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El Cabildo de El Paso considerará una resolución a finales de este mes para convertir las chimeneas de Asarco en propiedad de la ciudad y así evitar que sean destruidas.
La fecha límite para encontrar la manera de salvar la chimenea de Asarco, la cual sobresale desde el corazón de El Paso, ha expirado, y en estos momentos no se encuentra vigente ningún plan para hacerlo.

Sin embargo, esto no significa que las personas que desean fervientemente conservarla, para convertirla en el museo más elevado de la nación, estén dispuestas a renunciar a su esfuerzo.

Roberto Puga, fiduciario encargado de las obras de limpieza y de la venta del lugar donde se asentará la fundidora de cobre Asarco, señaló que no predice ninguna circunstancia bajo la cual se deba detener la demolición de la chimenea de 826 pies de altura y de su pequeña vecina.

"Creo que se le dio la oportunidad al grupo Save the Stacks, pero desafortunadamente no pudieron presentar ninguna propuesta viable. Cualquier demora empezará a afectar el calendario de recuperación".

Puga agregó que espera que la demolición esté concluida durante febrero o marzo.

Por su parte Roberto Ardovino, miembro del mencionado grupo, ve las cosas de diferente manera.

"Sentimos que hicimos todo lo que nos pidieron, sin embargo, Puga cambió las reglas a la mitad del juego. Pensamos que la ciudad merece contar con un monumento y él tiene la capacidad de proporcionarlo".

Tanto Ardovino como otros miembros del grupo a favor de la preservación, han señalado creer que el contrato de Puga, el cual forma parte de una orden de la corte a raíz de la bancarrota de Asarco, y a través de la cual se otorgaron 52 millones de dólares para el plan de recuperación, le da al fiduciario libertad para cederle la chimenea a la ciudad a un bajo costo.

Puga mencionó la redacción del contrato la cual indica que el fideicomiso debe vender el equipo, el material o el terreno "por lo menos al valor vigente en el mercado".

"No es un contrato complicado, al contrario, es muy claro", agregó.

También ha señalado que un defecto estructural, el cual los ingenieros del mencionado grupo han manifestado que sí existe, hace que la propiedad sea muy difícil de vender.

La semana pasada el Cabildo de la Ciudad rechazó una propuesta formulada por el grupo Save the Stacks la cual facilitaría que la ciudad estuviera a cargo de la chimenea. Una segunda resolución propuesta por la regidora Susie Byrd fue aprobada, la cual apoya la conservación de ésta siempre y cuando la ciudad no tenga ninguna obligación económica, después de que el alcalde John Cook rompió el desempate en la votación.

"Parece que Puga ignora por completo la decisión de la Ciudad", indicó Ardovino.

Puga manifestó que él siempre ha estado dispuesto a colaborar con la Ciudad pero que se necesitarán por lo menos 5.5 millones de dólares para reparar, asegurar y conservar la chimenea durante un período de 50 años.

"Yo creo que él sí cuenta con el criterio, bajo el acuerdo del fideicomiso, para transferir dicho recurso. Puga necesita una asesoría o algún comentario por parte de la corte de bancarrota", señaló Byrd el miércoles.

"Creo que si todos nos sentamos podremos encontrar una solución para lograr la comercialización del lugar".

Byrd agregó, "La comunidad anhela recordar nuestra historia, recordar a los trabajadores y rehacer nuestro futuro".

Chris Roberts puede ser contactado en chrisr@elpasotimes.com