Antonio Escalante posee una foja de 28-5 y 19 nocauts. Actualmente protagoniza un proceso de cambios, aunque está persuadido de ser un mejor peleador.
Antonio Escalante posee una foja de 28-5 y 19 nocauts. Actualmente protagoniza un proceso de cambios, aunque está persuadido de ser un mejor peleador. (Foto: Rubén R. Ramírez/El Paso Times.)
EL PASO - Cómo duelen los puñetazos, de veras.

Por un tiempo, Antonio Escalante quiso colgar los guantes.

Cuando menos, estuvo a punto de tomar un receso de ocho meses para dedicarse, en cuerpo y alma, a su esposa y a sus vástagos.

Sí, para recompensarlos por su tiempo, su amor y su apoyo.

Desde luego, que se espere el boxeo, tal vez para siempre.

Luego, gradualmente se esfuma el dolor de la derrota, surgen las oportunidades y la esperanza continúa en la esquina del cuadrilátero.

Mostrando esa sonrisa perenne, Escalante expresó: "quise tomarse una pausa; se me calentó la cabeza; nada me salía bien, ni siquiera pelear. Doblé las manos y me atraparon. Salía en las noticias eso de que Tony Escalante bajó la guardia, pero vi la grabación y, en realidad, no jugué tan mal".

Escalante se refiere al pleito efectuado el pasado 27 de octubre, cuando perdió en contra de Rocky Juárez, en San Antonio, durante un nocaut técnico de ocho asaltos.

Fue su tercera derrota de sus últimas siete peleas. Pero

"De hecho, Tony peleó de maravilla", comentó Carlos Campos, uno de sus entrenadores.

"Lo agarraron en curva, con las manos bajas. Pero aprendió mucho de ese encuentro".

Y, luego, llegaron las oportunidades.

"Les hablé a los de Promociones Goleen Boy (quienes manejan la carrera de Escalante)", agregó Campos.

"Todavía les agrada Tony y quieren seguir trabajando con él".

Escalante, de 27 años, cuenta con una foja de 28-5 con 19 nocauts y ha pasado por un periodo de turbulencia, de cambios y, además, se convirtió en un mejor peleador, según cree.

"Analizamos varias cosas", explicó Escalante. "Número uno, los guantazos. Me dediqué a pelear con chavalos de 17 año, pero son unos chamacos y, claro, no les iba a pegar tan duro como acostumbro".

"Uno nunca acaba de aprender en este deporte", añadió Escalante. "Aprendí muchísimo en la última pelea, dentro y fuera. Al principio de mi carrera, tuve algunos compañeros de pleito, procedentes de Juárez y de Durango, pero les perdí la pista. Ahora, deberemos ir hasta Albuquerque y Lubbock".

Pero las derrotas son muy dolorosas, tanto en lo sicológico como en el bolsillo.

Con una mueca de franqueza, Escalante confesó: "me quedé sin patrocinadores; a nadie le gustan los perdedores. Conozco a mucha gente quien me cree acabado, pero no. Aún estoy joven, aprendiendo y firme". Bill Knight puede ser localizado en bknight@elpasotimes.com; 546-6171.

Traducción: Marisela Ortega Lozano, mortega@elpasotimes.com; 542-6077