EL PASO - El fundador del sitio Wikileaks difundió públicamente unos mensajes de correo electrónico en poder de una empresa particular, con temas tan delicados como los asesinatos cometidos contra una funcionaria consular en Juárez, en el 2010 y una junta secreta efectuada en la base militar de Fort Bliss, para intercambiar información sobre los cárteles mexicanos del narcotráfico.

Según aparece en esos correos electrónicos, los analistas del despacho de asesoramiento Stratfor, con sede en Austin, Fred Burton y Marko Papic, consultaron con funcionarios adscritos al Consulado General de México en El Paso, entre ellos Agustín Maciel y Fernando De la Mora, sobre los cárteles de la droga.

En uno de esos mensajes, Papic escribió que "nuestras fuentes sostienen que el atentado cometido en contra de personal del consulado en realidad fue dirigido contra un oficial de la cárcel del Condado de El Paso, tal y como lo especulé desde el principio", en tanto que Burton descartó igualmente cualquier antecedente negativo entre el personal diplomático.

El 14 de marzo del 2010, la funcionaria del Consulado General de Estados Unidos en Juárez, Lesley Enríquez Redelfs, y su esposo Arthur Redelfs, el oficial del Alguacil de El Paso, adscrito a la cárcel local, así como Jorge Alberto Salcido Ceniceros, cuya esposa también prestaba sus servicios en esa sede consular, perecieron abatidos a tiros en Juárez, cerca del puente internacional Paso del Norte-Santa Fe, al salir de una fiesta infantil.

Las autoridades judiciales estadounidenses consignaron penalmente a 35 supuestos cabecillas del grupo delictivo Barrio Azteca, así como a sus cómplices e integrantes, con relación a tales asesinatos.

Según la única explicación brindada ante las autoridades estadounidenses sobre el motivo del mortal ataque, fue que los pandilleros confundieron a las víctimas con otros blancos de los homicidios.

Al principio, uno de los presuntos implicados, capturados en Juárez, declaró a las autoridades mexicanas que los cabecillas de los Aztecas ordenaron las ejecuciones en represalia por los maltratos inferidos en contra de uno de sus integrantes, presos en la cárcel del Condado de El Paso.

Phil Jordan, ex director del Centro de Inteligencia de El Paso, obtuvo otra hipótesis, en el sentido de que la referida banda se molestó cuando personal del Consulado de Estados Unidos en Juárez otorgó visas para pandilleros enemigos.

En los correos electrónicos en poder de Stratfor, se habló sobre si los gobiernos estadounidense y mexicano deberían negociar con los cárteles del narcotráfico.

En un mensaje enviado en el 2010, Burton escribió: "¿podrían preguntar si la estrategia mexicana es un deseo de negociar directamente con los cárteles? Si es así, ¿significa ello que los cárteles gozan de reconocimiento diplomático?"

Por su parte, Papic envió otro mensaje por correo electrónico, donde dijo que el anuncio de la Agencia de Lucha Anti Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) en el sentido de que el Cártel de Sinaloa era la organización dominante en Juárez, "era para ser leído por los cárteles como una especie de ultimátum: de una vez por todas, negocia y pon orden".

En la jerga de inteligencia, la declaración emitida por la DEA en el sentido de que el Cártel de Sinaloa había ganado el control de la mayoría de las rutas del narcotráfico en Juárez fue una señal de la estrategia diseñada para presionar a los cárteles en pugna y autores de una sanguinaria batalla con la consiguiente pérdida de miles de vidas.

En alusión a un diplomático mexicano señalado únicamente como "MX1", identificado después como De la Mora, Papic expresó: "la estrategia mexicana no consiste en negociar directamente" y que, tocante a una "plaza" tan codiciada en Juárez, "las negociaciones deben hacerse así":

En cuanto ingrese un nuevo grupo, el gobierno debe esperar, a ver cómo responden los cárteles dominantes.

Si el cártel dominante les da batalla, el gobierno los derrota.

Si el cártel dominante se alía con el grupo recién llegado, entonces no hay problema alguno.

Si el nuevo grupo emprende ataques violentos, entonces acaban con ellos, primero con el permiso otorgado por el gobierno mexicano al cártel dominante para derrotarlos y, luego, castigar a esos dos cárteles.

En suma, según el correo electrónico redactado por Stratfor, "siento en el fondo que las dependencias estadounidenses trataron de enviar una señal para instruir a los cárteles que negociaran entre ellos".

Y en otros correos electrónicos de Stratfor, se asentó que se llevó a cabo una junta secreta, hace dos años, en la base militar de Fort Bliss, entre autoridades mexicanas y estadounidenses para hablar sobre la posibilidad de intercambiar informes de inteligencia sobre los cárteles.

Fueron gestiones emprendidas por Burton para reunirse con Agustín Maciel, asignado al Consulado General de México en El Paso y con el jefe del buró de inteligencia mexicana del Centro para Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) de México en El Paso.

Supuestamente ya se había concertado otra junta con diplomáticos mexicanos para facilitar el intercambio de datos de inteligencia, junto con un alto funcionario del Departamento de Seguridad Pública de Texas, identificado únicamente como "Stephen".

La pregunta reside si los diplomáticos mexicanos participaban a nombre del gobierno mexicano.

Ricardo Alday, vocero de la Embajada de México en Washington D.C. dijo que "por el momento, no tenemos comentario alguno en torno a un asunto bajo investigación".

Según los ejecutivos de Stratfor, un sujeto desconocido pirateó su base de datos a fines del 2011 y se apoderó de varios informes, incluyendo correos electrónicos, acerca de sus suscriptores.

Alguna de esa información pirateada fue proporcionada a Wikileaks, quienes anteriormente habían difundido informes sobre la Secretaría de Estado y la Secretaría de la Defensa de Estados Unidos.

Actualmente, el FBI investiga el caso.

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, está refugiado en la Embajada de Ecuador en Inglaterra, para impedir su extradición hacia Suecia, cuyas autoridades lo acusan de diversos ilícitos sin vinculación alguna con la difusión de documentos.

En otros correos electrónicos enviados por Stratfor, relativos a los cárteles de droga, aun cuando fueron catalogados como meros "rumores", se señala que cuando menos dos destacados empresarios en Juárez habían negociado ya con los cárteles para llevar a cabo sus operaciones en santa paz.

Y en otro correo electrónico, un analista de Stratfor comentó que una fuente verídica confirmó que soldados estadounidenses participaron en operativos anti narcóticos en México.

El lunes, un vocero de Stratfor, Kyle Rhodes, remitió a los periodistas hacia un comunicado emitido por portavoces de la empresa, a principios de año:

"Algunos de estos correos electrónicos tal vez hayan sido falsificados o alterados para incluir versiones falsas; algunos tal vez sean auténticos".

Diana Washington Valdez puede ser localizada en dvaldez@elpasotimes.com; 546-6140.

Traducción: Marisela Ortega Lozano, mortega@elpasotimes.com; 542-6077.