La mayoría de los miembros del Cabildo dejaron claro el martes que no invertirían ninguna suma considerable para preservar la emblemática chimenea de
La mayoría de los miembros del Cabildo dejaron claro el martes que no invertirían ninguna suma considerable para preservar la emblemática chimenea de Asarco. (El Paso Times)
La mayoría de los miembros del Cabildo dejaron claro el martes que no invertirían ninguna suma considerable para preservar la emblemática chimenea de Asarco.

En una votación de 3-5, el cabildo rechazó la resolución formulada por el grupo "Save the Stacks" que le hubiera permitido a la ciudad adquirir las chimeneas así como una pequeña parcela de terrenos aledaños.

Durante una votación posterior de 5-4 y en la que el alcalde Cook desempató el resultado, el cabildo aprobó una medida ratificando su apoyo para conservar dicha chimenea siempre y cuando la ciudad no tenga "ninguna responsabilidad financiera".

Esto significa que dicho grupo tiene hasta el 4 de diciembre para encontrar otro método y reunir las condiciones establecidas por el fiduciario de Asarco, Roberto Puga, quien está a cargo de limpiar y vender dicha propiedad.

"Ha habido mucha información errónea. La votación rechazando la resolución muestra que hay mucha confusión respecto a los números y a la estabilidad de la estructura", señaló Robert Ardovino fundador del grupo Save the Stacks.

Ardovino agregó que las chimeneas ya no contaminan y representarían un monumento a cien años de sudor y lágrimas.

La mayor controversia ha sido el costo por salvar a la chimenea con el nombre de Asarco y que aparentemente representaría el monumento más alto en el país. Puga ha estimado que el costo por asegurar, reparar y mantener dichas chimeneas es de 14 millones de dólares en un período de 50 años, sin embargo Ardovino afirma que dicho costo sería bastante inferior.


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La semana pasada Puga envió una carta a los regidores afirmando que sus asesores estaban interesados en comprar el terreno pero sólo si las chimeneas son demolidas. Señaló que la propiedad podría resultar difícil de vender debido a cuestiones de responsabilidad.

Puga agregó el requerimiento de que la ciudad adquiera 153 acres alrededor de la chimenea por aproximadamente diez millones de dólares.

El mencionado grupo comisionó un estudio de ingeniería el cual afirma que la estructura de las chimeneas es firme y que puede resistir actividades sísmicas así como fuertes vientos.

Por su parte Geoffrey Wright, presidente del grupo Save the Stacks, indicó a los miembros del cabildo que una parte importante de la herencia de El Paso estaba siendo tomada como rehén.

Sin embargo, un ingeniero contratado por dicho grupo indicó a los miembros del cabildo que sí es posible que la chimenea pueda agrietarse bajo condiciones climatológicas extremas y que el costo aproximado para modernizarlas sería entre 1.5 y 2.5 millones de dólares. Los regidores mostraron poco interés en dedicar cualquier cantidad de recursos para este proyecto.

La regidora Courtney Niland señaló que simpatizaba con la causa pero creía que el tema debía haber sido incluido en los bonos de calidad de vida aprobados por los votantes a principios de este mes. Ésta también mencionó que la ciudad sufriría una pérdida anual de 5.5 millones de dólares en impuestos sobre la propiedad si adquiere el terreno.

"Nos endeudaríamos bastante ya que no contamos con suficientes recursos".

Por su parte la regidora Susie Byrd manifestó que Puga había faltado a su compromiso ya que agregó condiciones en el último momento.

Byrd y los miembros del mencionado grupo han señalado que el requerimiento de comprar un terreno por diez millones de dólares había cambiado las reglas.

"No creo que haya alterado nada de lo que ya había mencionado", indicó Puga.

El regidor Steve Ortega cuestionó si Puga podría vender las chimeneas a alguien que no fuera el mejor postor.

Puga indicó que utilizaría su criterio para negociar en beneficio del fideicomiso.

El costo y la responsabilidad fueron los temas que más inquietaron a los regidores.

"Me siento muy preocupado por la responsabilidad financiera. Le temo a las demandas y litigios que pudieran surgir. Creo que en estos momentos no es una buena idea", indicó el regidor Michiel Noe.

Daniel Arellano, ex empleado de Asarco quien se encuentra delicado de salud, manifestó que las demandas de los empleados por cuestiones de salud se resolvieron en una corte de bancarrota por una ínfima cantidad. Arellano está a favor de la preservación del lugar.

"Si te paras debajo de las chimeneas, son inmensas y fabulosas. ¿Van a construir algo mejor en ese lugar? No lo creo".

El ex empleado de Asarco exhortó a Puga a reducir el costo de dicho lugar. "La regla en una corte de bancarrota es pagar el menor porcentaje".

Chris Roberts puede ser contactado en chrisr@elpasotimes.com