Rose Wang, dueña de Binary Group y en cuya empresa colaboran 70 empleados, sopesa actualmente si les otorga seguro médico obligatorio o paga las
Rose Wang, dueña de Binary Group y en cuya empresa colaboran 70 empleados, sopesa actualmente si les otorga seguro médico obligatorio o paga las correspondientes multas, en caso contrario. (Foto: J.Scott Applewhite/AP)
NUEVA YORK- Al contemplar su personal de 70 empleados y empleadas, la empresaria Rose Wang se pregunta si deberá dar de baja a varios de sus colaboradores, a efecto de acatar la reforma sobre seguros médicos.

La propietaria de una empresa de información tecnológica Binary Group, en Alexandria, Virginia, es una de las empresarias en pequeño quienes deberán otorgar prestaciones de seguro médico para su personal, con base en las cláusulas de la reforma de salud, en vigor a partir del primero de enero del 2014.

Aunque Wang ya ofrece a sus empleados tal beneficio, batalla para cubrir el monto de las primas, cuyo costo ha aumentado 60 por ciento anualmente y, por tal motivo, les pide a sus colaboradores el aportar para su propia cobertura.

Además, le preocupa el ignorar cuánto deberá pagar con base en el Decreto de Seguro Médico Accesible.

Y no es la única. Antes del 2014, los empresarios en pequeño deberán decidir cómo le harán para acatar el decreto.

Actualmente, nadie conoce el costo del seguro médico y, asimismo, los empresarios ni siquiera están seguros si les convendría mejor el pagar dos mil dólares de multa por cada trabajador sin seguro, en vez de contratar la póliza.

Es más, algunos empresarios y empresarias ya amenazan con desafiar la ley.

Y lo peor del caso, casi ninguno de ellos cuenta con la información suficiente para planear en concreto.

Si la empresaria Wang es incapaz de solventar la póliza de seguro médico, dice la entrevistada, deberá prescindir de los servicios de algunos de sus colaboradores.

"Les voy a decir 'miren, muchachos. En muchos aspectos, ustedes son como mi familia, pero esta familia depende igualmente de la liquidez para tener energía eléctrica y conservar sus puestos'."

Otra alternativa consiste en prescindir del seguro médico y cubrir las multas inherentes.

"He ahí el porqué, poco antes del 2014, debemos hacer cuentas para establecer qué nos conviene más".

Con base en la reforma de salud, los empresarios en cuyas compañías trabajen un mínimo de 50 empleados y empleadas de tiempo completo deberán dotar al personal de seguro médico.

De lo contrario, los patrones deberán pagar dos mil dólares de multa por cada trabajador de su nómina.

Si adquieren la póliza de seguro médico, pero reprueban los exámenes oficiales sobre seguro médico accesible, aumentará hasta tres mil dólares la multa por cada trabajador cuya póliza sea considerada no accesible.

En algunas ramas, los propietarios de establecimientos analizan ya la posibilidad de reducir hasta a 30 horas la jornada semanal.

Los restauranteros contemplan tal optativa al escuchar cómo los dueños de los restaurantes Darden proyectan emplear únicamente a personal de medio tiempo en las sucursales de Red Lobster y Olive Garden.

Cuando el personal de tiempo completo renuncie, los reemplazarán con empleados de tiempo parcial, explicó el vocero, Rich Jeffers.

Al principio, Ken Wisnefski consideró la posibilidad de pagar multas, pero cambió de opinión.

Dueño de la empresa de mercadotecnia cibernética WebiMax, en Nueva Jersey, cuenta con una nómina de 100 colaboradores y, desde luego, les proporciona seguro médico.

"Si uno quiere atraer a personal talentoso, lo mejor es ofrecer seguro médico", expresó el empresario.

Traducción: Marisela Ortega Lozano, mortega@elpasotimes.com; 542-6077.