Una demanda federal alega que las fallidas investigaciones de Estados Unidos sobre el tráfico de armas, tales como la Operación Rápido y Furioso, son culpables del ataque a tiros en México durante el 2011 en el cual el agente de ICE Víctor Ávila Jr. de El Paso resultó herido y su compañero Jaime Zapata perdió la vida.

La demanda interpuesta el martes retrata un escenario terriblemente similar al caso del agente de la Patrulla Fronteriza, Brian Terry, quien fue asesinado a tiros el 14 de diciembre del 2010 en Arizona cerca de la frontera con México. Junto al cuerpo de éste se encontraron dos rifles que se sospecha forman parte de la Operación Rápido y Furioso del Buró de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF), sin embargo los investigadores no pudieron comprobar que alguno de éstos había sido utilizado para asesinar a Terry.

En el caso de Zapata y Ávila, la demanda alega que las armas relacionadas con este caso fueron adquiridas por presta nombres quienes ya estaban siendo investigados por las autoridades de Texas antes del ataque.

Una de las armas utilizadas en el ataque del 2011, una AK-47, fue comprada ilegalmente por un presta nombres el 10 de octubre del 2010 durante una exhibición de armas en Fort Worth. Otra de éstas, un rifle de asalto WASR-10, fue adquirido también por un presta nombres en el verano del 2010 en una tienda de empeños en Beaumont, Texas.

Autoridades estadounidenses arrestaron a los hermanos Otilio y Ranferi Osorio en Texas después de que una de las armas que se recuperaron del lugar del crimen se vinculó con Otilio Osorio.

La muerte del agente de la Patrulla Fronteriza, dos meses antes del ataque a Zapata y Ávila, puso al descubierto la operación por parte de ATF y obligó a las autoridades a cancelarla.

El operativo consistió en permitir que dos mil armas cruzaran la frontera con el fin de identificar a poderosos traficantes quienes estaban proporcionándoles las armas a los carteles de la droga en México.

Algunas de estas armas fueron recuperadas de lugares de crímenes tanto en Estados Unidos como en México, incluyendo Juárez. Algunas investigaciones, por parte del Congreso de los Estados Unidos, revelaron que ATF le perdió la pista a cientos de armas las cuales debería haber estado monitoreando.

La demanda presentada en una corte distrital en Brownsville también señala que Ávila le había dicho a sus supervisores que se oponía a realizar tan peligroso viaje en una región controlada por el violento cartel de los Zetas.

"A pesar de la oposición de Ávila y de los peligros que representaba dicha travesía, los supervisores de los agentes en México indicaron a éstos que prosiguieran con la misión. Además, éstos realizaron el viaje sin escolta y en un vehículo cuyo sistemas de comunicación satelital no funcionaban y que no contaba con el debido mantenimiento".

Las autoridades mexicanas y estadounidenses han reportado que al menos catorce integrantes del cartel de los Zetas atacaron a los dos agentes de ICE después de forzarlos a detener el vehículo en la autopista 57 en el estado de San Luis Potosí.

Ambos agentes recibieron múltiples impactos de bala. Su vehículo contaba con placas diplomáticas. Los investigadores señalaron que les realizaron casi cien disparos. Zapata se desangró y perdió la vida mientras esperaba que les proporcionaran ayuda.

La demanda señala que la embajada de Estados Unidos había emitido una advertencia de seguridad alrededor del 18 de enero del 2011, aproximadamente un mes antes de que los agentes realizaran el viaje.

Zapata, agente de inteligencia, así como Ávila se encontraban asignados a la embajada de Estados Unidos en México en ese entonces.

"Además, en un correo electrónico fechado el 14 de febrero del 2011, el cual hacía referencia a los paquetes que ambos agentes habían ido a recuperar, al Departamento de Seguridad Nacional se le informó que habían ocurrido varios enfrentamientos entre las fuerzas armadas y las organizaciones de tráfico de droga por lo que se podía enviar el paquete en una valija diplomática".

Según el Departamento de Estado de los Estados Unidos, las valijas diplomáticas pueden ser transportadas por mensajeros a través de aviones, trenes u otros medios de transporte.

Los familiares de Zapata y Ávila interpusieron la demanda en contra de las autoridades de ICE, de ATF, del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, de los reclusos acusados por delitos relacionados con armas así como de las compañías asociadas con el vehículo utilizado por éstos.

La familia de Zapata busca compensación por los daños bajo la Ley sobre una Muerte Injusta en Texas por el dolor y angustia padecida por éste antes de su muerte, por los gastos del funeral y por otros daños a los que tiene derecho el estado bajo el Estatuto de Sobrevivencia de Texas.

Ávila alega que sus supervisores en México lo pusieron en peligro al ignorar la advertencia del Departamento de Estado y por no haber utilizado una manera más segura para cumplir la misión. Asimismo, tanto a él como a Zapata les proporcionaron un vehículo deportivo Chevy el cual estaba blindado pero no contaba con el debido mantenimiento.

Los sistemas de comunicación satelital de éste no funcionaban y a las puertas se les quitaba automáticamente el candado después de detener el vehículo lo que permitió que los atacantes hirieran fácilmente a los agentes.

La demanda también señala que el gobierno no ha proporcionado la documentación necesaria relativa al caso y que los abogados de los demandantes solicitaron bajo la Ley de Libertad de Información. Éstos alegan que el gobierno aún tiene que explicar la razón por la que los agentes fueron enviados a un recorrido tan peligroso el cual resultó en lesiones y muerte.

Diana Washington Valdez puede ser contactada en dvaldez@elpasotimes.com