Las gaviotas arriban al santuario paseño a mediados de noviembre, su migración inicia en Canadá y el Gran Lago Salado y han llegado a El Paso cada invierno
Las gaviotas arriban al santuario paseño a mediados de noviembre, su migración inicia en Canadá y el Gran Lago Salado y han llegado a El Paso cada invierno desde un indeterminado número de años. (El Paso Times)
Carol Miller observa como un parvada de gaviotas se refugia en una en una reserva natural localizada en el Oeste de El Paso.

La reserva es operada por el gobierno de la ciudad, y se ubica en un área adyacente al templo católico San Judas Tadeo en la calle Hidden Way y Atlantic.

Miller, quien es un profesora de inglés de la Universidad de Texas en El Paso y además pertenece a la organización de Rescate de la Vida Silvestre del Desierto Chihuahuense, acude a la reserva natural cada tarde durante el invierno para alimentar a las gaviotas.

La mujer alimenta a las aves con "pan de ayer" y algunas otras sobras.

Las gaviotas arriban al santuario paseño a mediados de noviembre, su migración inicia en Canadá y el Gran Lago Salado y han llegado a El Paso cada invierno desde un indeterminado número de años, señalo Miller.

Las gaviotas arriban al santuario paseño a mediados de noviembre, su migración inicia en Canadá y el Gran Lago Salado y han llegado a El Paso cada invierno
Las gaviotas arriban al santuario paseño a mediados de noviembre, su migración inicia en Canadá y el Gran Lago Salado y han llegado a El Paso cada invierno desde un indeterminado número de años (El Paso Times)
Usualmente permanecen hasta marzo.

A las gaviotas se les puede ver buscando comida cerca del casino de Sunland Park y los basureros de la zona.

Comerciantes locales le facilitan "pan de ayer" a Miller, quien comentó que es una de seis preservadores de la vida silvestre que cuenta con una licencia en El Paso.

Las gaviotas siempre recuerdan el lugar donde se les alimenta, un área abierta ubicada en la esquina de la reserva Keystone Heritage Park, inclusive reconocen la camioneta de otro preservador identificado como Wayne Helbling.

"Les encanta la comida mexicana", dijo Miller, ella y Helbling les han ofrecido a las gaviotas manzanas, plátanos y otras frutas y no las comen, comentó.

"Son como niños pequeños.


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Es interesante tener a estas aves aquí en El Paso" , señaló.

El mejor horario para observarlas en la reserva natural es entre las 3 y las 4 de la tarde.

Rudy Gutierrez puede ser localizado en rgutierrez@elpasotimes.com