Una de las siete sucursales de las refaccionarias Auto Value, atacada a balazos el pasado mes de julio. (El Paso Times)
JUAREZ Una tranquila tarde de 2009, Javier Martinez, un empresario juarense, recibió una llamada inesperada que cambió su vida entera.

La persona al otro lado de la línea se identificó como miembros de una poderosa organización criminal en Juarez y le ordenó empezar a pagarle 25 mil pesos semanales a la organización como cuota. De no hacerlo, la persona le advirtió, él y su negocio sufrirían las consecuencias.

Martínez de 56 años, propietario de Auto Value, un negocio de autopartes con tiendas y franquicias en Juárez y El Paso, decidió ignorar la orden. Unos cuantos días después, cuatro hombres armados entraron a una de las tiendas en Juárez y le dejaron un mensaje escrito en un pedazo de papel que decía "llama a este número, si no lo haces quemaremos las tiendas".

Martínez no llamó y la respuesta llegó casi de inmediato: en el fin de semana del 2 de octubre de 2009, tres de sus tiendas fueron quemadas.

"Fuimos con las autoridades y la procuradora de entonces, Patricia Gonzalez nos pidió que pagaramos la cuota para que pudieran tener una evidencia del crimen", dijo Martinez, quien es ciudadano estadounidense. "Eso pasó en 2009 y desde entonces pagamos la cuota semana tras semana".

El monto de la extorsión escaló de 25 mil hasta 100 mil pesos por semana.

Martínez llevo su caso a otras autoridades estatales y federales, incluyendo el ejército, pero nada se hizo. La denuncia formal por extorsión fue hecha en la procuraduría estatal en 2009. No ha habido arrestos o acciones relacionadas con su caso.

La semana pasada, cansado de la extorsión, con su negocio acogido a las leyes de protección contra bancarrota en México y Estados Unidos, Martinez decidió no contestar el teléfono celular que los extorsionadores le habían dado para comunicarse con ellos.

Las consecuencias fueron inmediatas: el 23 y 24 de Julio, nueve de sus tiendas Auto Value fueron balaceadas. Nadie resultó herido, pero para Martínez, el ataque fue la gota que derramó el vaso.

"Hasta la semana pasada estabamos pagando 30 mil pesos a la semana y ya estabamos en bancarrota", dijo. "En los últimos tres años, la economía y la couta devastaron nuestro negocio. De más de 30 tiendas que llegamos a tener en Juarez, solo nos quedan 14".

En 209, Martínez la empresa tenía 64 tiendas, incluyendo algunas franquicias. Actualmente, solo 16 tiendas operan en Juarez, de las cuales solo dos son franquicias.

Autoridades de Chihuahua dijeron la semana pasada que la elxtorsión y otro tipo de crímenes como el secuestro y los homicidios contínuan descendiendo en Juarez.

"Más de 3 mil negocios no están ya pagando cuota", dijo el fiscal de la zona norte, Jorge González Nicolas. "Hemos metido a la cárcel a más de 200 extorsionadores en el último año".

González dijo que los ataques a Auto Value fueron una acción extrema y desdesperada de los grupos criminales, quienes estaban defendiendo lo que piensan que es suyo. Admitió que la estructura de las organizaciones criminales tiene varios niveles y ellos están aferrandose a su negocio ilegal.

Dijo que estan investigando las extorsiones y el ataque a Auto Value.

"Ellos han recibido dinero por tres años y piensan que les pertenece y lo necesitan para vivir", dijo González. "Lo que hicieron fue por crear impacto, crear terror y miedo y forzar a la gente a continuar pagando".

La extorsión a negocios es una ramificación directa de la guerra entre carteles que ha afectado a Juárez desde 2008. Los muertos, secuestros y extorsiones afectaron a miles de negocios en la ciudad.

La cámara de Comercio de Juárez estimó que entre 2008 y 2010 unos 10 mil pequeños negocios fueron forzados a cerrar debido a las extorsiones.

Sin embargo, dicen, la situación ha cambiado y las extorsiones han dejado de afectar a la mayoría de los negocios. De acuerdo con Guillermo Soria, director de la Canaco, entre 2008 y 2010 el 60 ppr ciento de los negocios afiliados sufrían por la extorsión. Actualmente, dijo, ese porcentaje esta entre 5 y 10 por ciento.

"Creo que las autoridades están realmente atacando el problema", dijo Soria. "Sin embargo, la gente sigue teniendo miedo de denunciar. Para la gente que ha sido afectada a veces es muy dificil poner una demanda".

González dijo que están trabajando en coordinación con autoridades locales y federales para erradicar la extorsión y pidió a los empresarios recurrir a la autoridad cuando decidan dejar de pagar, de tal manera que puedan juntos crear una estrategia para reducir riesgos a los propietarios de negocios.

Martinez dijo que confía en el trabajo de las autoridades municipales y estatales, pero por el daño ya inflingido a su negocio, ve muy difícil la recuperación del mismo.

De hecho, cuando la violencia empezó a incrementarse en la ciudad, los negocios, particularmente aquellos en el área de autopartes, estaban sufriendo por la recesión.

Para Martínez, los pagos a los extorsionadores agravaron su situación.

"Invertimos mucho en seguridad, teníamos botones de pánico, cámaras, guardias privados", dijo Martínez. "Pero no puse suficiente atención al aspecto de negocios. Empezamos a tener problemas con proveedores, pagos y todo eso. Llego un momento en que era muy difícil arreglar lals cosas".

En febrero, Martínez lse acogió al Capítulo 11 en una Corte Federal de Bancarrota en los Estados Unidos. Luego hizo lo mismo en México. El empresario tiene todavía 100 empleados de alrededor de 360 que llegó a tener en 2009. Los declaración legal de quiebra, le permiten reorganizar su negocio y mantenerlo en operación bajo circunstancias específicas.

"No teníamos dinero y teníamos gastos muy Fuertes", dijo Martinez. "Una empresa que construimos en 30 años se la llevaron en tres años".

Ahora esta enfocado en tratar de rescatar su negocio.

Sabe que cuando decidió dejar de pagar la cuota, las cosas se pondrían más difíciles.

"Empecé a pagar porque creía en las autoridades, pero ya no puedo hacerlo más", dijo. "Creo que los ciudadanos hemos sido muy pasivos y hemos sido parte del probelma porque hemos estado alimentando a un sistema que está mal Yo espero que no solo yo, sino cinco, diez, más gente de un paso adelante y diga, yo no voy a pagar y entonces si podremos derrotar a cualquier organización criminal".

"Pueden golpear a uno, pero no a todos", dijo.

Sin embargo, Martínez está preocupado por sus empleados y por el futuro de su negocio.

"Nosotros conocemos a nuestros trabajadores, ellos nos conocen y confían en nosotros", dijo. "Nuestro negocio se ha venido abajo, pero yo no soy la única persona afectada por esta situación. No quiero quejarme. Estoy acostumbrado a trabajar y si es tiempo de empezar otra vez, pues lo hare. Solo espero que Dios nos ayude, porque no podemos seguir enriqueciendo al crimen organizado".

Lourdes Cárdenas puede ser localizada en lcardenas@elpasotimes.com