El presidente Barack Obama en una foto de archivo del 16 de noviembre del 2012, acompañado del presidente de la Cámara de Representantes John Boehner,
El presidente Barack Obama en una foto de archivo del 16 de noviembre del 2012, acompañado del presidente de la Cámara de Representantes John Boehner, habla con los periodistas en el Salón Roosevelt de la Casa Blanca en Washington, en una reunión bipartidista para discutir sobre el déficit y la economía de Estados Unidos. Obama y Boehner se reunieron el domingo 9 de diciembre del 2012 en la Casa Blanca para discutir sobre las actuales negociaciones a fin de evitar un posible "precipicio fiscal". (Foto AP/Carolyn Kaster,Archivo) (Associated Press)
WASHINGTON (AP) El presidente Barack Obama se reunirá el jueves más tarde en la Casa Blanca con el líder de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, para negociar directamente el tema de cómo evitar el "precipicio fiscal".

La Casa Blanca hizo el anuncio luego de que Boehner acusó a Obama de retrasar las negociaciones con las que se busca un inminente aumento automático de los impuestos y recortes al gasto que entrarán en vigor en enero si los legisladores no se ponen de acuerdo en el tema del presupuesto.

Ambas partes parecen estar alejadas en los temas y el legislador republicano tiene planeado regresar a Ohio el viernes.

Faltan 18 días para el primero de enero y ambas partes no parecen haber avanzado en las negociaciones para evitar un abismo fiscal que amenaza con empujar a Estados Unidos a una nueva recesión.

Boehner dijo que Obama seguía inflexible en su postura a la propuesta republicana de recortar gastos como parte de cualquier acuerdo que incluya aumentar impuestos a los ricos.

"Es obvio que el presidente no es serio a la hora de reducir los gastos", dijo Boehner el jueves temprano. "Quiere elevar mucho más los impuestos que reducir el gasto público", afirmó.

Las conversaciones se han empantanado por las objeciones de los conservadores a elevar los impuestos y el empeño de Obama de elevar a toda costa los impuestos de los estadounidenses más acaudalados, tal como lo prometió durante su campaña.

Ello refleja las profundas diferencias filosóficas en el gasto público, especialmente en lo referente a los programas sociales, como la asistencia médica para los jubilados Medicare y las pensiones de la Seguridad Social. Los republicanos desean modificaciones profundas en esos gastos y los demócratas se oponen a toda costa.

Ninguna de las dos partes ha cedido terreno y el intercambio de propuestas de Boehner con Obama ha generado más descontento que avances.

El presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke advirtió el miércoles que el precipicio fiscal "está teniendo efectos en nuestra economía". Esa incertidumbre está afectando a consumidores y empresas, que han decidido reducir sus inversiones por la desconfianza.

La líder demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que debe llegarse a un acuerdo "en el próximo par de días o al comienzo de la próxima semana" para evitar el precipicio fiscal.

Pelosi criticó a los líderes republicanos por enviar a los legisladores a sus casas el jueves, cuando deberían estar en Washington buscando una solución. La semana pasada, la mayoría de los miembros de la cámara baja salieron de sus puestos el miércoles.

"Aquí estamos de nuevo con una semana laboral de dos días en el Congreso de los Estados Unidos", dijo Pelosi.

El líder de la mayoría republicana en la cámara baja Eric Cantor advirtió que el Congreso podría quedar en sesión permanente durante las festividades navideñas a fin de hallar una solución.

Aun si se logra un acuerdo, la lentitud de las negociaciones pone en peligro la posibilidad de que se pueda traducir en un proyecto de ley que se apruebe por ambas cámaras antes de que el nuevo Congreso inicie sesiones el 3 de enero.