Con el fin del mandato del Presidente Felipe Calderón se cierra un capítulo que deja profundas cicatrices en la región El Paso-Juárez, uno de los
Con el fin del mandato del Presidente Felipe Calderón se cierra un capítulo que deja profundas cicatrices en la región El Paso-Juárez, uno de los principales campos de batalla en las guerras entre los cárteles mexicanos de la droga durante los últimos seis años. (Associated Press)
Con el fin del mandato del Presidente Felipe Calderón se cierra un capítulo que deja profundas cicatrices en la región El Paso-Juárez, uno de los principales campos de batalla en las guerras entre los cárteles mexicanos de la droga durante los últimos seis años.

A nivel nacional, el centro de análisis México Evalúa reportó esta semana que en México por lo menos se registraron 101 mil 199 homicidios desde el día en que Calderón asumió la presidencia en diciembre del 2006 y hasta finales del mes de octubre de este año.

"Esto representa un incremento del 37.5 por ciento en el número de homicidios que se reportó en la anterior administración", según indicó el mencionado centro con sede en la Ciudad de México.

Con el fin del mandato del Presidente Felipe Calderón se cierra un capítulo que deja profundas cicatrices en la región El Paso-Juárez, uno de los
Con el fin del mandato del Presidente Felipe Calderón se cierra un capítulo que deja profundas cicatrices en la región El Paso-Juárez, uno de los principales campos de batalla en las guerras entre los cárteles mexicanos de la droga durante los últimos seis años. (Archivo El Paso Times)

Esta cifra podría ser más elevada ya que los reportes de homicidio pueden incluir a más de una víctima en el mismo evento.

"Contar cadáveres ya se ha hecho un hábito aquí en México", señaló Edna Jaime directora general de México Evalúa. "Estas muertes, en su inmensa mayoría, no fueron investigadas y en muchas de ellas ni siquiera se presentó una denuncia formal".

Dicho centro de análisis así como otras organizaciones en México indicaron que los efectos de la violencia no terminan con la muerte. Se estima que la guerra entre los cárteles también dejó atrás a 344 mil 230 víctimas indirectas tales como los hijos, los cónyuges y otros familiares de aquellos que fueron asesinados.


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La violencia también cobró las vidas de políticos, policías, periodistas, músicos y activistas, además obligó a miles de personas a huir hacia lugares más seguros como El Paso. Los asesinatos fueron atroces ya que las víctimas eran decapitadas, colgadas de los puentes, torturadas, enterradas vivas o desmembradas.

Una cifra récord de ciudadanos mexicanos, más de 40 mil, pidieron asilo en los Estados Unidos o simplemente entraron al país con sus visas con la intención de permanecer ahí hasta que las cosas mejoraran.

Con el fin del mandato del Presidente Felipe Calderón se cierra un capítulo que deja profundas cicatrices en la región El Paso-Juárez, uno de los
Con el fin del mandato del Presidente Felipe Calderón se cierra un capítulo que deja profundas cicatrices en la región El Paso-Juárez, uno de los principales campos de batalla en las guerras entre los cárteles mexicanos de la droga durante los últimos seis años. (Archivo El Paso Times)

"Este episodio será recordado como la peor crisis humanitaria en América Latina desde las guerras sucias en Chile y Argentina en los años 70´s", manifestó Carlos Spector abogado paseño quien desde el 2008 ha tramitado 200 peticiones de asilo por parte de ciudadanos mexicanos. También ha representado la peor violencia que el país ha experimentado desde la Revolución Mexicana de 1910".

Spector añadió que algunas fuentes en México temen que se aproxime otra ola de violencia debido a los cambios que el nuevo gobierno federal traerá.

"Los cárteles se tendrán que reajustar y las cosas pueden empeorar de nuevo". En Juárez más de once mil hombres y mujeres perdieron la vida durante este extraordinario brote de violencia.

Con el fin del mandato del Presidente Felipe Calderón se cierra un capítulo que deja profundas cicatrices en la región El Paso-Juárez, uno de los
Con el fin del mandato del Presidente Felipe Calderón se cierra un capítulo que deja profundas cicatrices en la región El Paso-Juárez, uno de los principales campos de batalla en las guerras entre los cárteles mexicanos de la droga durante los últimos seis años. (Archivo El Paso Times)
Ésta tuvo su momento más crítico en el 2008 cuando la organización de Carrillo Fuentes inició una guerra en contra del cártel de Joaquín "El Chapo" Guzmán.

La impunidad también constituye un serio problema en México. En su investigación, México Evalúa encontró que el estado de Chihuahua obtuvo el más alto porcentaje, 96.4 por ciento, de homicidios sin resolver.

Le siguieron muy de cerca los estados de Durango, Sinaloa y Guerrero con 95.4, 93 y 91.5 por ciento respectivamente. Estos cuatro estados se encuentran entre los mayores productores de marihuana y opio.

Mientras que los detractores de Calderón lo culpan por las muertes, los defensores de los derechos humanos señalan que el estado mexicano así como las autoridades mexicanas también fracasaron en controlar la violenta rivalidad entre los cárteles de droga.

Esta violencia traspasó las fronteras siendo el caso más dramático el secuestro de un hombre, en el 2009, en Horizon City cuyo cadáver fue encontrado en Juárez con las manos cercenadas.

Phil Jordan, ex director del Centro de Inteligencia en El Paso, calificó tal derramamiento de sangre como "inimaginable".

"Calderón fue el primer presidente de México en declararle la guerra a los cárteles de la droga. Éste lideró un valiente esfuerzo por dominar a los traficantes de droga y contó con la ayuda del gobierno de los Estados Unidos, sin embargo ésta no fue suficiente. La ayuda que recibió por parte de nosotros fue mínima. Asimismo, fallamos cuando una operación como Rápido y Furioso permitió que armas como rifles de asalto entraran a México y se utilizaran para matar a miles de personas inocentes".

El Buró de Alcohol, Armas, Tabaco y Explosivos lanzó dicha operación en el 2009 en un intento por identificar y capturar a traficantes de armas quienes se las proporcionaban a los cárteles de droga.

El gobierno de Estados Unidos respondió al grito de ayuda de México a través de la Iniciativa Mérida, un paquete de ayuda económica por 1.6 billones de dólares.

Los brutales asesinatos en Juárez atrajeron a cineastas, productores de televisión, académicos y periodistas de todo el mundo. El cineasta estadounidense Charlie Minn produjo tres películas consecutivas sobre la violencia en Juárez con el fin de llamar la atención hacia la difícil situación por la que atravesaba dicha comunidad.

El éxodo de mexicanos que huyeron de la violencia en Juárez incluye a los integrantes de la organización La Red, un grupo de empresarios que se mudaron a El Paso para poder salvar sus negocios, y del grupo Mexicanos en Exilio quienes recibieron amenazas de muerte y presenciaron el asesinato de algunos familiares.

Entre los que se vieron obligados a abandonar sus casas al otro lado de la frontera se encuentran Cipriana Jurado y Raúl Reyes.

"Lo que ocurrió en México durante los últimos seis años sólo puede ser descrito como catastrófico".

Además de los homicidios, más de 30 mil personas han desaparecido y más de 20 mil personas han sido desplazadas. Calderón debería ser juzgado por una corte internacional por violación de los derechos humanos , señaló Reyes quien dejó el estado de Chihuahua después de que cuatro de sus hermanos y una cuñada fueron asesinados.

Calderón recientemente anunció que había aceptado una oferta para trabajar como catedrático en la Universidad de Harvard. El ex presidente Ernesto Zedillo es catedrático en la Universidad de Yale.

Reyes, de 42 años, se encuentra tratando de ajustarse a su nueva vida en los Estados Unidos.

"Lo perdimos todo en México inclusive nuestros hogares. Estados Unidos es un país con idioma y cultura diferentes sin embargo nos ha abierto las puertas. Quizá algún día podamos regresar a nuestro país".

Por su parte Jurado, de 48 años y defensora de los derechos humanos en Juárez, recibió amenazas de muerte por parte de agentes del gobierno federal después de reportar los abusos que estaban cometiendo los soldados que fueron desplegados a Juárez.

"No es fácil empezar una nueva vida en otro país y con varios hijos que mantener. Estoy aprendiendo inglés y trabajo en lo que puedo para poder sobrevivir. Agradezco que aquí nadie me ha amenazado".

Así como la violencia, la impunidad también termina al cruzar la frontera. El FBI condujo una investigación que dio como resultado el arresto de varios miembros de la pandilla Barrio Azteca quienes trabajaban al servicio del cártel de Carrillo Fuentes.

Hace dos años, la oficina del fiscal general sentenció a cadena perpetua a Fernando Ontiveros Arámbula quien intentó apoderarse de la plaza de Juárez para "El Chapo" Guzmán.

El ex comisionado del condado Willie Gándara Jr. fue arrestado por tráfico de marihuana y actualmente cumple cuna condena de seis años y medio en prisión.

A principios de este año, investigadores federales condenaron a presuntos miembros del cártel de Los Zetas quienes lavaron dinero a través de carreras de caballos en Nuevo Mexico y otros estados.

Antes de dejar la presidencia, el presidente Calderón señaló que bajo su mandato se habían capturado, extraditado o asesinado a más capos que en ningún otro sexenio en la historia de México. Sin embargo el más importante de todos, "El Chapo" Guzmán, ha logrado eludir a las autoridades.

Carlos Spector manifestó que la justicia en México es aún más difícil de conseguir que la captura de "El Chapo".

Diana Washington Valdez puede ser contactada en dvaldez@elpasotimes.com