En esta imagen, proporcionada por Rangers de Texas y el Alguacil de El Paso, aparece María de Lourdes Pahl, a la derecha, a los 35 años. A la izquierda,
En esta imagen, proporcionada por Rangers de Texas y el Alguacil de El Paso, aparece María de Lourdes Pahl, a la derecha, a los 35 años. A la izquierda, una reconstrucción forense sobre cómo luciría en la actualidad, a los 67. (Foto: Rangers de Texas y Alguacil de El Paso.)
EL PASO - Hace más de 30 años, una madre de seis hijos desapareció de su hogar del oeste del Condado de El Paso, dejando una pregunta sin respuesta: ¿qué le ocurrió a María de Lourdes Pahl?

Personal del Alguacil de El Paso inició una investigación sobre el paradero del ama de casa, cuyo recuerdo aún perdura entre sus vástagos, ya convertidos en adultos, quienes continuaron adelante, a pesar de todo.

"Éramos las grandes amigas", relató Lorena Pahl, de 51 años, la primogénita de seis hijos e hijas.

Tenía sólo 18 años cuando su mamá se esfumó, sin rastro alguno. "Era tan cariñosa y amable y su ausencia la resentimos aún más durante las festividades y cosas así. No conoce a mis hijos ni a sus bisnietos".

En el verano de 1978, la familia Pahl se estableció en El Paso, procedente de la Florida y, gradualmente, se asentaron en una vivienda en el entonces 152 Holguín Road, en la villa de Vinton, comentó Lorena Pahl.

Actualmente, el domicilio es 200 Holguín Road.

El primero de agosto de 1980, cambiaron para siempre las vidas de sus descendientes.

En ese entonces, María de Lourdes Pahl era una atractiva ama de casa, de 35 años, cuyo benjamín sólo tenía 11 meses de nacido. No manejaba y su esposo trabajaba en la obra.

"En esa época, andaba en Georgia y le llamé a mi mamá", recordó Lorena Pahl, quien se regresó a Florida después de graduarse de la Preparatoria Clinton.

"Mi hermano me dijo que no estaba, ya que había tomado un camión rumbo a Anthony, Nuevo México, para comprar el mandado.

"Hablé después y me dijeron que todavía no regresaba", explicó Lorena, durante una entrevista telefónica.

"Me sentí muy mortificada porque, como tú sabes, se me hizo raro".

"Creí que regresaría el fin de semana. Pero como no fue así, regresé a El Paso para cuidar a los niños mientras mi papá trabajaba. Y cuando él llegaba a la casa, me salía para buscarla. La creí deambulando por el centro de El Paso, e incluso fui hasta el lado mexicano unas dos veces".

El 9 de agosto, la familia denunció desaparición de persona ante el Alguacil de El Paso, pero un agente les explicó la imposibilidad de intervenir, en virtud de que María de Lourdes era una persona mayor de edad.

"No hicieron nada", recordó Lorena. "Nada de entrevistas, declaraciones a testigos o algo así. Había niños que la necesitaban, así que cuando menos interrogarían a una persona, cuando menos".

La vida continuó y, finalmente, sus descendientes se fueron de El Paso.

Según comentó Lorena Pahl, su ex cuñada, chofer de carga, tuvo un extraño encuentro en un restaurante de Tularosa, Nuevo México, a fines de los ochenta.

De acuerdo con Lorena, quien se parece mucho a su madre, según dice todo el mundo, la ex cuñada dijo haber sido atendida por una mesera semejante a las mujeres de la familia Pahl.

Dijo que su ex pariente política le preguntó a la mesera si conocía a Lorena Pahl.

La aludida dijo que regresaría con el platillo pedido por la clienta, pero nunca volvió.

Según explicó el gerente del restaurante, la empleada se sintió mal y se retiró a su hogar.

"Son meras especulaciones, pero siempre creí se había ido con un hombre que la protegiera", expuso Lorena Pahl, quien aún alberga la esperanza de reunirse con su progenitora.

Una nueva investigación Irene Anchondo, detective del Alguacil de El Paso, se acaba de encargar de la difícil encomienda de localizar a una persona desaparecida durante tres décadas.

Los detectives reabrieron el caso cuando una de las hijas de María de Lourdes solicitó la colaboración de los alguaciles.

En desapariciones similares, por lo general se investiga primero a los cónyuges, pero Lorena Pahl duda que su progenitor haya tenido algo que ver en la desaparición de la madre de familia.

En el 2000, cuando las autoridades reabrieron el caso, los investigadores excavaron el patio de la vivienda de la familia, pero nada encontraron.

"Era una mujer todavía joven y sumamente atractiva", comentó la detective Anchondo. "Se vestía muy bien y, especialmente, tenía seis hijos e hijas. Nunca salía sin sus criaturas".

Los investigadores sospechan que la madre tal vez también se hacía llamar Calleros-Durán.

"Ojalá alguien recuerde algo, a pesar del transcurso de los años", expresó Anchondo. "Seguramente alguien tiene algunas respuestas". Daniel Borunda puede ser localizado en dborunda@elpasotimes.com; 546-6102.

Traducción: Marisela Ortega Lozano, mortega@elpasotimes.com; 542-6077

Para aportar pistas

Quien tenga informes sobre el paradero de María de Lourdes Pahl puede comunicarse al Buró de Investigaciones Penales del Alguacil de El Paso, (915) 538-2291, o directamente con la detective Irene Anchondo, al (915) 996-3375.