El Cabo del Ejército, Christopher D. Holmes, abrazó a su esposa, Christina, al condecorársele con la medalla Corazón de Púrpura, en la base militar Fort
El Cabo del Ejército, Christopher D. Holmes, abrazó a su esposa, Christina, al condecorársele con la medalla Corazón de Púrpura, en la base militar Fort Bliss. (Foto cortesía del Cabo Christopher Smythers/Ejército de Estados Unidos)
FORT BLISS - El Cabo Christopher D. Holmes nunca olvidará el 29 de septiembre del 2011.

Holmes, de 21 años, resultó herido durante una emboscada ocurrida ese aciago día, durante un patrullaje en la región Charkh, Afganistán.

El militar aún convalece de las lesiones al incrustársele fragmentos de un explosivo y al dañársele unos tejidos nerviosos que todavía le impiden degustar sus platillos preferidos.

"Nadie quiere escuchar esas cosas", comentó el militar, en alusión a su lucha por superar las secuelas del percance.

Las autoridades castrenses le otorgaron la medalla Corazón de Púrpura, durante una ceremonia adonde asistió su esposa, Christina, en la base militar Fort Bliss.

Ese día fue como cualquier otro, relató Holmes.

"Nos levantamos, empacamos el equipo y fuimos a nuestros recorridos rutinarios", detalló Holmes.

A los 10 minutos del patrullaje, una bomba casera explotó, pero los soldados resultaron ilesos, dijo.

"De ahí inició una fiera batalla con los insurgentes afganos, y fue entonces cuando caímos en una emboscada".

Holmes dijo haber disparado unos 200 tiros, aunque luego fue herido por esquirlas de explosivos, procedentes de una granada.

Como resultado, Holmes fue víctima de un desgarre del lóbulo derecho y hubo necesidad de injertársele, además de incrustársele esquirlas en la mandíbula, detrás de la nariz y en la parte inferior de la espalda.

Holmes fue intervenido quirúrgicamente, duró tres días hospitalizado y duró tres meses en plena recuperación y realizando labores ligeras en el campo aéreo Bagram Air Field.

Se reintegró totalmente en el 2012.

Aunque dijo haberse repuesto en un 90 por ciento, todavía padece repiqueteos en los oídos y es incapaz de oír como antes, además de habérsele dañado varios nervios de la mandíbula.

Esa lesión le impide degustar cualquier platillo dulce, condimentado o picoso, dijo.

"Y me encanta el condimento", confesó Holmes, originario de Leesville, Louisiana.

No cualquiera quiere ganarse la condecoración Corazón de Púrpura, recalcó el militar.

Esta medalla se le otorga a militares estadounidenses heridos en combate a manos del enemigo, según directivos de la Orden Militar del Corazón Púrpura.

Asimismo, se otorga de manera póstuma a los parientes cercanos de un militar fallecido en combate o muere como resultado de las heridas inflingidas en el campo de batalla.

Holmes se sintió orgulloso de lucir el galardón en su camisa, durante una ceremonia donde su cónyuge estuvo presente, en diciembre pasado.

"Me da mucho orgullo por él", expresó la esposa.

David Burge puede ser localizado en dburge@elpasotimes.com; 546-6126.

Traducción: Marisela Ortega Lozano, mortega@elpasotimes.com; 542-6077.