Portadas de varios periódicos británicos e irlandeses del sábado 15 de diciembre de 2012, en Londres, donde publican a ocho columnas la matanza en la
Portadas de varios periódicos británicos e irlandeses del sábado 15 de diciembre de 2012, en Londres, donde publican a ocho columnas la matanza en la escuela de Connecticut donde el viernes murieron 27 personas, 20 de ellos niños, cuando un joven disparó contra ellos. (Foto AP/Alastair Grant) (Associated Press)
LONDRES (AP) En momentos en que el mundo se unió a los estadounidenses que están de luto por la masacre en una escuela de Connecticut, muchos exhortaron a los políticos del país a rendir honor a las 28 víctimas, en especial a los 20 niños muertos, imponiendo más leyes estrictas en el control de armas.

Usuarios de Twitter y personalidades en Reino Unido de inmediato recordaron Dunblane, el pequeño poblado escocés donde en 1996 ocurrió un tiroteo que dejó 16 niños muertos. Esa tragedia inició una campaña que al final impuso controles de armas más estrictos y volvió ilegal comprar o poseer una pistola en Reino Unido.

"Este es el Dunblane de Estados Unidos", dijo el conductor británico de CNN Piers Morgan en Twitter. "Prohibimos las armas en Gran Bretaña después de esa horrible tragedia. ¿Qué hará Estados Unidos? No hacer nada no es una opción".

La primera ministra de Australia Julia Gillard calificó el ataque como un "acto diabólico sin sentido e incomprensible". Australia pasó por una tragedia similar en 1996, cuando un hombre comenzó a disparar por doquier y mató a 35 personas en el estado de Tasmania. La matanza provocó indignación en todo país y llevó al gobierno a imponer estrictas leyes sobre el uso de armas.

El magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch calificó en Twitter la matanza como una "terrible noticia" y preguntó "cuándo los políticos tendrán el coraje de prohibir las armas automáticas".


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El viernes un joven mató a su madre en su casa antes de dirigirse a una primaria en Newtown, Connecticut, donde asesinó a balazos a 26 personas, entre ellas 20 niños, dijo la policía. El asesino fue identificado como Adam Lanza, de 20 años de edad, quien se suicidó.

Otros que manifestaron sus condolencias por la tragedia fueron el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso; el primer ministro británico David Cameron, quein se dijo "terriblemente entristecido", y la reina Isabel II. El Vaticano informó que el papa Benedicto XVI hizo una oración por las víctimas y sus familias. La canciller alemana Angela Merkel manifestó su "más profunda solidaridad" para las familias de las víctimas.

Pero en medio de los mensajes de condolencias, gran parte de la discusión se centraba en el control de armas.

El presidente francés Francois Hollande se dijo "horrorizado" por la matanza y el príncipe Alberto II de Mónaco manifestó su tristeza por la "inexplicable tragedia".

El presidente ruso Vladimir Putin dijo que los acontecimientos eran "particularmente trágicos" dado que la mayoría de las víctimas eran niños. Los gobiernos de Israel, Filipinas, Afganistán y Japón hicieron lo propio.

Desde Ecuador, el presidente Rafael Correa envío su "solidaridad y condolencia" por la "terrible tragedia" y muestra de "decadencia" en la sociedad actual.

Correa aseguró que la sucesión de estos hechos en distintos países es "preocupante" y exige "plantearnos qué anda mal" y tomar decisiones para proteger a la sociedad de estas tragedias, al cuestionar la libertad para el porte de armas.

A través de las redes sociales también llegaron condolencias de ciudadanos de China, Corea el Sur e Irak.