TORONTO (AP) El gobierno anunció el lunes que privará de la nacionalidad canadiense a 3.100 personas, a las que acusó de haber obtenido la ciudadanía de forma fraudulenta.

El ministro de Inmigración, Jason Kenney, dijo que en la mayoría de los casos de fraude, los solicitantes le pagaron a un representante para buscar demostrar falsamente que vivieron en Canadá durante el tiempo requerido para fijar su residencia, cuando de hecho vivían en el extranjero entonces.

El gobierno dijo que investiga además a otros miles de personas que podrían haber mentido para obtener o mantener la residencia permanente. Según Kenney, todos quienes hayan cometido fraude serán privados de la ciudadanía y la residencia.

El ministro dijo que la medida es el resultado de una campaña de tres años para combatir los casos de fraude en las solicitudes de inmigración.

El funcionario agregó que los organismos federales han retirado o negado hasta ahora la admisión de más de 600 personas que fueron residentes permanentes ligados con la investigación.