El jugador del Milan, Kevin-Prince Boateng, izquierda, festeja con sus compañeros Philippe Mexes, centro, y Riccardo Montolivo, tras marcar un gol contra
El jugador del Milan, Kevin-Prince Boateng, izquierda, festeja con sus compañeros Philippe Mexes, centro, y Riccardo Montolivo, tras marcar un gol contra el Barcelona en la Liga de Campeones el miércoles, 20 de febrero de 2013, en Milán. (AP Photo/Felice Calabro') (Associated Press)
MILAN (AP) Ordenado en defensa y pragmático en ataque, el Milan recordó a muchos que es un gigante del fútbol al vencer el miércoles 2-0 al Barcelona en su duelo de ida por los octavos de final de la Liga de Campeones.

Kevin-Prince Boateng y Sulley Muntari marcaron los goles por el club italiano, que puede liquidar la eliminatoria y las aspiraciones europeas del Barsa el 12 de marzo en el estadio Camp Nou.

El gol de Boateng, a los 57 minutos, tuvo su cuota de polémica, ya que antes de la exquisita volea del ghanés la pelota se desvió en la mano del zaguero colombiano del Milan, Cristián Zapata. Muntari sentenció a los 81 tras una buena combinación de pases entre M'Baye Niang y Stephan El Shaarawy.

Ante el amplio favoritismo del Barcelona de Lionel Messi, el técnico rossonero Massimiliano Allegri advirtió en la antesala que el Milan no jugaría el papel de víctima. Y el siete veces campeón de Europa no lo hizo quedar mal.

Como siempre, el Barsa dominó la posesión del balón, pero le faltó profundidad y apenas remató dos veces al arco defendido por Christian Abbiati, que no tuvo mayores sobresaltos en el estadio San Siro.

"Hemos jugado muy mal. No encontramos el camino del gol, a pesar de nuestra superioridad", dijo el zaguero Gerard Piqué, cuyo Barcelona no perdía por dos goles desde un 3-1 en contra Betis por la Copa del Rey el 19 de enero de 2011. "Tenemos que mejorar, aprender e intentar pasar en la vuelta".

Fue la primera victoria del Milan en ocho partidos contra el equipo catalán. La última se remontaba al 20 de octubre de 2004.

Allegri señaló que la revancha será muy difícil: "Deberemos ser más ofensivos y marcar un gol, el que nos faltó ahora porque podríamos haber ganado 3-0".

La estrategia de Allegri fue clara: plantarse firme de media cancha hacia atrás, y apostar al contragolpe, con la velocidad de El Shaarawy y Boateng como punta de lanza.

El Milan arrancó el partido con una presión desde tres cuartos de cancha, pero se fue retrasando sin desordenar sus líneas a medida que transcurrieron los minutos. El Barsa, por su parte, paseaba el balón de lado a lado sin darle verticalidad.

"No ha sido nuestro mejor partido", reconoció Jordi Roura, el segundo técnico del Barcelona. "Tuvimos ciertas dificultades, pero el resultado ha sido excesivo para nosotros".

Y es que Messi estuvo inusualmente desconectado de sus socios Xavi Hernández y Andrés Iniesta, al igual que el otro delantero Pedro Rodríguez. El astro argentino no tuvo un solo remate a gol, una estadística casi increíble para un jugador que ha marcado en las 14 últimas fechas de la liga española.

Zapata, Philippe Mexes e Ignazio Abate hicieron un trabajo impecable en la última línea del Milan, cortando todos los pases que Xavi e Iniesta trataron de filtrar para las diagonales de Messi y Pedro.

Y cuando tuvo que ser contundente, el Milan no falló.

El gol de Boateng comenzó con un tiro libre de Riccardo Montolivo que rebotó en una mano de Zapata, una jugada que el árbitro escocés Craig Thomson consideró que fue accidental. Mientras los jugadores del Barsa protestaban, la pelota le quedó servida a Boateng, que fusiló al arquero Víctor Valdés con una volea pegada al poste.

Aunque apenas tuvo la pelota el 35% del partido, en realidad el Milan tuvo más y mejores ocasiones de gol. A escasos minutos del silbatazo inicial, El Shaarawy se escapó en un contragolpe, y Carles Puyol tuvo que venir de atrás para despejar el balón antes de que el "Faraón" encarase a Valdés en un mano a mano.

Los azulgranas confían que podrán revertir el resultado en el Camp Nou.

"La remontada no es complicada, son dos goles, tenemos absoluta confianza en este equipo, en nuestro estadio", dijo Roura.

"El partido de vuelta será otra historia, jugaremos en casa y el césped estará en mejores condiciones", destacó Iniesta. "El de hoy estaba bastante mal, no es que sea una excusa, ni mucho menos, pero en casa tendremos esa seguridad y desde el primer minuto intentaremos darle la vuelta".