Un joven no identificado ondea una bandera de los Estados Unidos en la Plaza de los Lagartos durante una marcha a favor de una reforma migratoria realizada
Un joven no identificado ondea una bandera de los Estados Unidos en la Plaza de los Lagartos durante una marcha a favor de una reforma migratoria realizada en el centro de El Paso. (El Paso Times)
Líderes comunitarios y las personas que abogan por los inmigrantes en la región fronteriza de El Paso señalaron el lunes que acogen con agrado la noticia de que los legisladores estadounidenses se encuentran trabajando para adoptar una nueva ley de inmigración con el fin de legalizar a más de once millones de indocumentados que viven en este país.

Un grupo de senadores estadounidenses anunció el lunes sus planes para una legislatura migratoria bipartita. El Presidente Barack Obama planea revelar su propia propuesta este martes en Nevada.

Se estima que aproximadamente 11.5 millones de inmigrantes indocumentados residían en los Estados Unidos durante el 2011, según reportes del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.

Participantes de una marcha en El Paso a favor de una reforma migratoria en el 2009.
Participantes de una marcha en El Paso a favor de una reforma migratoria en el 2009. (El Paso Times)
Por lo menos la mitad de éstos se encuentran en los estados de California y Texas.

El Centro de Trabajadores Agrícolas Fronterizos en El Paso estima que hasta un 30 por ciento, de los cinco mil a catorce mil trabajadores migrantes en el Oeste de Texas y Sur de Nuevo Mexico son indocumentados.

El Congresista demócrata por El Paso, Beto O Rourke, señaló: "Me satisface que el Congreso finalmente abordará este asunto. Es un buen comienzo. Me alegra ver que la propuesta incluye la legalización de once millones de personas que se encuentran en el país de manera ilegal. También me da gusto presenciar una vía rápida para los Dreamers".


Advertisement

Por su parte Rubén García, director ejecutivo de la Casa Anunciación, la cual asiste a los inmigrantes manifestó: "Me sorprende que el tema de la seguridad en la frontera aún representa una gran parte de la conversación y que la reforma está siendo condicionada respecto a este asunto. Los legisladores necesitan ver lo que los Estados Unidos ha hecho en relación a la aplicación de la justicia durante los últimos diez años. Sin embargo, me alegra ver que la reforma migratoria está cobrando fuerza y me alegra que el Presidente Obama hablará al respecto el día de hoy".

Ocho senadores tanto demócratas como republicanos dieron a conocer una copia de sus planes generales para una reforma migratoria y que incluyen lo siguiente:

-Crear una vía para la legalización de los inmigrantes indocumentados, supeditada a la seguridad de la frontera y a un mejor seguimiento de las personas que cuentan con una visa.

-Reformar el sistema de inmigración legal incluyendo el otorgar pasaportes a los inmigrantes que obtengan certificaciones avanzadas en ciencias, matemáticas, tecnología o ingeniería por parte de una universidad estadounidense.

-Crear un sistema efectivo de verificación de empleo para asegurar que los empleadores no contraten en el futuro a inmigrantes indocumentados.

-Permitir en el país a más trabajadores con poca experiencia y consentir que los empleadores contraten a inmigrantes siempre y cuando puedan demostrar que no pudieron emplear, para esa misma posición, a un ciudadano estadounidense. Establecer un programa de trabajadores agrícolas.

Los senadores que apoyarán estos principios para una reforma migratoria son los demócratas Charles Schumer de Nueva York, Dick Durbin de Illinois, Robert Menéndez de Nueva Jersey y Michael Bennet de Colorado. Los republicanos involucrados en esta legislación son John McCain de Arizona, Lindsey Graham de Carolina del Sur, Marco Rubio de la Florida y Jeff Flake de Arizona.

A través de un comunicado el senador Flake señaló: "A pesar de que todavía hay varios detalles por definir, reconozco que para poder abordar las varias facetas de la reforma migratoria se necesitará un compromiso bipartito. No todos se pondrán de acuerdo pero el permanecer inactivo no es una conducta responsable".

"Siempre he insistido en que cualquier reforma no puede incluir una amnistía total y estos principios lo reflejan. Me complace que haya un apoyo bipartita para incluir la aportación de las comunidades fronterizas".

Bajo las propuestas de los senadores, los inmigrantes indocumentados tendrán que someterse a varias revisiones de sus antecedentes penales y pagar multas e impuestos para poder calificar para un estatus legal probatorio que les permitiría vivir y trabajar en este país. Asimismo, no podrán calificar para beneficios federales antes de solicitar la residencia permanente y eventualmente la ciudadanía.

Varios líderes religiosos de todo el país ya habrían pedido al Congreso adoptar una reforma migratoria.

Carlos Marentes, director del Centro para Trabajadores Agrícolas en la Frontera, así como Fernando García, director ejecutivo de la Red Fronteriza de Derechos Humanos, señalaron alegrarse por esta medida por parte de los legisladores sin embargo no están de acuerdo con algunos aspectos de la propuesta.

"No podemos ignorar los problemas que la legalización de los indocumentados acarreará. Estamos sumamente preocupados y desilusionados de que los senadores relacionen el programa de regularización con la posible militarización de la frontera sur", señaló García.

Por su parte Marentes externó su inquietud de que el gobierno de los Estados Unidos pueda crear un nuevo programa de Braceros que permitiría que los empleadores exploten a los agricultores indocumentados.

"La nueva legislación propuesta difiere bastante de la Reforma Migratoria de 1986. Yo no veo como pueda surgir una ley justa y humana cuando están vinculando la reforma migratoria con la seguridad en la frontera".

La Prensa Asociada contribuyó con esta nota.

Diana Washington Valdez puede ser contactada en dvaldez@elpasotimes.com