El asedio que las autoridades de los tres niveles han impuesto a los ladrones de vehículos en los últimos dos años, obligaron a que estos robos se estén desarrollando en un 70 por ciento, únicamente para destinar los autos al kilo, según la Fiscalía del Estado.

En las estadísticas de esa dependencia, las unidades de modelo reciente no han sido robados en los últimos meses, sólo aquellos de modelos 2006 hacia abajo, los cuales destazan para la venta de metal, se afirmó.

Ya no resultan fructuosos los operativos en yonkes ni tianguis, para detectar autos robados, lo que implica que los ladrones sólo quieren el metal como trofeo en sus fechorías, dijo el vocero de la Fiscalía, Arturo Sandoval.

Los índices estadísticos del robo de autos, fueron hasta junio del presente año, inferiores a los primeros seis meses del año 2006, de acuerdo a las cifras que manera la dependencia.

En el 30 por ciento de los eventos de este tipo, los autos no son asegurados con ningún tipo de dispositivo, informó el personal de la dependencia, donde se aseguró que los carjackings muestran una tendencia muy por debajo de los índices del 2010 y ahora sólo se desarrollan a muy temprana hora en las zonas periféricas de la ciudad.

Las bandas que en un tiempo se distinguieron por robar autos recientes para venderlos en el sur del estado, ya han sido controladas por los tres niveles de gobierno, aseguró un mando de la corporación estatal.


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Igual ocurre en los yonkes, hacia donde los estuvieron canalizando tiempo atrás, ya que con las inspecciones oficiales y los esfuerzos de este gremio, se instalaron medidas preventivas para impedir la comercialización de vehículos robados en estos comercios, se afirmó.

Los comerciantes de tianguis hicieron lo propio y a la fecha sólo un mínimo porcentaje de autos robados se detectan en esta clase de mercados; la venta de piezas o autopartes de procedencia ilícita, está de igual forma dejando de operar como se venía observando en mercados ambulantes, señaló el jefe de Comunicación Social, respaldado en los reportes oficiales.

Los robos violentos se redujeron de 205 que todavía se presentaron en febrero de este año, a 84 eventos hasta el mes pasado, por lo que el comportamiento en las estrategias de los delincuentes se modificó.

La fuente aseguró que son mínimos los eventos de este tipo que se presentan en los principales cruceros de la ciudad, de hecho se puede decir que ya es inusual y que los robos violentos de autos son actualmente en zonas periféricas, ya sea muy temprano o muy tarde, según la información oficial.

Aquellos robos de auto no violentos, se continúan desarrollando en centros comerciales, clínicas hospitalarias y de enero a junio del presente año sumaron 3 mil 124, indicó Arturo Sandoval.

La Fiscalía ha detectado que muchos de estos robos se cometen por las noches frente a los domicilios de las víctimas y casi siempre trata de autos de más de 10 años de uso, cuyo valor que se busca es el contenido en metal para su venta por kilogramos, se informó.

Las acciones oficiales que desde el 2010 se enfocan a reducir el robo de autos, han resultado en una baja porcentual significativa, que alcanzó los parámetros que se manejaban en los años 2005 y 2006, previo al inicio de la crisis violenta que sufrió la ciudad, dijo el vocero.

Los robos de auto sin violencia este año hasta el mes de junio, sumaron 3 mil 124, un promedio de 520 por mes, mientras que en el 2006 en el mismo periodo fueron 3 mil 231, unos 538 mensuales.

En el año 2005, los primeros seis meses (enero-junio), los autos robados en esta ciudad, sumaron 2 mil 726, un promedio mensual de 454, de acuerdo a las cifras oficiales.

Este delito alcanzó niveles grotescos el año pasado, con un promedio de 980 robos mensuales no violentos y 535 violentos, cuando arreció esa modalidad.

La Fiscalía estableció que actualmente el 70 por ciento de estos autos se destazan para su venta por kilo, mientras que el restante 30 por ciento, se comercializa a través del fraude, por lo que se hizo un llamado a revisar las series gratuitamente en las oficinas de esa dependencia, sobre el eje Juan Gabriel, antes de comprar las unidades que se ofertan.