Sonia Limas, inmigrante indocumentada, fue captada al hornear galletas en su hogar, en Álamo, Texas. Los inmigrantes indocumentados serán el segundo grupo
Sonia Limas, inmigrante indocumentada, fue captada al hornear galletas en su hogar, en Álamo, Texas. Los inmigrantes indocumentados serán el segundo grupo más extenso en carecer de seguro médico, cuando entre en vigor la nueva ley sanitaria. (Foto: Eric Gay/AP)
ALAMO - Durante años, Sonia Limas prácticamente arrastraba a sus dos hijas hacia urgencias, en cuanto se ponían malitas.

Debido a su condición de inmigrante indocumentada, carecía de una póliza de seguro médico y su única alternativa era el hospital, el sito más costoso para quienes cubren el costo.

Hace una década, mejoraron las opciones para esa familia, gracias a la amplificación de dispensarios médicos, donde ofrecían atención médica a bajo costo, o gratuita, con la colaboración del gobierno federal.

Pero con los ajustes realizados al sistema sanitario en el gobierno del Presidente Barack Obama, se teme un retroceso en la prestación de los referidos servicios con la probable saturación de esas clínicas de pacientes sin cobertura médica y carentes de recursos para costear sus tratamientos.

Para ser más claros, la ley creada por Obama nunca fue planeada para beneficiar a Limas y a los cerca de 11 de millones de inmigrantes indocumentados, como ella.

Por el contrario, prevé otorgar cobertura para unos 32 millones de estadounidenses hacia el 2019.

En virtud de que lo anterior significa reducir la cifra de pacientes sin cobertura médica en los hospitales, con ese programa de Obama se cortó de tajo la devolución por atención médica gratuita.

Pero en entidades con grandes conglomerados de inmigrantes indocumentados, seguro ni funcionarán los números, especialmente si los legisladores omiten la amplificación del Medicaid, el programa federal y estatal de salud para la gente pobre y la incapacitada.


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Cuando la reforma entre en vigor totalmente, los inmigrantes indocumentados ocuparán el segundo lugar de la población carente de seguro médico, es decir, el 25 por ciento.

El único grupo superior en número será de quienes sí califiquen para el seguro médico, pero omitan inscribirse en el sistema, según los resultados de una investigación realizada por expertos del Instituto Urbano, con sede en Washington.

En comunidades "donde abundan los inmigrantes indocumentados, la cuerda está a punto de reventarse por lo más delgado", redactó Rich Umbdenstrock, presidente de la Asociación de Hospitales de Estados Unidos, en una misiva enviada el año pasado al Presidente Barack Obama.

En la carta, le pidió al mandatario estadounidense tomar en cuenta los hospitales sin compensación alguna por atender a ese grupo demográfico.

"Como resultado, el personal de tales clínicas ha restringido sus servicios, retrasar la prestación de esos servicios, o cancelar camas".

Aunque las autoridades federales han ofrecido extender el sistema Medicaid, los gobiernos estatales deberán decidir si aceptan la jugada.

Y en algunos de esos estados, como Texas, Florida y Nueva Jersey, los directivos de los nosocomios se la ven difíciles para ver si cuentan con suficiente presupuesto para atender a la gente sin seguro médico.

Sin la expansión de Medicaid, el influjo de nuevos pacientes y los inminentes recortes en financiamiento federal asestarán un "golpe por partida doble" en Texas, anticipó David López, presidente y director ejecutivo del Sistema de Salud Harris, en Houston, donde gastan en indocumentados inmigrantes hasta un 15 por ciento de sus 1.2 miles de millones de dólares de su presupuesto anual.

En realidad, son los contribuyentes quienes cargan con el costo de algunos tratamientos proporcionados para beneficio de inmigrantes indocumentados, en virtud de que, por ley, se exige al personal médico el estabilizar y atender a cualquier paciente que llegue a urgencias, independientemente de su solvencia económica.

Típicamente, el dinero para absorber el costo proviene de los impuestos locales, estatales y federales.

Y los inmigrantes indocumentados en Texas se beneficiaron con 96 millones de dólares gracias a los servicios otorgados por la Comisión de Salud y Servicios Humanos, según los resultados de un muestreo efectuado en el 2010.

Traducción: Marisela Ortega Lozano, mortega@elpasotimes.com; 542-6077.