Líderes de la comunidad de El Paso anunciaron el miércoles una campaña para presionar a los legisladores estadounidenses para adoptar una reforma
Líderes de la comunidad de El Paso anunciaron el miércoles una campaña para presionar a los legisladores estadounidenses para adoptar una reforma migratoria que no esté supeditada al endurecimiento de las medidas de seguridad en la frontera. (El Paso Times)
Líderes de la comunidad de El Paso anunciaron el miércoles una campaña para presionar a los legisladores estadounidenses para adoptar una reforma migratoria que no esté supeditada al endurecimiento de las medidas de seguridad en la frontera.

"Este año será el año para una reforma migratoria, algo por lo que hemos luchado durante los últimos quince años", señaló Fernando García director ejecutivo de la Red Fronteriza de Derechos Humanos. "Algo va a suceder, sin embargo desconocemos los detalles que aparecerán en la legislación. La reforma logrará que los inmigrantes indocumentados salgan de la sombra. La idea de que se necesita más vigilancia antes de que una reforma migratoria pueda llevarse a cabo nos inquieta bastante. Ya se ha hecho suficiente al respecto. El Paso es la ciudad más segura de los Estados Unidos. Contamos con 650 millas de barda fronteriza, con 22 mil agentes de la Patrulla Fronteriza, y tan solo el año pasado gastamos dieciocho billones de dólares para reforzar la seguridad. Con lo que no se está cumpliendo es con los derechos humanos y civiles de los inmigrantes. Ellos han ayudado a forjar esta nación y merecen algo mejor", señaló García.

Además del derechohumanista, otros líderes quienes hablaron sobre inmigración durante una conferencia de prensa este miércoles en la Gran Cámara de Comercio Hispana fueron el congresista Beto O´Rourke, la regidora Susie Byrd, la juez del condado Verónica Escobar, la presidenta de la Cámara de Comercio Kathleen Walker y el reverendo Arturo Bañuelas.

"Nadie ha definido todavía lo que significa la seguridad nacional. Las comunidades de inmigrantes crean las condiciones para una economía floreciente. Mi labor en el Congreso será decirles a mis colegas de otros estados que la reforma migratoria será una bendición para sus comunidades. Me siento animado por el grupo bipartidista en el Senado que se encuentra trabajando en una legislación migratoria, sin embargo hacer que la seguridad sea una condición no es un buen comienzo", indicó O´Rourke.

La retórica política continúa intensificándose ya que tanto la Casa Blanca como el Congreso han planteado diferentes propuestas para una reforma migratoria que afectará a millones de indocumentados en los Estados Unidos. Crear una legislación que incluya el camino para la ciudadanía ha sido el principal desacuerdo entre los legisladores.

Según el Centro de Estudios sobre Migrantes en Nueva York, en los Estados Unidos residen aproximadamente 11.7 millones de inmigrantes indocumentados. Esto significa que éstos constituyen cerca del 6.1 por ciento del total de la población de Texas la cual es de 26 millones.

El senador tejano John Cornyn, miembro del Subcomité del Senado sobre Inmigración, Refugiados y la Seguridad Nacional, ha salido en defensa de la reforma migratoria y de una mayor seguridad en la frontera.

"Nuestro sistema de inmigración y seguridad fronteriza se encuentra severamente deteriorado. Por ello, nuestras fronteras se encuentran desprotegidas y la seguridad nacional se ve amenazada. El sistema ha padecido años de negligencia y después del 9/11 no podemos tolerarlo. La seguridad nacional necesita una solución exhaustiva y eso significa una mayor vigilancia y una reforma migratoria razonable. Debemos solucionar este problema ahora".

Escobar señaló que una delegación de funcionarios y defensores de esta medida planean viajar a Washington, D.C. el 27 de febrero en donde llevarán a cabo una conferencia de prensa y hablarán ante los legisladores.

"No pedimos que se abran las fronteras sino una medida racional para esta reforma", añadió Escobar.

Kathleen Walker, quien también se especializa en leyes sobre inmigración, señaló que los empresarios entienden que necesitamos proteger los derechos humanos y civiles y han alabado las contribuciones de los inversionistas y empresarios inmigrantes.

"Hemos cumplido con los estándares de seguridad nacional pero hasta que no definan lo que eso significa, entonces lo podremos lograr".

Por su parte Bañuelas, ministro de la iglesia católica y defensor de los derechos humanos, manifestó, "Continuaremos luchando a favor de las personas más vulnerables de nuestra sociedad. Necesitamos decir la verdad sobre los inmigrantes, sobre sus contribuciones y no permitir que los temores de otros den pie a ningún tipo de racismo. No debemos continuar criminalizando a los inmigrantes que vienen aquí a trabajar y a darle de comer a sus familias".

Bañuelas también señaló que Estados Unidos debe volver a revisar sus políticas de comercio las cuales contribuyen a que los inmigrantes abandonen sus países de origen en busca de mejores empleos.

Tanto el gobierno del condado como el de la ciudad de El Paso han adoptado resoluciones a favor de una exhaustiva reforma migratoria.

Diana Washington Valdez puede ser contactada en dvaldez@elpasotimes.com