El inmigrante peruano Pedro Palomino, centro, y otros participan en una manifestación frente a la Casa Blanca en Washington, el jueves 31 de julio de
El inmigrante peruano Pedro Palomino, centro, y otros participan en una manifestación frente a la Casa Blanca en Washington, el jueves 31 de julio de 2014, para pedir al presidente Barack Obama que cambie su política sobre las deportaciones. (AP Photo/Luis Alonso Lugo) (Associated Press)
WASHINGTON (AP) Un total de 112 líderes religiosos y activistas fueron arrestados el jueves tras protestar ante la Casa Blanca contra la política actual de deportaciones.

Representantes de diferentes cultos religiosos y activistas acudieron a la protesta para pedir al presidente Barack Obama que detenga inmediatamente las deportaciones, que amplíe alivios migratorios vía decreto y que proteja debidamente a los menores centroamericanos que llegan a la frontera sur sin documentos ni acompañantes adultos.

Pedro Palomino dejó atrás los temores y decidió declararse públicamente como inmigrante sin documentos al participar en la protesta del jueves, para decirle a Obama que "ya es hora de darle solución a millones de inmigrantes" y a otros extranjeros irregulares temerosos de ser deportados mostrarles que "sí se puede protestar públicamente".

Los arrestados deberán pagar una multa de 50 dólares por impedir el paso en la vía pública, y deberán comparecer ante un tribunal si rehúsan pagar la multa.

Palomino relató a AP que tardó meses en tomar la decisión de dejarse arrestar, y terminó haciéndolo para ayudar a su familia, ya que al igual que su esposa y dos de sus tres hijas permaneció en Estados Unidos pese a que expiró su visa de turista en 2002.

"Esta es una lucha por los derechos de los inmigrantes", dijo el periodista peruano de 53 años residente en Baltimore.

Minerva Carcaño, obispo de la Iglesia Metodista Unida de Los Angeles, dijo que estas protestas son importantes para "alzar una voz moral, porque no se escucha al Congreso ni a la Casa Blanca".


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"Los dos partidos solo recuerdan a los inmigrantes para sus juegos políticos, cuando vienen las elecciones o para perjudicar al rival", dijo la religiosa. "Pero los inmigrantes no son pelotas, ni números. Son personas".

La manifestación tuvo lugar un día antes de que el Congreso inicie un receso veraniego de varias semanas sin haber considerado un proyecto de reforma migratoria aprobado por el Senado en junio del 2013, el cual concedía la opción de naturalización a los 11 millones de inmigrantes sin documentos.

La Casa Blanca ha dicho que planea anunciar alivios migratorios el mes próximo vía decreto, ante el estancamiento de la legislación en el Congreso.

Se estima que dos millones de personas han sido deportadas desde que Obama asumió la presidencia en 2009.