Cirilio "Chilo" Madrid
Cirilio "Chilo" Madrid (Archivo El Paso Times)
EL PASO.- José Soria, funcionario de Aliviane Inc., fue acusado en una corte la semana pasada de sobornar a un funcionario para elaborar unos reportes según los cuales ciertos niños con enfermedades mentales, habrían recibido la protección requerida por el gobierno federal.

Soria continúa ocupando un cargo en Aliviane Inc., una organización sin fines de lucro en El Paso la cual es subsidiada anualmente con millones de dólares estatales y federales.

Un vocero de la agencia federal que financia una parte importante del presupuesto anual de Aliviane de ocho millones de dólares reiteró el viernes la declaración hecha por el FBI a principios de este año de que se encontraban investigando a dicha agencia.

"Estamos cooperando ampliamente con las autoridades que se encuentran investigando esta situación", indicó Brad Stone vocero de la Administración de Salud Mental y Abuso de Substancias de los Estados Unidos.

Rubén "Sonny" García realizó las acusaciones la semana pasada en el juicio por corrupción de Cirilo "Chilo" Madrid quien fue director de Aliviane hasta poco tiempo, cuando fue acusado de fraude en diciembre del 2011.

Soria no pudo ser contactado el viernes para conocer su punto de vista. El vocero de Aliviane, el abogado de Austin Steve Hernsberger, se negó a comentar al respecto.

"Evaluaremos la situación hasta el final del proceso. Esperaremos hasta que se reúna toda la evidencia", dijo.

A Madrid se le acusa por conspiración y robo o malversación de fondos federales en contra de la organización Border Children´s Mental Health Collaborative en el 2005 y 2006. García y su empresa, LKG Enterprises Inc., se declararon culpables este verano de sobornar a la ex juez del condado Dolores Briones con 24 mil dólares y de cometer un fraude por 550 mil dólares en contra de dicha organización.

García señaló que conoció a Soria y a Madrid cuando empezó a trabajar para Aliviane en 1972. Éste indicó que dejó de laborar ahí seis años después pero que Soria y Madrid continuaron trabajando para la agencia.

Las empresas de García, LKG y Garrson LLC, realizaron contratos con Aliviane por 680 mil dólares entre el 2001 y el 2010. Otros dos individuos quienes participaron en el contrato de LKG con la organización para niños con enfermedades mentales, S. Fernando Rodríguez y Gustavo Martínez, percibieron cada uno más de un millón de dólares como contratistas de Aliviane.

Éstos y Soria fueron parte importante del fallido contrato de LKG con la organización operada por el condado Border Children´s Mental Health Collaborative. García señaló que no creía que LKG hubiera estado calificada para cumplir con los elaborados requerimientos federales que conllevaba ser el evaluador de dicha organización y con un sueldo anual de 600 mil dólares. Sin embargo, Madrid, Soria y Rodríguez lo animaron para que solicitara el cargo y prometieron ayudarlo.

García obtuvo el contrato y otorgó un subcontrato a la empresa de Soria, Introspectives Inc., sólo para darse cuenta después que le habían pagado a Madrid cerca de cien mil dólares bajo el mismo. Rodriguez, quien en ese entonces fungía como catedrático en UTEP, se negó a firmar un contrato sin embargo García aun así le pagó cien mil dólares.

Los subcontratistas de LKG no elaboraron inmediatamente los reportes mensuales por los que se les había pagado. En diciembre del 2005 Briones, la ex jueza a quien ya habían sobornado, se alarmó debido a que el programa se estaba expandiendo y le dijo a Madrid y a García que necesitaban presentar documentos.

Ya se habían presentado con anterioridad algunos reportes mensuales, sin embargo según García, el 95 por ciento de éstos se hicieron hasta el final.

El abogado de Madrid, Leon Schydlower, hizo énfasis en que el reporte mensual de agosto del 2006 afirmaba que 167 niños habían ingresado a la organización desde junio del 2008.

Ésta fue creada para traer a casa a pequeños con severos problemas mentales desde instalaciones fuera del condado y crear así una serie de servicios para arroparlos con el fin de que pudieran estar con sus familias. Las leyes federales requerían que el programa creara un comité institucional de análisis para asegurarse que los niños estuvieran protegidos.

Rodríguez, quien en ese entonces formaba parte de un comité similar en UTEP, aseguró en la propuesta que formuló para LKG que éste revisaría el trabajo de LKG para la organización del condado.

Sin embargo, el comité institucional de análisis de UTEP nunca realizó ningún trabajo para LKG, como lo indicó el vicepresidente ejecutivo de dicha universidad, Richard Adauto III. Rodríguez consiguió que el comité aprobara los protocolos de investigación para LKG pero éste no trabajó para dicha empresa después de eso.

No se sabe con exactitud si Soria elaboró el reporte en septiembre del 2006, si la información ahí contenida fue falsificada o si los 167 niños que señaló había en el programa realmente existían.

Asimismo, García acusó a Soria de ayudar a sobornar en enero del 2007 a Anthony Cobos, quien acababa de ser electo como juez del condado. Éste, quien enfrenta una acusación federal por otro asunto, quería dinero a cambio de su apoyo para el contrato de LKG con la organización.

Madrid, García, Soria y Lorenzo Aguilar, quien fue acusado el año pasado junto con Cobos, se reunieron con el entonces juez del condado en el restaurante Tres Amigos.

"Estábamos desayunando y ahí mismo empezamos a darle dinero (a Cobos)", dijo García, quien añadió que tanto él como los demás le dieron cada uno entre 500 y mil dólares en efectivo.

Madrid, en una declaración durante el 2010, señaló que por los cien mil dólares que recibió produjo un reporte de veinte páginas que plagió del Internet. También participó en la elaboración de otros documentos pero no se sabe si éstos fueron como respuesta a las necesidades del programa o si sólo fueron un intento para aparentar que LKG estaba haciendo algo debido a que ya había recibido 550 mil dólares con este fin.

El juicio de Madrid continúa el lunes a las 8:30 a.m.

Marty Schladen puede ser contactado en mschladen@elpasotimes.com