeneas en su lugar, sin embargo Puga indicó que sería muy costoso mantenerlas firmes.

Las obras de demolición forman parte de un proyecto de remediación de 52 millones de dólares y que estará concluido para el 2015.

Puga señaló que espera vender el lugar para el 2016.

Agregó que en la sección hacia el oeste de la I-10 se podría construir un estadio de soccer, un hipódromo o un parque de diversiones mientras que la zona hacia el este de dicha autopista se podría utilizar para un desarrollo residencial.

Marty Schladen puede ser contactado en mschladen@elpasotimes.com