El presidente Barack Obama saluda a Grant Fritz durante una conferencia de prensa donde anunció un plan para reducir la violencia armada, en la Casa
El presidente Barack Obama saluda a Grant Fritz durante una conferencia de prensa donde anunció un plan para reducir la violencia armada, en la Casa Blanca, el miércoles 16 de enero de 2013. Al hacer el anuncio,Obama estuvo acompañado por niños que le escribieron sobre la violencia con las armas después de la matanza de 20 niños y seis adultos en una primaria de Connecticut el mes pasado. (Foto AP/Susan Walsh) (Associated Press)
Sin esperar al Congreso, el presidente Barack Obama anunció el miércoles un programa por 500 millones de dólares para frenar la violencia con las armas, e inició una lucha por la revisión universal de antecedentes y la prohibición de las armas de estilo militar, así como de los cargadores de municiones de gran capacidad, a raíz de la matanza perpetrada el mes pasado en una primaria de Connecticut.

Obama también utilizó sus poderes presidenciales para emitir 23 órdenes que no necesitan la aprobación del Congreso. Las órdenes ejecutivas incluyen pedir a las agencias federales facilitar el acceso a datos para revisar antecedentes, la designación de un director de tiempo completo de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos, y una orden para que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades efectúen investigaciones sobre la violencia con armas de fuego.

En un mensaje enviado desde la Casa Blanca, el mandatario reconoció que las acciones más efectivas las tomarán los legisladores.

"Para marcar una diferencia real y duradera, el Congreso debe actuar", declaró Obama. "Y el Congreso debe actuar pronto".

"Esta es nuestra primera tarea como sociedad, mantener seguros a nuestros niños. Así es como seremos juzgados", añadió.

El presidente basó sus propuestas en recomendaciones de un grupo de trabajo encabezado por el vicepresidente Joe Biden.

Obama anunció sus propuestas en un acto en la Casa Blanca, flanqueado por niños que le escribieron sobre la violencia con las armas después de la matanza de 20 niños y seis adultos en la primaria Sandy Hook en Newtown, Connecticut.