MOSCU (AP) Los titulares de finanzas de las 20 principales naciones industriales y en desarrollo del mundo intentaron el sábado sosegar los temores de que los gobiernos utilizan el tipo de cambio como arma económica y se comprometieron a no devaluar sus monedas para sacar ventaja en el comercio global.

La reunión de dos días en Moscú concluyó el sábado con un comunicado conjunto en el que los integrantes del Grupo de los 20, o G20, se comprometió a "no aplicar devaluaciones competitivas" así como a "oponerse a todas las formas de proteccionismo y mantener nuestros mercados abiertos".

En fecha reciente se ha propagado el nerviosismo entre los inversionistas y políticos sobre los acontecimientos en torno al yen japonés, que se ubicó en su nivel más bajo en casi tres años.

Japón afronta las acusaciones de que intenta primordialmente reducir el valor del yen para estimular su economía y sacar ventaja comercial sobre las demás naciones.

Si muchos países intentaran debilitar sus monedas en pos de una ganancia económica provocando una llamada "guerra de divisas" eso podría estropear la frágil recuperación global.

"Reiteramos que la volatilidad excesiva en los flujos financieros y los movimientos desordenados en los tipos de cambio tienen implicaciones adversas para la estabilidad económica y financiera", dijo el G20, que utilizó el mismo tono que el grupo de las siete principales economías del mundo expresó a principios de semana en un comunicado.

Ninguno de los dos comunicados señaló a algún país en particular.

En conferencia de prensa posterior a la firma del comunicado, el ministro de finanzas de Rusia, Anton Siluanov, dijo que todas las naciones del G20 coincidieron en la necesidad de concentrarse en lograr un fuerte crecimiento económico en lugar de "manipular los mercados".

La directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, minimizó las preocupaciones de que es inminente una guerra de tipos de cambios, y afirmó que ella veía "preocupaciones cambiarias, no guerras cambiarias".

Una funcionaria de alto rango de Estados Unidos que solicitó el anonimato porque no estaba autorizada a hacer declaraciones públicas dijo que el G20 examinó la importancia de evitar las habladurías sobre los tipos cambiarios, aunque este punto no quedó plasmado en el comunicado.

Diversas economías en desarrollo han criticado recientemente el programa de política monetaria no convencional de Estados unidos para aumentar el valor de las monedas de esas naciones.

Mediante la compra de bonos, la Reserva Federal incrementa el circulante con el efecto colateral de una baja del valor del dólar en relación a otras monedas.