(El Paso Times)
EL PASO.- Chihuahua aplicará este mes un plan de seguridad en el que podría participar la policía Federal y el Ejército para patrullar la Sierra Tarahumara, donde las organizaciones criminales se han apoderado de las principales y en ocasiones únicas carreteras y la violencia relacionada al narcotráfico se ha disparado en el último año, de acuerdo con autoridades estatales.

El operativo es parte de la Estrategia de Seguridad Nacional que el Presidente Enrique Peña Nieto anunció un par de semanas después de que tomara posesión en diciembre.

La estrategia de seguridad, que incluye la creación de una gendarmería nacional, dividirá al país en cinco sectores de seguridad.

(El Paso Times)
Chihuahua será la cabeza del sector Norte, que incluirá a los estados de Durango, Coahuila, Sonora, Sinaloa y Baja California Norte y Sur, según las autoridades.

El Gobernador César Duarte anunció el 30 de enero el arranque de la estrategia de seguridad nacional en Chihuahua durante un viaje de trabajo en Guachochi, uno de los municipios localizados en la sierra donde la violencia se ha acrecentado.

"El próximo mes (febrero) empezará el operativo más importante en la historia para recobrar el orden y la paz en la Sierra de Chihuahua", escribió Duarte en su página de Facebook ese día.

Duarte no dio detalles del operativo ni qué día empezará.

Detrás del incremento de la violencia en la sierra podría estar la lucha entre cárteles por controlar las rutas de transporte. Un reporte reciente de la consultora Stratfor indica que "si bien el Cártel de Sinaloa fue exitoso en sacar a la organización de Vicente Carrillo Fuentes y su brazo armado, La Línea, de Ciudad Juárez, ésta última mantuvo su esperanza de sobrevivir como organización criminal enfocándose en el control de las rutas de transporte de drogas en la Sierra Madre Occidental en Chihuahua".

La producción de droga en el llamado "triángulo dorado", en donde convergen las sierras de Durango, Sinaloa y Chihuahua, ha estado bajo control del Cártel de Sinaloa.

Víctor Salinas, un portavoz del gobierno estatal en la ciudad de Chihuahua, dijo que Duarte dará a conocer los pormenores del plan en los próximos días.

Salinas mencionó que uno de los objetivos del plan es reforzar la seguridad de las carreteras y caminos de la sierra, donde no hay puntos de revisión policíacos ni patrullajes como en otras partes del estado. Dijo que la policía estatal patrullará las vías, sin dar más detalles al respecto.

Pero el portavoz de la Fiscalía General del Estado, Carlos González, comentó que el plan contará con el apoyo de la Policía Federal y del Ejército. Sin embargo, no dijo cómo ni qué tipo de trabajo harán.

Los medios mexicanos informaron que también hay una iniciativa de traer a Chihuahua unos 450 oficiales del gobierno federal, como parte de la gendarmería nacional, quienes estarán trabajando en el plan de seguridad en el estado.

El diputado de Guachochi, Samuel Díaz Palma, del partido Nueva Alianza y presidente de la Comisión Especial de Atención a Grupos Especiales, dijo que su personal está en espera de obtener detalles del plan, al cual le da la bienvenida.

"Al menos estamos viendo voluntad del gobierno estatal para atacar el problema", dijo.

Las autoridades y activistas coinciden que la situación de violencia en los municipios de Guachochi, Guadalupe y Calvo, Batopilas, Morelos, and Uruachi ha ido de mal en peor. Jurisdicciones más turísticas, como Creel y Urique, aún no han sido tan afectadas por la violencia.

Grupos armados de organizaciones criminales han cerrado las carreteras principales y establecido sus propios puntos de revisión en los municipios afectados por la violencia.

"Estacionan dos o tres camionetas enmedio de la carretera para cerrarla. Luego, si quieres seguir transitando y pasar por su 'punto', tienes que estar dispuesto a responder a sus preguntas y a ser inspeccionados. Después, ellos hablan en códigos a quién sabe quién, para dejarte pasar", dijo el padre Javier Ávila, quien preside la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos en la Sierra Tarahumara.

Dijo que los residentes, de alguna manera, se han tenido que acostumbrar a "las molestias que los maleantes causan" con sus puntos de revisión carreteros, que utilizan la mayoría de las veces, para dar con sus enemigos.

"El problema son las actividades criminales que realizan en contra de inocentes, la impunidad con la que cometen sus crímenes y el miedo que causan a los pobladores", dijo Ávila.

González no tuvo disponibles inmediatamente estadísticas de delitos cometidos en los municipios afectados por la violencia.

Pero las autoridades y activistas coincidieron que las extorsiones, secuestros, robos y homicidios han incrementado.

Por ejemplo, en Guadalupe y Calvo, localizado en los límites del estado con Sinaloa y Durango, ha habido docenas de balaceras y homicidios, cuyas víctimas han incluido mujeres y ninos en el último año. En agosto, la fuerza policíaca en uno de los poblados renunció luego de amenazas de muerte contra los oficiales por parte de miembros del crimen organizado.

Díaz Palma dijo que los alcaldes y representantes de los pueblos no pueden hacer nada para proteger a sus habitantes de las organizaciones delictivas, que tienen más personal y más armas que las policías locales.

Las pocas unidades militares y de oficiales estatales destacamentadas en la sierra son inefectivas porque, la mayoría del tiempo, se encuentran acuarteladas, dijo.

"Y, cuando patrullan, los delincuentes se esconden y las balaceras ya pasaron", manifestó.

Ávila duda de que el plan de seguridad en el estado tenga éxito en la Sierra Tarahumara.

"Para reestablecer la paz y seguridad en la sierra, las autoridades deben de venir, sentarse, hablar y convivir con la gente que vive aquí. (Las autoridades) deben de dejar de dictar desde una oficina qué es lo que dará resultado, como lo que han hecho en el pasado con otros programas de gobierno que han fallado", dijo.

Lorena Figueroa puede ser localizada en lfigueroa@elpasotimes.com; 546-6129