(Jesus Alcazar)
EL PASO.- Funcionarios del gobierno estadounidense se rehusaron a proporcionar copias de los videos que desmentirían la aseveración de que un menor de 15 años fue baleado fatalmente por un agente de la Patrulla Fronteriza quien actuó en defensa propia, según señalaron los abogados del adolescente.

Éstos también indicaron el martes que habían completado la información para la Quinta Corte de Apelaciones en el caso civil en favor de los padres del desaparecido Sergio Adrián Hernández Güereca.

Steve D. Shadowen, de la firma de abogados Hilliard & Shadowen, LLC, señaló a El Paso Times que tanto él como los padres del menor revisaron los videos durante una reunión el 5 de junio en El Paso con autoridades del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

"Durante la reunión, los representantes del Departamento de Justicia nos mostraron tres videos del incidente, el tristemente célebre video de un celular tomado por un transeúnte, el propio video del agente de la Patrulla Fronteriza y por último el proporcionado por la compañía ferroviaria", señaló Shadowen. "El Departamento de Justicia los sincronizó con el fin de que el espectador pudiera ver al agente y a una gran extensión de tierra alrededor suyo, yo calcularía que 50 yardas".

"Los videos confirman que el agente no se encontraba rodeado por nadie más. Asimismo, que Hernández no lanzó ninguna piedra al agente o a alguien más. Y utilizo el término confirmar ya que el abogado de dicha dependencia a cargo de la investigación criminal ya nos había dicho tanto a mí como a Bob Hilliard durante una conferencia telefónica que la información había demostrado que el menor no lanzó ninguna piedra".

Hilliard es otro de los abogados que había estado trabajando con la familia del adolescente.

Shadowen agregó que las autoridades les permitieron observar sólo una vez, tanto a los padres como a él, los videos sincronizados.

"En esa única ocasión pude observar que una persona le lanzó una piedra al agente y ésta no se encontraba cerca de Hernández y al menos 25 yardas de distancia del agente. Los representantes del Departamento de Justicia después me dijeron que al observar los videos en cámara lenta se podía apreciar que se lanzó más de una piedra. Sin embargo, éstos reconfirmaron que los videos comprueban que Hernández nunca arrojó ninguna piedra".

Autoridades estadounidenses han afirmado que al agente de la Patrulla Fronteriza le lanzaron piedras por lo que éste le disparó a Hernández en defensa propia. El incidente sucedió el 7 de junio del 2010 mientras el agente se encontraba sujetando a otro menor de Juárez en una alcantarilla del Río Bravo muy cerca del Puente Paso del Norte.

El FBI en El Paso inicialmente emitió un comunicado de prensa que afirmaba que los menores habían rodeado al agente quien se encontraba arrestando a otro adolescente.

Shadowen manifestó que Hernández huyó hacia el lado mexicano de la frontera después de que el agente detuvo al otro menor y que se encontraba de pie observando lo que ocurría cuando le dispararon en la cara. Los abogados señalaron que los agentes dispararon al menos en dos ocasiones.

El juez del distrito David Briones desestimó en febrero una demanda interpuesta por la familia de Hernández después de dictaminar que una corte de Estados Unidos no puede determinar si la conducta del agente en tales circunstancias fue ilegal. Además, éste sentenció que los límites constitucionales sobre el uso excesivo de fuerza no aplican en este caso ya que el menor no era ciudadano estadounidense y se encontraba dentro del territorio mexicano en el momento que le dispararon.

Jesús Hernández y María Guadalupe Güereca, los demandantes y padres del menor, presentaron una apelación.

"Según la administración, los agentes de la Patrulla Fronteriza se rigen por las garantías constitucionales si la víctima es ciudadana estadounidense pero no si ésta es ciudadana mexicana. La nacionalidad determina la vida o la muerte", señalaron los abogados en un comunicado.

Ni la Patrulla Fronteriza ni el Departamento de Justicia explicaron por qué el agente apuntó su arma hacia Hernández si éste no fue el que lanzó las piedras. El menor murió instantáneamente en el lugar de los hechos.

Doug Mosier, vocero de la Patrulla Fronteriza en el sector de El Paso, indicó, "No le conviene a nadie hacer un comentario en estos momentos ya que el litigio se encuentra en curso".

A principios de este año, la División de Derechos Humanos del Departamento de Justicia comunicó a través de una carta que no había ninguna jurisdicción para determinar que el agente había incurrido en una violación federal de derechos humanos.

"Para comprobar que el agente actuó intencionalmente, el gobierno tendría que demostrar que éste tuvo la intención de hacer algo que sabía que era ilegal", señaló en ese entonces Mark Kappelhoff, jefe de la sección criminal de dicha dependencia.

"Error, accidente, negligencia, mala percepción o mal criterio no es suficiente para establecer bajo este estatuto que el acto se realizó deliberadamente".

Varias organizaciones así como algunos particulares han presentado escritos ante la corte con el fin de anular tal veredicto. Entre éstos se encuentran la Unión de Libertades Civiles Americanas, el Proyecto de Derechos Civiles Paso del Norte, la Coalición de Comunidades al Sur de la Frontera, el gobierno de México y catedráticos de derecho constitucional.

"Mientras el Presidente Obama disfruta de la relección conseguida gracias a los inmigrantes hispanos, su administración continúa negándole elemental justicia a las víctimas de la brutalidad por parte de los agentes de la Patrulla Fronteriza en la frontera entre Estados Unidos y México".

Durante los últimos cinco años se han registrado diez asesinatos como consecuencia de tales actos de violencia, señaló Hilliard en un comunicado.

Diana Washington Valdez puede ser contactada en dvaldez@elpasotimes.com