Mexicanos en el exilio colocan un altar de muertos en la esquina de Yandell y Newman en El Paso. Texas.
Mexicanos en el exilio colocan un altar de muertos en la esquina de Yandell y Newman en El Paso. Texas. (El Paso Times)
El viernes Israel Hernández Hernández tuvo sentimientos encontrados.

En el Día de Muertos puso una foto de su tío, asesinado hace seis años, junto con otras 30 de personas también asesinadas o desaparecidas en el estado de Chihuahua sobre un altar de muertos construido en la esquina de Yandell y Newman. A un lado del altar, colocó la foto de su madre en una cartulina exigiendo justicia.

"Me gusta pensar que se encuentra viva", dijo el joven de 24 años de edad sobre su madre, Isela Hernández Lara, una ama de casa que fue secuestrada a punta de pistola de su casa en el Valle de Juárez.

Mexicanos en el exilio colocan un altar de muertos en la esquina de Yandell y Newman en El Paso. Texas.
Mexicanos en el exilio colocan un altar de muertos en la esquina de Yandell y Newman en El Paso. Texas. (El Paso Times)

Como Hernández Hernández, otros miembros de Mexicanos en el Exilio, conmemoraron las vidas de sus parientes que han sido asesinados o desaparecido en el estado de Chihuahua en los últimos seis años con la construcción del altar, el cual fue decorado con flores de papel, calaveras de dulce, pan dulce y veladoras.

"Es un tributo a las vidas de familiares que se han perdido en una narco guerra que no es de nosotros", dijo Raul Reyes Salazar, hermano de la activista Josefina Reyes Salazar asesinada en enero del 2010. Otros cinco de sus familiares han sido asesinados en los últimos cuatro años.

A él se le otorgó el asilo político a principios este 2012, luego de huir junto con otros parientes de Guadalupe, Distrito Bravos el año pasado.


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Los miembros de Mexicanos en el Exilio dijeron que el altar es un lugar para que aquellos que no pueden regresar a México por la violencia puedan recordar a sus seres queridos ya fallecidos.

"Pero también es una manera simbólica de protestar por justicia", dijo el abogado migratorio Carlos Spector, quien lleva 105 casos de asilo político, los cuales representan a 73 familias mexicanas, la mayoría de Ciudad Juárez y el Valle de Juárez.

Dijo que ninguna de esas familias ha podido regresar a México porque están amenazados de muerte y sus casos migratorios aún no están resueltos.

"Es duro", dijo Guadalupe Hernández Hernández, de 48 años, quien junto con su sobrino Israel y otros 16 familiares se encuentran pidiendo refugio en este país.

Comentó que, cada Noviembre 1 y 2, solía limpiar y decorar las tumbas de sus parientes fallecidos en Guadalupe, Distrito Bravos, hasta el año pasado cuando escapó de esa comunidad, horas después de que su hermana fuera secuestrada.

Dejamos todas nuestras vidas allí, todo, hasta la manera de honrar a nuestros muertos , dijo.

Lorena Figueroa puede ser contactada en lfigueroa@elpasotimes.com; 546-6129.