DURANGO, México (AP) Un grupo de hombres armados incendió al menos tres negocios de familiares de una alcaldesa de una zona industrial del norte de México, días después de que su casa fuera atacada por desconocidos en hechos que han llevado a reforzar su seguridad.

La fiscalía del estado de Durango informó el martes que los incendios en tres empresas madereras en la municipalidad de Gómez Palacio ocasionaron daños a los edificios, sin que hubiese heridos.

Los incendios en las empresas ocurrieron días después de que fuera baleada la casa de Rocío Rebollo, alcaldesa de Gómez Palacio. La funcionaria dijo que las madereras son propiedad de su familia, no de ella, aunque las autoridades ven los hechos como algo relacionado.

"Ella ya tiene la vigilancia, ya tiene el apoyo desde la ocasión anterior, ella en lo personal no pidió mayor apoyo", dijo el martes la fiscal de Durango, Sonia de la Garza.

Rebollo dijo en una entrevista con Radio Formula que no había recibido llamadas de amenaza y que no tenía nexos con narcotraficantes. Aseguró que gozaba de una "trayectoria intachable".

Señaló no tener elementos sobre los móviles detrás de los ataques.

"Fue un ataque totalmente inesperado", expresó Rebollo, quien agregó que no renunciaría a su puesto.

Jorge Herrera Caldera, gobernador del estado, también descartó una posible renuncia de Rebollo.

"Creo que son situaciones que se vienen dando por motivos de las acciones que se están realizando por parte de los tres niveles de gobierno," dijo Herrera. "Tenemos que estar unidos y ser muy firmes, como les decía ir en esta investigación hasta sus últimas consecuencias".

Gómez Palacio, más de 900 kilómetros al noroeste de la Ciudad de México, es punto de conflicto entre grupos del crimen organizado que se disputan el territorio. Rebollo dijo que el municipio despidió a todos sus policías, y la seguridad pública quedó a cargo de más de 600 elementos del ejército.

A inicios del mes, cinco empleados del periódico El Siglo de Torreón, fueron secuestrados por cárteles de la delincuencia organizada y fueron liberados bajo tortura.

En diciembre pasado, la cárcel estatal fue cerrada tras un intento de amotinamiento que arrojó 23 muertos y en los últimos tres años dejó 78 fallecidos. En el 2010, la directora Margarita Rojas Rodríguez, fue señalada de permitir la salida de los internos a cometer asesinatos a sueldo contra grupos rivales en centros nocturnos de Torreón, Coahuila.

La seguridad preventiva de Lerdo y Gómez Palacio se encuentra bajo custodia del ejército y la Policía Federal, quienes están al frente del Operativo Laguna Segura. Las policías municipales son investigadas por presuntos vínculos con cárteles del crimen organizado.