A los actos delictivos suscitados el pasado fin de semana en la Liga MX, ayer se agregaron varias campales en la Copa MX, en el marco del Neza-América en
A los actos delictivos suscitados el pasado fin de semana en la Liga MX, ayer se agregaron varias campales en la Copa MX, en el marco del Neza-América en el Estadio de la UTN. (Agencia Reforma)
NEZAHUALCÓYOTL, Edomex 27-Feb .- Por cuarta vez en 5 días, la violencia le marcó "gol" al futbol mexicano.

A los actos delictivos suscitados el pasado fin de semana en la Liga MX, ayer se agregaron varias campales en la Copa MX, en el marco del Neza-América en el Estadio de la UTN.

Las gradas de concreto, la alambrada y los tubos de la cabecera norte fueron utilizados como armas.

El enfrentamiento más violento ni siquiera se produjo entre barras rivales, sino entre las azulcremas Ritual del Kaoz y La Monumental.

El primero de esos grupos de animación ya estaba instalado en la cabecera norte 2 horas antes del partido. En el rol, el club Neza sólo le vendería 500 boletos a los visitantes, pero al estadio acudieron al menos 800 barristas.

La Monumental ingresó al inmueble al inicio del partido. No cupo en esa zona y avanzó a las gradas aledañas. La mecha estaba encendida. Los 20 policías fueron rebasados.

Primero, rompieron las mallas metálicas que los separaban. Después, destrozaron el concreto de las gradas y así tuvieron un arsenal de rocas, que llovieron como si fuera confeti.

Un barrista del Ritual del Kaoz incluso sometió a sus rivales con un tubo que arrancó de la malla.

Otros pelearon a puño limpio, a patadas, 5 contra 1, 4 contra 1. A la inversa de lo que ocurre en el Azteca, esta vez La Monumental fue minoría. Una pareja, con todo y su bebé, corrió aterrorizada tratando de evitar la agresión; la Policía la apoyó.

Hubo heridos por doquier, entre ellos muchos menores de edad.


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Personal de seguridad del inmueble les ofreció asistencia médica, pero la rechazaron.

Los integrantes de "La Monu" fueron evacuados. Ya afuera, uno de ellos clamó por una venganza inmediata.

"Vamos por un tubo, salimos y regresamos rápido, a lo que toque, ¿si o no?", expresó.

Minutos después, ese mismo barrista fue uno de los 3 rijosos que se llevó la unidad 08731 de la Policía estatal. En total, hubo 9 detenidos.

Ni Ricardo Peláez, presidente deportivo del América, ni Pablo Boy, su homólogo en Neza, opinaron sobre los acontecimientos. El club local interpuso una denuncia de hechos.

Una hora después de finalizar el partido, la Liga MX/Ascenso MX difundió un comunicado en el que pidió la intervención de la Comisión Disciplinaria de la FMF para abrir una investigación al respecto, además de que pidió a las autoridades competentes que se inicie un proceso de averiguación y se consigne a los responsables de los actos delictivos.