EL PASO.- Los integrantes del jurado, algunos de los cuales se mostraron afectados, comenzaron a escuchar el lunes los testimonios en el juicio en contra de una mujer de 33 años acusada de asesinar a golpes a su pequeña ahijada.

A Shawntrell Dawkins se le acusa de homicidio por la muerte de Milayna Harris, de dos años, ocurrida en abril del 2008. De ser encontrada culpable, ésta podría permanecer en prisión de por vida sin derecho a libertad condicional.

El lunes por la mañana, al jurado, integrado por cinco mujeres y siete hombres, se le mostró fotografías del cuerpo de Milayna como se veía después de que fue llevada a la sala de emergencias del Hospital Thomason, ahora conocido como Centro Médico Universitario.

En una de éstas, los ojos de la menor se encuentran abiertos y se le podía apreciar un gran moretón en la frente. En otra, se observaban numerosos moretones en sus brazos, piernas y en el estómago.

Por los menos dos miembros del jurado se enjugaron las lágrimas mientras veían las fotografías. Cuando los fiscales las mostraron por segunda ocasión, uno de ellos cerró los ojos y volteó la mirada mientras otro bajó la cabeza.

A Dawkins, quien ha permanecido en prisión desde su arresto en el 2008, también se le apreció secándose las lágrimas durante el testimonio del lunes y a ratos volteaba la mirada hacia el techo como si estuviera rezando.


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El bombero y paramédico Corbin Phelps, atestiguó que durante la noche en que Milayna murió, llegó al apartamento de la inculpada localizado en la cuadra 7900 de la calle Viscount después de que ésta llamó al 911 para reportar que la menor se había caído y estaba inconsciente.

Phelps señaló que en su reporte anotó que parecía que Milayna había sido golpeada y se encontraba cubierta de moretones y que su hombro izquierdo se había dislocado.

Dawkins les dijo a los paramédicos que la menor se había caído de las escaleras del apartamento mientras se encontraba jugando con el perro propiedad de ésta y su esposo, Nakia Dawkins, ex soldado de Fort Bliss quien también está siendo acusado por la muerte de Milayna.

Phelps admitió durante el interrogatorio por parte del abogado defensor Stuart Leeds, que no había ingresado al apartamento para observar la escalera, la cual otro testigo describió como muy inclinada.

Durante la llamada al 911, la cual el jurado escuchó durante el juicio, se puede escuchar a Nakia Dawkins administrándole respiración de boca a boca a la menor, a la cual también se le podía escuchar balbuceando mientras éste trataba de revivirla.

Mientras Shawntrell Dawkins habla con el operador sobre las heridas de Milayna, se escucha a Nakia Dawkins diciendo: "Sé lo que van a pensar y no es lo que quiero que piensen".

El agente policíaco Anthony Alegre, quien también acudió al apartamento la noche en que la menor murió, testificó que tanto él como otro agente pusieron a Nakia Dawkins y al hermano mayor de MIlayna en patrullas separadas.

Posteriormente los fiscales transmitieron un video de Nakia Dawkins al interior de la patrulla hablando con alguien más.

"Estoy en un gran lío. Parece como si yo hubiera golpeado a estos niños pero no fue así. Esto me hace quedar muy mal. No me malinterpretes, yo sí la golpeo cuando hace algo mal".

Y agregó, "Y ahora me llevan a la (improperio) cárcel".

En el 2010, un jurado encontró culpable a Nakia Dawkins por lesiones contra un menor sin embargo no fue sentenciado. Éste permanece preso en espera de una nueva fecha para su sentencia.

Durante el interrogatorio por parte del abogado defenso,r Víctor Parra, Alegre testificó que Nakia Dawkins en ese entonces se veía afectado y nervioso.

Al ser cuestionado por la fiscal asistente Penny Hamilton, Alegre señaló que no vio a Shawntrell Dawkins durante esa noche.

Los testimonios continuarán hoy en la Corte Distrital no.409 ante el juez Sam Medrano Jr.

Adriana Chávez puede ser contactada en achavez@elpasotimes.com