La Teniente Coronela del Ejército de Estados Unidos, Consuelo Castillo Kickbusch, relató su vida como hija de inmigrantes mexicanos, en un humilde barrio
La Teniente Coronela del Ejército de Estados Unidos, Consuelo Castillo Kickbusch, relató su vida como hija de inmigrantes mexicanos, en un humilde barrio de El Paso. "Me siento orgullosísima de mis padres", declaró la militar, ya jubilada, ante estudiantes de la Escuela La Fe, en El Paso. (Foto: Víctor Calzada/El Paso Times)
EL PASO - En 1996, la Teniente Coronela Consuelo Castillo Kickbusch fue la mujer hispana de máximo rango en el Ejército de Estados Unidos en operativos de apoyo, cuando se jubiló, después de 20 años en servicio activo.

Chelo, como le llaman sus allegados, relató sus anécdotas ante un grupo de estudiantes y al personal docente de la academia Preparatory La Fe, a quienes inspiró con historias conmovedoras de su niñez como hija de inmigrantes pobres, en Laredo.

"Me siento orgullosa y feliz en hablar mi lengua materna", expresó Chelo. "Y también me da mucho orgullo ser hija de inmigrantes", agregó. "Estoy orgullosísima de la travesía de mis padres, quienes vinieron desde Monterrey, Nuevo Léon".

"Seguramente algunas personas mayores se acordarán de cómo a una pequeña como yo, una chicanita, se le prohibía hablar en español".

Con aspecto de cariñosa matriarca, más que de una funcionaria militar de elevado rango, Kickbusch habló ante más de mil estudiantes de secundaria en el Centro de Bienestar de Niñez y Adolescencia, en La Fe.

Durante su charla, cambió de inglés a español, donde mencionó el agradecimiento hacia sus padres y la importancia de su educación.

Hubo algunas risitas entre el público cuando habló sobre el hábito de su progenitora de dirigirse hacia ella a gritos, aun cuando estuviera muy cerca.

Pero también provocó llanto cuando detalló cómo su mamá, una mujer sumamente trabajadora, fue víctima de depresión y solía limpiar baños de hoteles para sostenerse.


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"Aunque me he presentado en el programa de Oprah y han publicado reportajes sobre mí en las revistas, la fama no me importa, sino quién soy", recalcó. "Soy la hija de una afanadora de moteles", agregó, con la voz quebrada de emoción.

Y agregó: "un día, mi mami me dijo que rezaba al Altísimo para que yo no hiciera eso mismo (limpiar baños). Pero para nada me avergoncé ni desdeñé a nadie sólo por su oficio. Porque si tienes que limpiar un sanitario, asegúrate de dejarlo albeante".

Kickbush ingresó al Ejército en cuanto se graduó de la Universidad Hardi-Simmons, en Abilene.

La veterana dijo que su padre siempre consideró a Estados Unidos como un lugar mágico y anhelaba tanto ondear la bandera de Estados Unidos como un símbolo de obtener la ciudadanía estadounidense.

"Estaba muy agradecido con este país, aun cuando esta nación lo vio como alguien distinto", explicó la militar. "Siempre nos decía que éramos el sueño estadounidense. '¿De veras?', pensaba yo".

A pesar de sus esfuerzos, su progenitor nunca se naturalizó estadounidense, pero siempre inculcó en su prole el amor por este país.

"Aunque no es mi país, sí es el suyo", solía decir el patriarca de la familia.

María Cortés González puede ser localizada en acortes@elpasotimes.com; 546-6150.

Traducción: Marisela Ortega Lozano, mortega@elpasotimes.com; 542-6077.