Los abogados defensores de Juan Gerardo Gracia Jr., de 19 años, quien es acusado de participar en el plan para liquidar a un miembro de un Cártel de
Los abogados defensores de Juan Gerardo Gracia Jr., de 19 años, quien es acusado de participar en el plan para liquidar a un miembro de un Cártel de Juárez, trataron de echar por tierra el testimonio del individuo que aceptó haber disparado y asesinado a la víctima. (Rudy Gutierrez/El Paso Times)
Los abogados defensores del hombre de 19 años, acusado de participar en el plan para liquidar a un miembro de un cártel de Juárez, trataron de echar por tierra el testimonio del individuo que aceptó haber disparado y asesinado a la víctima.

El ex soldado, Michael Jackson Apodaca, subió al estrado de nuevo el miércoles por la mañana en el juicio de Juan Gerardo Gracia Jr., a quien se le acusa de homicidio capital por el asesinato a tiros de José Daniel González Galeana ocurrido el 15 de mayo del 2009 al exterior de su vivienda ubicada en Pony Trail Place en el este de El Paso.

De ser encontrado culpable, Gracia enfrenta una condena de cadena perpetua con la posibilidad de libertad condicional ya que éste contaba con 16 años de edad al momento del homicidio.

Los fiscales estatales cuentan con un acuerdo de culpabilidad con Apodaca el cual señala que si éste testifica en contra de Gracia y de Rubén Rodríguez Dorado, se declarará culpable del delito de homicidio y será sentenciado a cadena perpetua con la posibilidad de libertad condicional en aproximadamente 30 años. Si éste no acepta, entonces los fiscales buscarán la pena de muerte para Apodaca.

La fecha del juicio para Rodríguez Dorado, quien enfrenta la pena de muerte, aún se encuentra pendiente.

El miércoles Apodaca, quien era el mejor amigo de Gracia, enfrentó los cuestionamientos del abogado defensor Rubén Morales quien continuamente le preguntaba si trataba de perjudicar a Gracia para salvar su propia vida.


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Apodaca respondió que no y señaló que estaba atestiguando para confesar la verdad. El martes, éste le dijo al jurado que había decidido firmar el acuerdo ya que era algo que se debía a sí mismo y a su familia.

El acusado admitió que después de su arresto en agosto del 2009, intentó que su esposa mintiera sobre el lugar en donde se encontraba la noche del asesinato. Para cuando pudo hablar con ésta, ella ya le había dicho a la policía que a su esposo recientemente le habían pagado siete mil 500 dólares en efectivo y que éste había estado vigilando a alguien.

"Esa es la clase de persona que era", indicó Apodaca.

El miércoles por la tarde, Morales y el abogado Matthew Dekoatz desviaron la atención sobre la manera en que la policía obtuvo la declaración de Gracia, argumentando que los agentes que lo arrestaron el 12 de agosto del 2009, en la preparatoria El Dorado, nunca le dijeron a la madre de éste que se lo habían llevado detenido.

Rick Olivo, testigo de la parte acusadora y juez de la corte municipal, leyó a Gracia la Advertencia Miranda y señaló que había examinado la declaración policíaca de éste para asegurarse que el inculpado no fue obligado o amenazado. Olivo testificó que Gracia sólo le hizo una corrección y que se lo notificó a la policía.

El testigo añadió que Gracia le indicó que sus padres sí sabían en donde se encontraba.

El detective de la policía de El Paso, Alfredo Hernández, atestiguó que él tomó la declaración de Gracia después de su arresto y que éste aceptó haber participado en el plan para seguirle la pista a González Galeana.

Se espera que este jueves a las 9 a.m. continúen los testimonios en la Corte Distrital no. 210.

Apodaca ya había declarado que disparó a González Galeana a quemarropa.

Adriana M. Chávez puede ser contactada en achavez@elpasotimes.com