Foto del 7 de octubre de 2012 de hinchas del club Xolos de Tijuana durante un partido contra Toluca ebn Tijuana, México.  El Tijuana se ha convertido en la
Foto del 7 de octubre de 2012 de hinchas del club Xolos de Tijuana durante un partido contra Toluca ebn Tijuana, México. El Tijuana se ha convertido en la sensación de la ciudad desde que ascendió a la primera división del fútbol mexicano en 2011. (AP Photo/Alex Cossio) (Alex Cossio)
TIJUANA, México (AP) En Tijuana, escenario de algunos de los peores capítulos de la guerra del narcotráfico, un equipo de reciente creación ha florecido para convertirse en el líder del fútbol mexicano y en un bálsamo para la ciudad.

Los Xolos, sobrenombre derivado de un perro azteca llamado Xoloitzcuintle, fueron fundados en enero de 2007. Cuatro años después ascendieron a la primera división y ahora, cuando faltan dos fechas para el cierre de la temporada regular, son líderes del torneo Apertura de 2012.

"La respuesta de la gente ha sido extraordinaria desde nuestros inicios. Muchos aficionados al fútbol en ambos lados de la frontera (México-Estados Unidos) se han convertido en Xolos", comentó a la AP el director deportivo del club, Ignacio Palau. "Nosotros estamos creciendo como club y la gente está en vísperas de convertirse en una de las mejores aficiones del país".

Dirigido por el argentino Antonio Mohamed, Tijuana alcanzó la liguilla del máximo circuito la temporada pasada, cuando fue eliminado por el Monterrey en los cuartos de final. Desde ese revés, el equipo sólo ha perdido un partido en 15 fechas del Apertura y con 29 puntos ya consiguió su pasaje a la fase final.

"Esto es una recompensa, cuando uno lo analiza, se da cuenta que llegamos con humildad y trabajando", dijo Mohamed, quien llegó al equipo procedente de Independiente de Argentina.

"No tenemos porqué cambiar; el éxito no te puede distraer, el éxito es momentáneo", agregó el "Turco". "Tenemos que mantener los pies sobre la tierra y seguir pensando partido tras partido, no podemos cambiar".

El éxito del equipo ha sido un sueño que parecía imposible para miles de aficionados al fútbol en la frontera y algo con tintes surrealista para una ciudad donde hasta hace poco se sucedían hechos sanguinarios casi a diario.

Tijuana poco a poco ha ido recuperando su vida nocturna y el turismo que la abandonó. Y los Xolos han tenido un poco que ver con eso.

En septiembre pasado, la directiva del club recibió el galardón al mérito turístico porque durante el torneo pasado generó una derrama económica que superó los mil millones de pesos (unos 80 millones de dólares) y atrajo turismo del sur de California, según la Comisión de Turismo y Convenciones.

Guillermo Alonso Meneses, co autor del libro "Offside / Fuera de lugar. Futbol y migraciones en el mundo contemporáneo" y antropólogo cultural de la Universidad de Barcelona, dijo que Tijuana "estaba hambrienta de un equipo deportivo representativo".

"Había una orfandad en Tijuana de un equipo que le diera identidad y no había expectativa de que se cumpliera a corto plazo, aun cuando hubiera mucha afición al futbol. Creo que esas ansias que había de tener un equipo importante ha desatado este 'boom' por los Xolos", opinó Meneses.

Localmente, el éxito del Tijuana ha hecho olvidar a muchos que el dueño del equipo es el magnate de las apuestas y ex alcalde de Tijuana Jorge Hank Rhon, quien tiene a su hijo Jorge Alberto Hank Inzunza como el presidente.

Hank Rhon, hijo de uno de los hombres más ricos y poderosos que tuvo el PRI, Carlos Hank González, es propietario de los casinos Caliente. Autoridades federales y estatales lo han acusado de estar ligado a una serie de homicidios y de acopio de armas de uso exclusivo del ejército Mexicano, entre otros delitos.

"Una de las vertientes que ha tenido el equipo de los Xolos es que los Hank con ello se están lavando la cara, se congraciaron con Tijuana al haber traído un equipo de primera, aunque los Xolos también son un gran negocio para los Hank de la misma manera que el América lo es para Televisa o Las Chivas del Guadalajara para su presidente y la compañía Omnilife", apuntó Meneses. "Pero también hay una reivindicación del equipo como patrimonio de los tijuanenses. Los Xolos ya no son de los Hank sino de la sociedad tijuanense que los adoptó y los sigue".

En junio del año pasado, Hank Rhon fue detenido por militares junto con otros nueve hombres, cuando presuntamente encontraron en su casa 88 armas (78 de ellas de uso exclusivo del ejército Mexicano) y casi 10.000 cartuchos.

Hank Rhon fue liberado después de 10 días en prisión y el caso no prosperó en el Tribunal Federal.

Omar Benavides, un abogado de Tijuana de 27 años y fanático de Xolos, dijo que "más que criticar a Hank, la gente debe estar agradecida con él por traer a la ciudad un equipo como este".

"No sólo es la alegría de tener un equipo en primera división y hacer que muchos que le íbamos a otros equipos nos volvamos Xolos, sino también el hecho de que esto ha generado muchos empleos en tiempos difíciles", dijo Miguel León, de 60 años, un trabajador de construcción de San Diego y fanático del club local.

En las calles y en los mismos juegos se ven niños y adolescentes - una primera generación fanática del club Tijuana - que no entienden de política ni tampoco saben de los Hank, pero visten sus camisetas de los Xolos.

La directiva señaló que ha abierto en los últimos tres años escuelas de fútbol en la región en donde unos 1.300 niños están inscritos, y pronto abrirán otras en Sinaloa y Ciudad de México.

"Nosotros tenemos un compromiso con la sociedad, no nacimos como un club sólo para darles esparcimiento y ofrecerles un equipo digno. Antes muchos muchachos se tenían que ir a otros estados porque aquí no tenían oportunidades para el fútbol. Muchos se desprendían del sentido familiar y de la escuela. Ya no está sucediendo eso", indicó Palau.

"El club abrió muchas puertas para los jóvenes tijuanenses y para otros que viven en el estado. Ya no tienen que hacer el viaje al sur para ir a probarse en clubes. Xolos está dando esa oportunidad sin que tengan que hacer tanto sacrificio", expresó Bruno Piceno, delantero del Tijuana de 21 años y quien formó su carrera con el equipo desde las divisiones inferiores.

Según Palau, una clave fortuita, pero importante, que se ha dado entre los Xolos y la gente de Tijuana es que el cuadro de jugadores del equipo es multicultural igual que la ciudad.

"En Tijuana no te puedes sentir foráneo porque todos somos de muchos lados, pero nos sentimos de aquí", agregó Palau. "Tiene una magia muy especial".

Tan especial como el éxito de los "Xolos".