Una mujer no identificada observa los mensajes de apoyo para las víctimas del Sida colocados con motivo del Día Internacional en contra del VIH/Sida.
Una mujer no identificada observa los mensajes de apoyo para las víctimas del Sida colocados con motivo del Día Internacional en contra del VIH/Sida. (Associated Press)
La falta de información, el machismo y hasta la confianza ciega en su pareja, ha provocado que el número de mujeres infectadas de VIH/Sida incremente con el paso de los años, se dio a conocer.

Martha Sánchez Escalante, directora del Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención del Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits), detalló que en Ciudad Juárez hay más de 3 mil personas portadoras del VIH/Sida, de las cuales el 82 por ciento son varones y el 18 por ciento mujeres.

Iván Torres, médico de La Tenda di Cristo, comentó que a pesar de que el gran porcentaje de personas portadoras de Sida sigue siendo los hombres, las mujeres no quedan exentas.

Algunas féminas consideran que por estar casadas y tener relaciones sexuales exclusivamente con su marido no serán nunca portadoras del VIH/Sida, sin embargo desconocen las actividades que realizan sus maridos fuera del hogar.

Lo más recomendable es utilizar condón siempre para evitar un contagio, pero algunos hombres se niegan a utilizarlos con sus esposas o les impiden a ellas utilizar el preservativo femenino, indicó.

También es necesario que las mujeres asuman su vida sexual con responsabilidad, añadió.

Sánchez Escalante comentó que la campaña mundial denominada Logremos el Cero, a nuevas infecciones, discriminación y muertes por VIH/Sida, busca desencadenar estrategias que protejan a las mujeres y a sus hijos.


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Por tal motivo, la semana pasada se llevó a cabo el curso Transmisión vertical de VIH y sífilis congénita a fin de que todas las mujeres embarazadas tengan acceso a la prueba de VIH y sífilis para evitar que sus hijos desarrollen dichas enfermedades.

Mientras que a favor de los jóvenes se dio la declaración ministerial a principios de mes para crear acuerdos con la Secretaría de Educación que garanticen que esa población reciba educación sexual.

Lo más conveniente para recibir tratamiento y prevenir el contagio de VIH/Sida en mujeres que son violadas, es que acudan a recibir atención médica de forma inmediata, preferiblemente antes de que transcurran seis horas del abuso, ya que conforme transcurre una mayor cantidad de tiempo aumenta el riesgo de contagio.

Aunque las mujeres embarazadas pueden continuar con su vida sexual activa, es necesario que utilicen preservativos, ya que tienen mayor probabilidad de contagiarse de sífilis ante la etapa biológica por la que atraviesan.

Si bien esa infección no es mortal para las féminas, puede provocar la muerte de sus hijos ya sea recién nacidos o durante los primeros años de su vida, aunque también puede crear malformaciones congénitas, detalló.

Por tal motivo, desde hace dos años se implementa una campaña permanente de prevención dirigida a mujeres embarazadas para que se realicen un sencillo examen que descarta la posibilidad de padecer sífilis o VIH/Sida, mientras que quienes resulten positivas a la prueba reciben tratamiento inmediato para proteger a sus hijos.

Sánchez Escalante comentó que de los mil 149 pacientes que atienden en CAPASITS, 875 son hombres, 251 mujeres y 23 son menores de 15 años.

Comentó que la mayoría de los menores de edad que son portadores del VIH lo contrajeron al iniciar desde niños su vida sexual.

De acuerdo con los especialistas, es importante fomentar la cultura del autocuidado en la población en general, especialmente con las mujeres, ya que muchas de ellas consideran que nunca se van a contagiar y por eso no ejercen el derecho de utilizar el condón femenino cuando sus parejas se niegan a utilizar el masculino.

El caso de Juanita

A más de 800 kilómetros de distancia se encuentran las personas que más ama Juanita: su hijo de 11 años, sus papás y sus hermanas.

Aunque es muy grande el amor que siente por ellos, tuvo que alejarse de todos para recibir un tratamiento médico en esta ciudad.

Hace ocho meses llegó a La Tenda di Cristo pesando 30 kilogramos, con tuberculosis, enferma de los bronquios y con Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

Recuerda que hace varios años su suegro la llevó bajo amenazas de muerte a practicarse un examen de sangre porque creía que ella había contagiado a su hijo de Sida, pero el examen en ese tiempo- salió negativo.

Cuando cursaba la secundaria comenzó a juntarse con los vagos quienes le ofrecieron drogas y ella, por curiosidad, comenzó a probarlas. Al poco tiempo abandonó sus estudios y se casó, quedando embarazada al poco tiempo.

Al enterarse que su esposo tenía Sida, dejó de tener relaciones sexuales con él, sin embargo se compartía jeringas con otros amigos, por lo que está convencida de que no fue su pareja quien la contagió.

Después de sufrir intensas diarreas, vómitos y dolor en todo el cuerpo, su mamá la acompañó al médico, donde le informaron que además de la tuberculosis era portadora del VIH.

Esa noticia provocó pánico en sus hermanas quienes dejaron de visitarla por miedo a ser contagiadas tan sólo por tenerla a unos metros de distancia, pero esa situación, lejos de desalentarla, le permitieron aferrarse a la vida y buscar ayuda.

Por eso, ahora cursa la secundaria y la primaria al mismo tiempo, elabora piñatas e incluso ayuda a poner sueros intravenosos y a realizar pruebas de glucosa a sus compañeros en La Tenda di Cristo, donde encontró una nueva familia.

Ha recuperado peso y asegura que cuando regrese a casa ni siquiera la van a reconocer por el cambio tan grande que ha tenido.

Comentó que tener Sida no la limitará, por ello tiene contemplado convertirse en maestra de preescolar y darle la cara al mundo, ya que no merece ser humillada por nadie.