Elena, una inmigrante indocumentada quien vive en El Paso y quien pidió que su apellido no fuera publicado en esta historia, tiene la esperanza de que este
Elena, una inmigrante indocumentada quien vive en El Paso y quien pidió que su apellido no fuera publicado en esta historia, tiene la esperanza de que este año deje de vivir en las sombras como lo ha estado haciendo en los últimos nueve. (El Paso Times)
Una vez más, Elena, una inmigrante indocumentada quien vive en El Paso y quien pidió que su apellido no fuera publicado en esta historia, tiene la esperanza de que este año deje de vivir en las sombras como lo ha estado haciendo en los últimos nueve.

Aunque ha habido esfuerzos para darle a los millones de inmigrantes de indocumentados en este país un camino a la legalización, Elena está confiada que, en esta ocasión, se haga realidad una reforma migratoria con esa misma premisa.

El martes el Presidente Barack Obama dio a conocer una legislación migratoria comprehensiva en un evento en Las Vegas, un día después que un grupo bipartidista del Senado revelara su propuesta para cambiar las leyes migratorias.

Elena, una inmigrante indocumentada quien vive en El Paso y quien pidió que su apellido no fuera publicado en esta historia, tiene la esperanza de que este
Elena, una inmigrante indocumentada quien vive en El Paso y quien pidió que su apellido no fuera publicado en esta historia, tiene la esperanza de que este año deje de vivir en las sombras como lo ha estado haciendo en los últimos nueve. (El Paso Times)

"He esperado esto por mucho tiempo ", dijo la inmigrante de México de 35 años. "Sé que el presidente Obama ha hecho esa misma promesa antes, pero mis esperanzas siguen siendo tan fuertes como mi voluntad de convertirme en una persona común y corriente de este país".

Las propuestas de Obama y del Senado se enfocan en el mismo principio: proveer un camino para la mayoría de las 11 millones de personas que ya viven en Estados Unidos ilegalmente para convertirse en ciudadanos; reforzar la seguridad fronteriza; dar con los empleadores que contraten a trabajadores indocumentados; y reestructurar el sistema migratorio.

Ambas propuestas también requerirán que las personas que estén en el país ilegalmente a registrarse con el gobierno, pasar revisiones de antecedentes penales y de seguridad nacional, pagar tarifas y multas así como impuestos atrasados, además de esperar hasta después de que se "ponga al día" los proceso migratorios para obtener una tarjeta de residencia.

Luego de obtener ese estatus migratorio, las leyes estadounidenses dicen que las personas pueden solicitar la ciudadanía norteamericana.

Sin embargo, la propuesta del Senado señala que el proceso no podrá empezar hasta que las fronteras estén seguras y que mejore el rastreo de las personas en Estados Unidos con visas.

La propuesta de Obama le dará a los inmigrantes indocumentados un camino incondicional a la ciudadanía e, inclusive, hacer expedito el proceso para aquellos que fueron traídos ilegalmente de niños los llamados DREAMers--, si van a la universidad o sirven en el Ejército por al menos dos años, de acuerdo con la página electrónica de la Casa Blanca.

También le permitirá, por primera vez, a los ciudadanos y residentes permanentes a buscar una visa para las parejas del mismo sexo, agrega. Elena dijo que, si una reforma migratoria ocurre y califica para obtener su estatus legal, podrá finalmente vivir el sueño americano.

"Viviré con una persona con derechos, sin esconderme, como lo he hecho desde que estoy aquí", dijo.

Ella llegó a Estados Unidos en febrero del 2004, cuando no pudo conseguir un trabajo en su natal San Miguel Allende, en el estado de Guanajuato. Allá estudiaba psicología en la universidad y trabajando en un restaurante como mesera para mantenerse, antes de ser despedida, agregó.

"Una amiga mía que ya estaba aquí (en El Paso) me 'invitó' a venir, pintándome bonito a Estados Unidos y del dinero que ganaría", comentó Elena.

Sin una visa para ingresar a Estados Unidos ni dinero para solicitar una, Elena viajó a Juárez donde su amiga contactó a un "coyote" para cruzarla al país ilegalmente.

Por dos días, Elena se quedó en la misma casa donde estaban dos docenas de personas, la mayoría hombres, antes de ser vendada de los ojos y llevada a un lugar desolado donde cruzaría.

"No sé por dónde crucé. Lo único que recuerdo es haber cruzado por un río, canales y escondido de la Patrulla Fronteriza debajo de un puente por la madrugada", dijo.

Elena dijo que se quedó en El Paso, donde ha trabajado limpiando casas cinco días a la semana por $100 dólares y en una tintorería por la mitad de $7.25 la hora sin ningún beneficio ni vacaciones.

La mayor parte del tiempo se la mantiene en su casa para evitar ser detectada, aunque recientemente ha hecho un esfuerzo para salir a la calle y disfrutar de una cena o del cine, dijo.

Elena comentó que, como ahora, ha escuchado de planes para reformar el sistema migratorio, y con eso, la oportunidad de solicitar por la 'tarjeta verde' en años pasados. Sin embargo, con la elección de Obama las esperanzas de que eso sucediera fueron grandes entre la comunidad migratoria en El Paso, dijo.

"Desafortunadamente nos confiamos demasiado, y al final, nada sucedió en la primera administración de Obama", manifestó Martina Morales, una coordinadora de la Red a Favor de los Derechos Humanos.

"Ahora tenemos que seguir presionando para que la reforma migratoria y la legalización de millones de indocumentados suceda", agregó.

El martes, Obama urgió a los legisladores de que dejen de hacer difícil el camino a la ciudadanía para muchos indocumentados.

"Todos coincidimos que estos hombres y mujeres tienen que ganarse su camino a la ciudadanía", dijo."Pero para que una reforma migratoria comprehensiva trabaje, tiene que estar claro desde el comienzo el camino a la ciudadanía".

"No será un proceso rápido, pero será justo", agregó el Presidente Obama. Antes de que el Presidente anunciar su propuesta migratoria, el alcalde de El Paso John Cook y otros alcaldes participaron en una conferencia telefónica con la Casa Blanca para discutir la reforma.

"Tuve dos preocupaciones que me vinieron a la menta durante la sesión que duró unos 45 minutos", dijo Cook.

"Quería saber qué tan atrás en la línea tendrán que estar las 11 millones de personas, los inmigrantes en probatoria, para esperar por una tarjeta verde. También tuve una pregunta sobre el requerimiento de pagar impuestos y tarifas. Los empleadores, a menos de que les paguen por debajo de la mesa ilegalmente, deducen los impuestos y el Seguro Social de esas personas cuando reciben su salario. Ellos pagan impuestos", dijo.

(La AP contribuyó a esta historia)

Lorena Figueroa puede ser localizada en lfigueroa@elpasotimes.com; 546-6129.