A Eric Barajas se le acusa de homicidio culposo así como de homicidio culposo por conducir en estado de ebriedad, por las muertes de Ángela González, de 22
A Eric Barajas se le acusa de homicidio culposo así como de homicidio culposo por conducir en estado de ebriedad, por las muertes de Ángela González, de 22 años, y de su amigo Orlando Figueroa, de 26 años, ocurridas el 30 de octubre del 2009. (El Paso Times)
Este miércoles durante el juicio de un hombre de 36 años acusado de arrollar y matar a dos peatones, el jurado escuchó los testimonios de dos personas que presenciaron el incidente.

González, Figueroa así como otro individuo se encontraban cruzando la calle en la cuadra 1400 de la avenida Lee Treviño después de haber pasado la mayor parte de la noche en un club cerca de ese kugar. En cuanto González y Figueroa se disponían a cruzar la calle fueron arrollados por un vehículo Volkswagen Jetta color plateado presuntamente conducido por Barajas.

El miércoles, Verónica Robles, amiga de González, testificó que el 29 de octubre del 2009 ella y su amiga hicieron planes para reunirse con otros amigos en el bar Whiskey Dick´s en el este de El Paso.

Después de haber pasado algunas horas en ese lugar, el grupo decidió dirigirse a otro club nocturno, el Revolución ubicado en la calle Lee Treviño, el cual se encuentra a un lado del Bar Industry.

Robles indicó que había dejado a González, a Figueroa y al resto del grupo en el club Revolución y manejó hasta el bar Geske´s Fire Grill, localizado al cruzar la calle.

A las 2 a.m. del 30 de octubre del 2009, Robles trató de dirigirse en su carro al Bar Revolución para recoger a González y a Figueroa sin embargo la entrada hacia el establecimiento se encontraba bloqueada por una patrulla policíaca.


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Acto seguido se dirigió hacia un restaurante Taco Bell, localizado enfrente de dicho bar, y mandó a un amigo para que llamara a Figueroa y a González.

Robles, casi al borde de las lágrimas, testificó que vio a Figueroa, a González y a su amigo esperando en el camellón sobre la calle Lee Treviño para poder atravesarla.

Sin embargo, en cuanto se disponían a cruzar, la mujer escuchó un ruido.

"Escuché un ruido muy fuerte. Inmediatamente me di cuenta que era algo muy malo".

La testigo narró que vio algo volar por los aires después de que escuchó el ruido.

"Sabía lo que era pero no estaba segura".

Robles señaló que después de escuchar el ruido se dirigió en su carro hacia un Circle K cercano, se bajó de éste y vio un cuerpo tendido en la calle. Se trataba de González.

Ésta se acercó al cuerpo de su amiga y empezó a hablarle. "Intentaba mantener a Ángela consciente".

Robles agregó que un agente de la policía se le aproximó y que la mujer le llamó a la madre de González.

Durante un interrogatorio por parte de la abogada defensora, Theresa Caballero, Robles se mostró evasiva en sus respuestas y señaló que no se percató de cuanto había bebido González esa noche y que no recordaba si ella misma había bebido.

"Ángela se encontraba ebria y ella estaba con usted", Caballero puntualizó durante el juicio.

La abogada le preguntó a la testigo si sabía que el nivel de alcohol en la sangre de su amiga era de .24 lo que representa el triple del límite legal de .08. Robles respondió que estaba consciente de que González había estado bebiendo esa noche.

Por otro lado, el nivel de alcohol en la sangre de Figueroa era de .14, o sea, casi el doble del límite legal.

Otro testigo, Paul Hernández, testificó que se encontraba trabajando como guardia de seguridad en el Bar Industry la noche del incidente.

Hernández indicó haber visto a González y a Figueroa cuando salieron del bar y que no parecía que caminaran con dificultad. Ambos iban tomados de la mano mientras cruzaban la calle Lee Treviño. Hernández presenció cuando el carro Jetta los arrolló y tanto él como otras personas corrieron al lugar del accidente.

También señaló durante el juicio que trató de ayudar a González sin embargo ésta ya había fallecido.

El carro Jetta inicialmente se retiró del lugar pero regresó unos minutos después. Cuando el vehículo regresó, Hernández y otros le gritaron a Barajas que se bajara del auto.

Stuart Leeds, abogado defensor, cuestionó al testigo y éste admitió que otro guardia de seguridad de un bar apuntó a Barajas con un arma para exigirle que se bajara del auto. Posteriormente, un agente policíaco que se encontraba fuera de servicio se aproximó al inculpado y pidió a los demás que se retiraran de ahí.

El lunes, un agente de la Unidad de Investigaciones Especiales de Tráfico atestiguó que había encontrado en medio de la calle Lee Treviño una rosa que llevaba consigo González al momento de ser atropellada.

Durante el testimonio del agente, la fiscal asistente del distrito, Jennifer Vandenbosch, le mostró al jurado fotos del accidente así como de las heridas que las dos víctimas presentaban.

Ambos recibieron golpes en sus piernas derechas. La pierna derecha de González se encontraba destrozada y su espalda presentaba múltiples contusiones.

Se espera que el testimonio continúe el jueves en la Corte Distrital no. 384 ante el juez Patrick García.

Adriana M. Chávez puede ser contactada en achavez@elpasotimes.com