EL PASO.- Un juez distrital del estado redujo el lunes la fianza para el joven de 17 años acusado de golpear a muerte en septiembre a un agente de la policía que se encontraba fuera de servicio.

Juan Antonio González enfrenta cargos por homicidio con alevosía y ha permanecido en prisión debido a que su fianza es de cinco millones de dólares. González fue arrestado después de haber golpeado el 25 de septiembre al agente Jonathan Molina en una calle del sector central de la ciudad. Molina falleció nueve días después.

El lunes durante una audiencia, la juez Angie Juárez Barill redujo la fianza de González a dos millones de dólares, de los cuales la mitad podría fijarse como la fianza del inculpado mientras que la otra mitad podría fijarse como una fianza corporativa.

El abogado de González originalmente pidió a Barill que redujera la fianza de su cliente a entre cien mil y 250 mil dólares. Sin embargo, la juez rechazó tal propuesta señalando durante la audiencia que en casos por homicidio capital, ésta generalmente fija fianzas como la que le asignó a González.

En una fianza corporativa el inculpado tiene que pagar el diez por ciento de ésta además de mostrar una garantía para poder ser puesto en libertad. En una fianza personal, el acusado debe reunir las firmas requeridas antes de ser liberado.

Sin embargo, si el inculpado omite un pago, el aval terminaría adeundando la cantidad total al estado.

Rubén Morales, el abogado defensor, señaló durante la audiencia que la familia de su cliente probablemente no podrá pagar la fianza.


Advertisement

Antes de que la juez revelara su decisión, Morales habló sobre la vida de González y sobre los eventos que lo llevaron a presuntamente encontrarse con Molina.

El abogado manifestó que González nació en Salt Lake City y que fue criado principalmente por sus abuelos. Su abuelo trabaja para la empresa Union Pacific mientras que su padre se desempeña como empleado de mantenimiento en un complejo de apartamentos en el sector central de El Paso.

González también había vivido con su tía y con su padre. Su madre nunca estuvo presente en su vida y el inculpado había estado asistiendo a la escuela Sunset High School para poder ponerse al corriente y graduarse.

Morales también indicó que su cliente trató de entrar a un programa en la cárcel para obtener su certificado de GED pero no le fue posible. González estuvo presente en la audiencia del lunes portando el uniforme de reo y con grilletes en sus manos y tobillos. Miembros de su familia así como parientes de Molina también estuvieron presentes. Éstos últimos a ratos lloraban en silencio y se enjugaban las lágrimas.

Morales dijo en corte que González había estado caminando sobre la calle Trowbridge junto a dos de sus amigos, Juan Antonio Gómez y Alan Medrano.

Éste indicó que Molina los confrontó después de descubrir unos raspones en su vehículo y se portó agresivo con los jóvenes. Morales agregó que el agente utilizó palabras obscenas y hasta calificó a Gómez como gay.

Mientras Molina confrontaba a Gómez, según Morales el agente empujó a González ocasionando la confrontación física entre ambos.

"Desafortunadamente esta persona falleció, sin embargo yo considero que fue un acto de defensa propia", indicó Morales quien agregó que Molina no llevaba consigo ni su placa ni el uniforme de policía.

El abogado señaló que cuando los adolescentes le pidieron mostrar su placa, Molina respondió que él no tenía que enseñarles nada.

Los registros en la corte describen a González como un individuo con una estatura de seis pies una pulgada y pesa 182 libras. Morales señaló que el inculpado creyó que Molina se estaba comportando agresivamente y amenazante con Gómez quien es de complexión menuda. González sintió que su amigo estaba siendo atacado injustamente.

Sin embargo la fiscal asistente, Denise Butterworth, indicó que González propinó un golpe bajo al agente mientras éste confrontaba a Gómez sobre las raspaduras en su vehículo.

Butterworth manifestó que según las declaraciones de Gómez y Medrano, las cuales ésta considera "de suma importancia para el caso", los jóvenes se encontraban caminando por la casa de Molina cuando Gómez recogió del suelo un objeto pequeño de metal y sin ninguna razón empezó a rayar el automóvil de Molina.

El agente presenció el incidente y confrontó al joven sin embargo los adolescentes lo ignoraron y siguieron caminando.

Fue entonces cuando Molina subió a su auto y empezó a seguirlos y luego confrontó a Gómez de nuevo. El agente se identificó como policía y señaló que tenía autorización para actuar como tal ya que él mismo presenció el delito.

"Tanto Gómez como Medrano señalaron que en ese momento González empezó a perder el control", indicó Butterworth durante la audiencia.

Mientras Molina confrontaba a Gómez, González se metió. El inculpado empezó a actuar agresivamente y a ponérsele en su cara .

En un momento dado, Molina pidió a un testigo que llamara al 911. El agente empujó a González para que se retirara y dejara de interferir entre éste y Gómez, y fue cuando González presuntamente golpeó a Molina y le jaló las piernas causando que el agente golpeara su cabeza contra el pavimento y perdiera el conocimiento.

Testigos señalaron que González continuó golpeándolo hasta que éstos se aproximaron y le gritaron que lo dejara.

Butterworth agregó que los testigos pidieron a los jóvenes que permanecieran en el lugar pero éstos empezaron a correr.

Más tarde Medrano y González se contactaron a través de Facebook. En uno de los mensajes, el cual Medrano mostró a los detectives, el acusado presuntamente escribió, "Maté a ese tipo-haha J.K. guey. Lo vi en las (improperio) noticias".

Morales argumentó que su cliente no golpeó a Molina a traición y que todo el incidente sólo duró entre 15 y 25 segundos. El abogado señaló que en un principio los reportes noticiosos describieron las heridas de Molina como no de gravedad.

Asimismo Morales puntualizó que González fue arrestado en el domicilio de su padre muy temprano en la mañana del 26 de septiembre y que éste tenía planeado entregarse a la policía una vez que consiguiera un abogado.

Barill indicó durante la audiencia que si González paga la fianza, éste permanecerá bajo arraigo domiciliario y debe residir con sus abuelos en su vivienda en el oeste de la ciudad. También se le requerirá que se reporte cada semana ante un oficial y que sea acompañado por su abuelo.

González también debe evitar cualquier contacto con Gómez, Medrano y la familia de Molina. Si se le sentencia por homicidio capital, éste permanecerá de por vida en prisión sin derecho a libertad condicional. González no es elegible para la pena de muerte debido a su edad.

Adriana M. Chávez puede ser contactada en achavez@elpasotimes.com