Lt. Col. Karen Meeker es la nueva capellan militar de la Primera División armada de Fort Bliss.
Lt. Col. Karen Meeker es la nueva capellan militar de la Primera División armada de Fort Bliss. (Rudy Gutierrez/El Paso Times)
EL PASO.- Describir a la teniente coronel Karen Meeker como emprendedora es como decir que en El Paso hace viento durante la primavera o que LeBron James puede jugar baloncesto.

Meeker, la más reciente capellana militar de la Primera División Armada, ha conseguido varios logros tanto en el ejército como atléticamente lo que la hace sobresalir dentro de los parámetros normales.

Meeker, de 45 años, ha completado cinco Triatlones Ironman desde el 2004, escaló el monte Kilimanjaro, el más alto de África, el pasado diciembre y ha sido pionera para las mujeres del ejército.

Ella es la única capellana militar de la división en estos momentos y la cuarta en toda la historia. Es también la primera mujer en calificar como paracaidista y exploradora militar los cuales son rangos difíciles de obtener.

Junto con la sargenta Annie Jackson, quien se desempeña como asistente de capellán militar, son las únicas mujeres en pertenecer a dicha división.

"Estoy muy contenta de estar aquí en El Paso y en Fort Bliss. Es un honor servir como capellana de la Primera División Armada y de estar en el equipo del general Pittard", dijo Meeker.

Meeker es soltera y es reverenda de la iglesia Metodista Unida.

"Sólo somos Jesucristo y yo. Trabajar, alabar y jugar son mi vida. Para mí, las tres cosas se complementan y son una manera de dar vida".

El general Dana J.H.


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Pittard, comandante de Fort Bliss y de la Primera División Armada, señaló que Meeker es una persona invaluable para la división y para la instalación militar.

"Somos bendecidos en contar con tan dinámica líder y atleta increíble además de una gran consejera espiritual. Nuestras capellanas hacen tanto en favor de nuestros soldados y familias por lo que estamos muy emocionados en contar con la capellana Meeker en nuestra división".

Su anterior labor fue como capellana ejecutiva en Washington, D.C. Ésta reemplazó al coronel Michael T. Klein quien ahora se encuentra sirviendo en el comando europeo.

Meeker asumió su actual cargo el 22 de enero. La capellana indicó que disfruta toda clase de actividades atléticas.

Comenzó a participar en los triatlones Ironman mientras se recuperaba de una fractura de pierna. Ella fue arrollada por un vehículo mientras paseaba en bicicleta en Fort Bragg, Carolina del Norte.

Dichos triatlones consisten en nadar 2.4 millas, recorrer en bicicleta 112 millas así como un maratón de 26.2 millas.

Meeker completó su primer triatlón Ironman en Panama City, Florida en el 2004 tan sólo dieciséis meses después de su accidente. Corrió muy despacio las primeras cuatro millas del maratón, caminó el resto y utilizó un bastón durante las últimas tres millas. Terminó el maratón en 16 horas y media casi llegando al límite de 17 horas.

Su mejor triatlón lo realizó en Lake Placid, Nueva York en el 2010. Su mejor tiempo fue en Louisville, Kentucky en el 2007 cuando terminó en aproximadamente trece horas y media.

También participó en una justa deportiva similar en Nueva Zelanda en el 2009 durante su despliegue en Afganistán.

"Fue increíble. Fue la recuperación perfecta para mí".

El pasado mes de diciembre, Meeker alcanzó la cima del monte Kilimanjaro en Tanzania. La cumbre se encuentra a 19 mil 340 pies de altura. Ésta instaló un anuncio de la Primera División Armada en la cima para identificar su próxima labor en el ejército.

"Tuvimos toda clase de clima. Mientras íbamos subiendo, éste era soleado y agradable. Después caía lluvia, aguanieve o granizo".

Agregó que sus logros deportivos le dieron una idea de lo que las mujeres soldados son capaces de realizar.

"Las mujeres tienen mucho que aportar. En las pasadas olimpiadas, las atletas realizaron fantásticas proezas. Nuestras mujeres soldados hacen lo mismo. Aportan bastante física, mental y emocionalmente. Agradezco a Dios que soy ciudadana estadounidense ya que tengo la oportunidad de servir a la nación y a Dios".

Como capellana, Meeker señaló que su función es proporcionar apoyo religioso a los soldados y a sus familias en dondequiera que se encuentren.

"Esto le permite al soldado ejercer su derecho a la libertad o a la religión. Los capellanes castrenses se encuentran junto a los soldados día y noche a través de toda clase de operaciones. Es el pase para estar con las tropas. Los capellanes cuidan a los soldados y a sus familias. Esto me ha permitido estar con ellos representando a la iglesia".

Meeker, originaria de Shickshinny, Pennsylvania, supo que se desempeñaría como capellán militar desde que estudiaba la preparatoria.

"Definitivamente crecí en una familia y en una comunidad en donde servir a la nación es muy importante. En nuestra familia no hay muchos antecedentes militares sin embargo hemos cumplido con nuestra parte para servir a nuestro país".

Meeker ha estado activa militarmente desde 1997. Cuenta con una licenciatura en griego clásico por parte de la Universidad de Bucknell y con una maestría en teología por parte de la Escuela de Teología de Harvard.

David Burge puede ser contactado en dburge@elpasotimes.com